viernes, julio 24

Yo, Cristina


La descubrí hoy. Ella murió a los 15 años. Ella revivió a los 15 años. El asombro no fue nada comparado con lo que contó. Describió el purgatorio, los ángeles amigos, el tormento indescriptible y la agonía del pecador. Ella renunció a los bienes materiales. Ella ofrendó su vida como una imitadora de Jesús. Se arrojó al río helado, se congeló, pasó por las ruedas del molino... se enredó en las espinas, fue despedazada por los perros... ¡siempre resucitó! ¡Esta es mi santa! No la niñita cristiana que el idioma español me ofrecía. Christine, la increíble, con sangre de heroína (ojalá yo!), la generosa, la desprendida, la visionaria, la loca para el mundo y más cuerda que ninguno...¡Bienvenida a mi asombro!

Cueva de Nick

Christina la asombrosa
Vivió hace mucho tiempo
Ella fue atacada por una crisis
A la edad de veintidós
Se llevaron su cuerpo en un ataúd
A una pequeña iglesia en Lieja
Surgió del ataúd
Justo después del Agnus Dei
Ella levitó hasta las vigas
Encaramada en un haz de luz
Gritó "no puedo soportar el hedor de los pecados"

Fue la más sorprendente de todos
Ella oró haciendo equilibrio sobre espinos
Doblada, hecha una rueda
Ella huyó a lugares remotos
Subió torres, árboles y paredes
Para escapar del hedor de la corrupción
ardió en un horno
Christina la asombrosa
Se comportó de una manera aterradora
Ella iría salvajemente por las calles
Saltó al helado río Meusse
Christina la asombrosa
Se comportó de manera aterradora
Murió a la edad de setenta y cuatro
En el convento de Santa Anna.

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