miércoles, julio 8

No escribas todo lo que sufres...


Después de un gran dolor
sucumbe la alegría
mis lagrimales se declaran yermos
la sangre se dispara como tubería rota
la pena espesa su monótono presagio
grito, grito, enronquezco, enmudezco
toco fondo sin asidero cierto
nadie escucha, nadie viene
nadie siente lo que siento
y algo de lo que amo se muere
entre mis huesos
entonces me endurezco
mis células transformo
y soy otra.

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