domingo, mayo 2

LUMINOSO CARLOS FUENTES

Carlos Fuentes, 82 años, erguido sobre una vida plena de trabajo reconocido mundialmente, se presentó anoche, Día Internacional de los Trabajadores con su conferencia:  “La Novela de la Revolución Mexicana: de Mariano Azuela a Juan Rulfo” en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito.


Memorable: que yo tenía un micrófono frente al lente de mi cámara por lo que no pude tomar buenas fotos; que había una señora delante nuestro tirando fotos con un telefonito de esos que pitan a cada pulsación y que hubo que llamarle la atención; que conseguimos asiento "reservados"; que cuando comenzó la conferencia Carlos Fuentes dijo que en México hubo una época en que se decía: "Quien lee a Proust se "proustituye"; que el adverbio favorito de los mexicanos es "ya", ya mismo, ya llegó, ya se murió...; que Agustín Yañez, autor de la novela "Al filo del agua", señala el fin de la novela de la revolución y que este autor cultivaba una prosa diáfana, lo que denotaba una voluntad de estética; que Yañez intentó mostrar el secreto de lo desconocido; que Juan Rulfo hizo con Pedro Páramo una novela del campo con agonista y protagonista; que esta novela ofrece unos tiempos simultáneos, futurizables...que en ella negar el mito sería negar el lenguaje y que ello es una contradicción: Rulfo trata de explicar el silencio del mundo antes de la existencia del ser humano. "Escuchamos el vasto silencio de una tormenta que se avecina". Que la etimología del mito es "MU" = misterio, mítico, místico, mugiente, muerte, México...; que a ser fantasma se aprende en esta vida; que Comala es una frontera entre la vida y la muerte donde "siento como si alguien caminara sobre nosotros. - ya déjate de miedos. Nadie te puede dar ya miedo. Haz por pensar en cosas agradables porque vamos a estar mucho tiempo enterrados".
En fin: que hay que seguir leyendo y estudiando porque tenemos poco tiempo y necesitamos saber quiénes somos antes de pasar al otro lado. Después de todo, la vida es un guiño y viceversa: El guiño es vida. ¡Gracias Don Carlos y VIVA MÉXICO!

Pedí a alguien que me tomara una foto mientras me firmaban mi libro,  pero sólo tomó una y me sacó así; de espaldas. Doy fe de que esa es mi cabeza despeinada y ese libro que firma el gran Carlos Fuentes, es mío!


Perfil de Carlos Fuentes

Hijo de padres diplomáticos, Carlos Fuentes, el más prominente de los narradores mexicanos modernos nació en Panamá, el 11 de noviembre de 1928. Estudió en Suiza y Estados Unidos. Luego vivió por diferentes periodos en Quito, Montevideo, Río de Janeiro, Washington, Santiago y Buenos Aires. En su adolescencia regresó a México, donde se radicó hasta 1965. El tiempo que pasó en su país marcó definitivamente su obra, inmersa en el debate intelectual sobre la filosofía de “lo mexicano”. Su primer libro, “Los días enmascarados”, se publicó en 1954, y desde entonces Fuentes no ha dejado de preocuparse por la identidad mexicana y los medios adecuados para expresarla. Un hito fundamental en este clima de preocupaciones intelectuales, fue la fundación, en 1955 junto con Emmanuel Carballo y Octavio Paz, de la ya mítica Revista Mexicana de Literatura.
La repercusión que alcanzó con sus primeras novelas (La región más transparente, en 1959; y La muerte de Artemio Cruz, en 1962) lo proyectó como una de las figuras centrales del llamado “boom” de la novela latinoamericana. Al igual que los demás intelectuales que participaron de este fenómeno, su compromiso político y social con ha sido, desde entonces, un  rasgo fundamental de su carrera intelectual: "Lo que un escritor puede hacer políticamente - afirmó en un ensayo para la revista Tiempo Mexicano, en 1972 - debe hacerlo también como ciudadano. En un país como el nuestro el escritor, el intelectual, no puede ser ajeno a la lucha por la transformación política que, en última instancia, supone también una transformación cultural."
Fuentes es graduado en Derecho en la Universidad Autónoma de México y en el Instituto de Altos Estudios Internacionales de Ginebra (Suiza). Ha sido delegado de México ante los organismos internacionales con sede en Ginebra, en el Centro de Información de la ONU en México, en la Dirección de Difusión Cultural de la UNAM y en la Secretaría de Relaciones Exteriores. Fue embajador de México en Francia (de 1972 a 1976) y jefe de la Delegación de México en la reunión del grupo de los 19 países en desarrollo participantes en la Conferencia sobre Cooperación Económica Internacional.
Figura central e indispensable de la novelística moderna en castellano, entre los títulos más importantes de la obra de Fuentes destacan: “La región más transparente” (1959), “Zona sagrada” (1967), “Cambio de piel” (1967), “Terra nostra” (1975), “Cristóbal Nonato” (1987) y “Los años con Laura Díaz”. Otros títulos suyos de especial significación podrían ser “Agua quemada” (1981); “Gringo viejo” (1985) y la reciente “La silla del águila”. Fuentes mismo ha organizado su obra en un vasto árbol titulado “La edad del tiempo”, donde conviven sus novelas con sus libros de relatos y su prolífica labor de ensayista (que abarca desde el fundacional estudio “La nueva novela hispanoamericana” hasta el reciente “En esto creo” (2002). Ha recogido su obra suelta en numerosos volúmenes, tiene numerosos guiones cinematográficos y algunas piezas teatrales de gran originalidad (son notables, por ejemplo, sus obras “El tuerto es rey”, 1971, y “Orquídeas a la luz de la luna”, 1982).
Desde hace cuatro décadas, la vida de Carlos Fuentes es un periplo itinerante: lo mismo vive durante algunas temporadas en París que enseña en Princeton, Harvard, Columbia y Cambridge. Su intensa vida académica se resume en los título de Catedrático en las Universidades de Harvard (USA) y Cambridge (Inglaterra), así coma la larga lista de sus doctorados honoris causa (por las Universidades de Harvard, Cambridge, Warwick, Essex, Miami, Chicago...)
Algunos de los premios y reconocimientos que ha recibido el escritor mexicano son: Premio Biblioteca Breve, el Premio Nacional de Literatura de México (México), el Premio Rómulo Gallegos, el Premio Alfonso Reyes, el Premio Miguel de Cervantes, el Premio Menéndez Pelayo en 1992, la Legión de Honor francesa en 1992, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras 1994, el I Premio a la Latinidad, concedido por las Academias francesa y brasileña de la Lengua, 1999, la Medalla de Honor Belisario Domínguez (que concede el Congreso de su país), y muchos otros.
Actualmente, Fuentes colabora en las más importantes revistas y publicaciones literarias de América Latina, Estados Unidos y Europa.

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