martes, julio 18

Juan Bosch a Demorizi



La Habana, 14 de junio de 1943.

Mis queridos Emilio Rodríguez Demorizi, Héctor Incháustegui y Ramón Marrero Aristy:
 USTEDES SE VAN MAÑANA, creo, y antes de que vuelvan al país quiero escribirles unas líneas que acaso sean las últimas que produzca sobre el caso dominicano como dominicano. No digo que algún día no vuelva al tema, pero lo haré ya a tanta distancia mental y psicológica de mi patria nativa como pudiera hacerlo un señor de Alaska.
En primer lugar, gracias por la leve compañía con que me han regalado hoy; la agradezco como hombre preocupado por el comercio de las ideas, jamás porque ella me haya producido esa indescriptible emoción que se siente cuando en voz, en el tono, en las palabras de un amigo que ha dejado de verse por mucho tiempo se advierten los recuerdos de un sitio en que uno fue feliz.
 Acaso para mi dicha, nunca fui feliz en la República Dominicana, ni como ser humano ni como escritor ni como ciudadano; en cambio sufrí enormemente en todas esas condiciones.
Hoy también he sufrido…Pues de mi reunión con ustedes he sacado una conclusión dolorosa, y es ésta: la tragedia de mi país ha calado mucho más allá de donde era posible concebir: La dictadura ha llegado a conformar una base ideológica que ya parece natural en el aire dominicano y que costará enormemente vencer; si es que puede vencerse alguna vez.
 No me refiero a hechos concretos relacionados con determinada persona; no hablo de que los dominicanos se sientan más o menos identificados con Trujillo, que defiendan o ataquen su régimen, que mantengan tal o cual idea sobre el suceso limitado de la situación política actual en Santo Domingo; no, mis amigos queridos: hablo de una transformación de la mentalidad nacional que es en realidad incompatible con aquellos principios de convivencia humana en los cuales los hombres y los pueblos han creído con firme fe durante las épocas mejores del mundo, por los que los guías del género humano han padecido y muerto, han sufrido y se han sacrificado.
Me refiero a la actitud mental y moral de ustedes  y por tanto de la mejor parte de mi pueblo – frente a un caso que a todos nos toca: el haitiano.
Antes de seguir desearía recordar a Uds. que hay una obra mía, diseminada por todo nuestro ámbito, que ha sido escrita, forjada al solo estimulo de mi amor por el pueblo dominicano. Me refiero a mis cuentos.
 Ni el deseo de ganar dinero ni el de obtener con ellos un renombre que me permitiera ganar algún día una posición política o económica ni propósito bastardo alguno dio origen a esos cuentos.
 Ustedes son escritores y saben que cuando uno empieza a escribir, cuando lo hace como nosotros, sincera, lealmente, no lleva otro fin que el de expresar una inquietud interior angustiosa y agobiadora. Así, ahí está mi obra para defenderme si alguien dice actualmente o en el porvenir que soy un mal dominicano. Hablo, pues, con derecho a reclamar que se me oiga como al menos malo de los hijos de mi tierra.
Los he oído a Uds. expresarse, especialmente a Emilio y Marrero, casi con odio hacia los haitianos, y me he preguntado cómo es posible amar al propio pueblo y despreciar al ajeno; cómo es posible querer a los hijos de uno al tiempo que se odia a los hijos del vecino, así, sólo porque son hijos de otros. 
Creo que Uds. no han meditado sobre el derecho de un ser humano, sea haitiano o chino, a vivir con aquel mínimo de bienestar indispensable para que la vida no sea una carga insoportable; que Uds. consideran a los haitianos punto menos que animales, porque a los cerdos, a las vacas, a los perros no les negarían Uds. el derecho de vivir…
Pero creo también – y espero no equivocarme – que Uds. sufren una confusión; que Uds. han dejado que el juicio les haya sido desviado por aquéllos que en Haití y en la República Dominicana utilizan a ambos pueblos para sus ventajas personales.
 Porque eso es lo que ocurre, amigos míos. Si me permiten he de explicárselo: El pueblo dominicano y el pueblo haitiano han vivido desde el Descubrimiento hasta hoy – o desde que se formaron hasta la fecha – igualmente sometidos en términos generales.
 Para el caso no importa que Santo Domingo tenga una masa menos pobre y menos ignorante. No hay diferencia fundamental entre el estado de miseria e ignorancia de un haitiano y el de un dominicano, si ambos se miden, no por lo que han adquirido en bienes y conocimientos, sino por lo que les falta adquirir todavía para llamarse con justo título, seres humanos satisfechos y orgullosos de serlo. 
 El pueblo haitiano es un poco más pobre, y debido a esa circunstancia, luchando con el hambre, que es algo más serio de lo que puede imaginarse quien no la haya padecido en sí, en sus hijos y en sus antepasados, procura burlar la vigilancia dominicana y cruza la frontera; si el caso fuera al revés, sería el dominicano el que emigraría ilegalmente a Haití. 
 El haitiano es, pues, más digno de compasión que el dominicano; en orden de su miseria merece más que luchemos por él, que tratemos de sacarlo de su condición de bestia.
 Ninguno de Uds. sería capaz de pegar con el pie a quien llegara a sus puertas en busca de abrigo o de pan: y si no lo hacen como hombres, no pueden hacerlo como ciudadanos.
Ahora bien, así como el estado de ambos pueblos se relaciona, porque los dos padecen, así también se relacionan aquéllos que en Santo Domingo igual que en Haití explotan al pueblo, acumulan millones, privan a los demás del derecho de hablar para que no denuncien sus tropelías, del derecho de asociarse políticamente, para que no combatan sus privilegios, del derecho de ser dignos para que no echen por el suelo sus monumentos de indignidad.
 No hay diferencia fundamental entre los dominicanos y los haitianos de la masa; No hay diferencia fundamental entre los dominicanos y los haitianos de la clase dominante.
Pero así como en los hombres del pueblo en ambos países hay un interés común – el de lograr sus libertades para tener acceso al bienestar que todo hijo de mujer merece y necesita -,  en las clases dominantes de Haití y Santo Domingo hay choques de intereses, porque ambas quieren para sí la mayor riqueza.
 Los pueblos están igualmente sometidos; las clases dominantes son competidoras. Trujillo y todo lo que él representa como minoría explotadora desean la riqueza de la isla para sí; Lescot  y todo lo que él representa como minoría explotadora, también.
Entonces, uno y otro – unos y otros, mejor dicho – utilizan a sus pueblos respectivos para que les sirvan de tropa de choque: esta tropa que batalle para que el vencedor acreciente su poder. Engañan ambos a los pueblos con el espejismo de un nacionalismo intransigente que no es amor a la propia tierra sino odio a la extraña, y sobre todo, apetencia del poder total. Y si los más puros y los mejores entre aquéllos que por ser intelectuales, personas que han aprendido a distinguir la verdad en el fango de la mentira se dejan embaucar y acaban enamorándose de esa mentira, acabaremos olvidando que el deber de los más altos por más cultos no es ponerse al servicio consciente o inconsciente de una minoría explotadora, rapaz y sin escrúpulos, sino al servicio del hombre del pueblo, sea haitiano, boliviano o dominicano.
Cuando los diplomáticos haitianos hacen aquí o allá una labor que Uds. estiman perjudicial para la República Dominicana, ¿saben lo que están haciendo ellos, aunque crean de buena fe que están procediendo como patriotas? Pues están simplemente sirviendo a los intereses de esa minoría que ahora está presidida por Lescot como ayer lo estaba por Vincent.
Y cuando los intelectuales escriben – como lo ha hecho Marrero, de total motu proprio según él dijo olvidando que no hay ya lugar para el libre albedrío en el mundo – artículos contrarios a Haití están sirviendo inconscientemente – pero sirviendo – a los que explotan al pueblo dominicano y lo tratan como enemigo militarmente conquistado. No, amigos míos… Salgan de su ofuscación. 
Nuestro deber como dominicanos que formamos parte de la humanidad es defender al pueblo haitiano de sus explotadores, con igual ardor que al pueblo dominicano de los suyos. No hay que confundir a Trujillo con la República Dominicana ni a Lescot con Haití. Uds. mismos lo afirman, cuando dicen que Lescot subió al poder ayudado por Trujillo y ahora lo combate.
También Trujillo llevó al poder a Lescot y ahora lo ataca. Es que ambos tienen intereses opuestos, como opuestos son los de cada uno de los de sus pueblos respectivos y  los del género humano.
Nuestro deber es, ahora, luchar por la libertad de nuestro pueblo y luchar por la libertad del pueblo haitiano. 
Cuando de aquél y de este lado de la frontera, los hombres tengan casa, libros, medicinas, ropa, alimentos en abundancia; cuando seamos todos, haitianos y dominicanos, ricos y cultos y sanos, no habrá pugnas entre los hijos de Duarte y de Toussaint, porque ni estos irán a buscar, acosados por el hambre, tierras dominicanas en qué cosechar un mísero plátano necesario a su sustento, ni aquéllos tendrán que volver los ojos a un país de origen, idioma y cultura diferentes, a menos que lo hagan con ánimo de aumentar sus conocimientos de la tierra y los hombres que la viven.
Ese sentimiento de indignación viril que los anima ahora con respeto a Haití, volvámoslo contra el que esclaviza y explota a los dominicanos; contra el que, con la presión de su poder casi total, cambia los sentimientos de todos los dominicanos, los mejores sentimientos nuestros, forzándonos a abandonar el don de la amistad, el de la discreción, el de la correcta valoración de todo lo que alienta en el mundo. Y después, convoquemos en son de hermanos a los haitianos y ayudémosles a ser ellos libres también de sus explotadores; a que, lo mismo que nosotros, puedan levantar una patria próspera, culta, feliz, en la que sus mejores virtudes, sus mejores tradiciones florezcan con la misma espontaneidad que todos deseamos para las nuestras.
Hay que saber distinguir quién es el verdadero enemigo y no olvidar que el derecho a vivir es universal para individuos y pueblos. Yo sé que Uds. saben esto, que Uds., como yo, aspiran a una patria mejor, a una patria que pueda codearse con las más avanzadas del globo.
Y no la lograremos por otro camino que por el del respeto a todos los derechos, que si están hoy violados en Santo Domingo no deben ofuscarnos hasta llevarnos a desear que sean violados por nosotros en lugares distintos.
Yo creo en Uds. Por eso he sufrido. Creo en Uds. hasta el hecho de no dolerme que Marrero mostrara a Emilio el papelito que le escribí con ánimo de beneficiarlo y sin ánimo de molestar ni por acción ni por omisión a Emilio. En todos creo, a todos los quiero y en su claro juicio tengo fe. Por eso me han hecho sufrir esta tarde.
Pero el porvenir ha de vernos un día abrazados, en medio de un mundo libre de opresores y de prejuicios, un mundo en que quepan los haitianos y los dominicanos, y en el que todos los que tenemos el deber de ser mejores estaremos luchando juntos contra la miseria y la ignorancia de todos los hombres de la tierra.
Mándenme como hermano y ténganme por tal.

Juan Bosch.

domingo, marzo 19

Letras de Mujer. Las imprescindibles del canon literario Dominicano


Seminario EL AGUA COMO BASE DEL DESARROLLO SOSTENIBLE

Los objetivos del seminario "El agua como base del desarrollo sostenible" fueron:

1. Contribuir a la creación de una ciudadanía RESPONSABLE con respecto a la protección de las fuentes de agua.

2) Fomentar un mayor grado de concienciación en la población con respecto a la cultura sobre el uso racional del agua y

3) Lograr mayores niveles de compromiso por parte de las autoridades del Estado, los empresarios y los que toman decisiones en relación con la integridad y usos sostenibles de las fuentes acuíferas.



En el Seminario EL AGUA COMO BASE DEL DESARROLLO SOSTENIBLE realizado ayer, 18 de marzo de 2017, en la Casa Club Bayacanes, La Vega, de Cooperativa Vega Real, Inc. De izquierda a derecha: Padre Francisco Jiménez Qualo o Cualo, Scarling Gutiérrez, representante del movimiento "Comunidades por la vida", Luis Carvajal Nuñez, su esposa la comunicadora Nexcy de León y el presidente de la cooperativa Vega Real Janio Concepción.


***



El Vice-Presidente de la Academia de Ciencias de la República Dominicana y Comisión Técnica Ambiental, Eleuterio Martínez, en su ponencia "Iniciativas legislativas, como eje para la protección y recuperación de las fuentes hidrológicas".



El señor Féliz Díaz, Ecólogo y Asesor de la Cooperativa Vega Real, durante su ponencia "El agua como fuente y sus aportes al desarrollo económico y la viabilidad social en República Dominicana".


El señor Milton Martínez, miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana y de la Comisión Técnica Ambiental de la UASD, en su ponencia: "El agua y su incidencia como insumo en la producción agropecuaria".


El señor Luis Reyes Tatis, Director de Agua y Cuencas Hidrográficas en Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, tuvo la ponencia "Situación y perspectivas del recurso agua en República Dominicana".

Luis Carvajal Nuñez tuvo a su cargo la ponencia: "Principales agresiones e ilícitos que repercuten contra la sostenibilidad de las fuentes de producción de agua-Consecuencia del fenómeno La Niña". Luis es miembro de la Academia de Ciencias de la República Dominicana y de la Comisión Ambiental de la Universidad Autónoma de Santo Domingo.










Los objetivos del seminario "El agua como base del desarrollo sostenible" fueron: 1. Contribuir a la creación de una ciudadanía RESPONSABLE con respecto a la protección de las fuentes de agua. 2) Fomentar un mayor grado de concienciación en la población con respecto a la cultura sobre el uso racional del agua y 3) Lograr mayores niveles de compromiso por parte de las autoridades del Estado, los empresarios y los que toman decisiones en relación con la integridad y usos sostenibles de las fuentes acuíferas.






miércoles, marzo 15

ANATOMÍA DEL SER, IRIS PÉREZ ROMERO







El Ministerio de Cultura, a través del Museo de Arte Moderno, en el contexto de la celebración del Día Internacional de la Mujer, inauguró el jueves 9 de marzo, a las 7:30 de la noche, la exposición individual Anatomía del Ser, de la artista Iris Pérez Romero.

La vigésima quinta individual de la artista está compuesta por unas 60 obras, entre pinturas, dibujos, esculturas, instalaciones, litografías, cerámicas y acciones performativas, desplegadas mediante una impactante museografía que integra los espacios interiores y exteriores del Sótano del Museo de Arte Moderno (MAM).













Iris Viviana Pérez Romero nace en Santo Domingo. Es egresada de la Escuela Nacional de Bellas Artes y de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Ha realizado estudios especializado en pintura, dibujo, escultura, cerámica, grabado, historia del arte y performance.




La artista plástica y profesora Iris Pérez Romero explica al poeta
Luis Carvajal, la muestra de expresiones gráficas y literarias
en el homenaje a Delia Weber




Hoy en el Conversatorio y Acción Performática en el marco de la Exposición "Anatomía del ser",
de la artista Iris Pérez Romero, en el Museo de Arte Moderno (MAM).


Anatomía del Ser de Iris Pérez, conjuga las artes visuales con la poesía mediante el planteamiento de la écfrasis (figura que hermana la representación poética con la representación visual) para unos resultados estéticos y emocionales.

Trabajando sobre las obras (y el proceso creativo) de la artista plástico Iris Pérez, un grupo de poetas creo versos a propósito. Paralelo a esto, la artista trabajará piezas con los poemas producidos durante el proceso, culminando con un recital en el marco de la exhibición en el MAM y la Feria Internacional del Libro 2017.

Descripción:
Pieza: En el lugar del Ser,  (políptico)  De la serie Anatomía del Ser
Recital: En el Lugar del Ser.
A presentarse en el Museo de Arte Moderno.
Pieza y recital dedicados a la poeta y pintora Delia Weber.

En el lugar del Ser, se compone de una serie de dibujos realizados en grafito y tintas sobre papel.
Los convocados visitarán  el   estudio y  durante este encuentro recorrerán   los distintos espacios, conviviendo con obras, materiales utilizados, técnicas, temáticas,  y la energía en sí que se mantiene dentro del lugar habitado de creación.
El motivo es crear una conexión poeta y vivencia de la artista visual y puedan fluir uno o varios poemas; quizás no fluya  ninguno, pero el intercambio de energía si podrá materializarse.
Los poemas  que si se puedan materializar, serán la inspiración de la  serie de obras  En el Lugar del Ser  y del  recital,  que se presentará para ser parte de los eventos de la Feria Internacional del  Libro de Santo Domingo 2017.


Iris Pérez Romero.
Artista Visual
Profesora


miércoles, marzo 1

Rasguñando los tres tiempos, por Ramón Saba


(A modo de prólogo)

Despertar la mañana entre cánticos de luz es similar a evadir penumbras para darle paso al presagio desafiante de la vida.

Navegar por el moméntum esperando las palmeras o gritar entre murmullos que se nos va la vida sin que se apague su vuelo; auscultar las auroras, vencer al viento, salpicar de amapolas los temores y soportar tempestades de silencio, es tan fácil como dominar al tiempo si se ponen de manifiesto en uno, dos o tres los vaticinios de plegarias preñadas de recuerdos.

Así transcurren los episodios de un calendario bombardeado por los sueños; entre nostalgias escondidos o bañados por el duelo.

No es fácil ver pasar la vida sin el sonido de un te quiero, sin las miradas anhelantes de los que nos dieron el primer beso, sin los consejos manipulados por quienes nos regalaron el aliento.

Caminar junto al surco que tejiéramos dedo a dedo, donde cosechamos desvelos, esperanzas, retos… ver crecer a nuestros hijos, parecidos a los abuelos.

Mirar al horizonte sin despegar del suelo. Alcanzar la lontananza con una pluma, un lienzo y un sueño, para dejarla como legado a quienes contarán nuestros anhelos.

Con sutileza de espasmos y versos de jilguero nos saluda Arsenio, dando en cada puntada un poema, un canto, un contrapunto, un recuerdo. Desafiando a las agujas de un reloj detenido en sus espejos.

Desde que nació el primer tiempo, el poeta Arsenio Jiménez-Polanco descubrió que “por la dialéctica lucha de contrarios que silenciosa en la semilla ocurre, la vida en su interior se multiplica”.

Su caminar lento pero de convicción firme, se hacía presente para gritar que “En toda lengua es música tu nombre”.

Desanda con su pluma ardiendo entre papeles en ese primer tiempo, para detenerse orgullosamente entre “Las redes tendidas por los pescadores con espaldas al sol fabricando sales”.

Es probable que el mismo Charles Baudelaire profetizara las andanzas poéticas de Arsenio Jiménez-Polanco cuando dijo “No se puede olvidar el tiempo más que sirviéndose de él”.

Un segundo round acompaña la existencia de este vate de capa y bolígrafo. En este asalto nos sorprende con una poesía más acabada, más determinante. Es un acontecer de mariposas donde “El tiempo es un misterio insondable y oscuro”.  Ya “la fe es convicción de lo invisible que nos conforta toda larga espera”.

Sobre este proceso de guardar lo que fue inicio para continuar el desarrollo inusitado del asombro, nace entonces una vanguardia de colores que desafía a la creatividad, aquí ya “habitan los bramidos y los trinos de monstruos legendarios y las aves”.

Cabe en este momento resaltar unos versos que auguraban el nacimiento de un buen poeta:

“Cien ángeles velaron la frontera del sueño,
fabricó un escondite la palabra”.

En un océano de angustias y desconsuelos, el cosmos de Manhattan Walt Whitman predica que “La fe es el antiséptico del alma”. Arsenio ha bebido de esa misma fuente y en el tercer episodio de su existencia, se abraza con más rigor, pero sin fanatismo alguno, al entusiasmo que le inspira su creencia cristiana. En esta etapa de su recorrido por este plano, el poeta maduro produce versos que sobrecogen al más exigente lector, atrapándonos en un conmovedor vaticinio y expuestos con una calidad escritural que emociona y contagia:

“Porque sus letras tejidas con hilos de mentira
sólo le alcanzan para escribir el texto lapidario,
en su epigrama como única memoria
de lo que fueron sus absurdas aventuras”.

De esta forma se aposenta la producción poética de Arsenio Jiménez-Polanco, hilando promesas y entregando dichas. La calidad de su obra no tiene desaciertos. Para él, dormir es un lujo que atenta contra su poesía y para los que como yo disfrutamos sus arrebatos y compartimos sus ideales, reconocemos que esta obra rasguña En tres tiempos su vida, para dejar un legado a los que con vehemencia ama.

   Ramón Saba

domingo, febrero 26

El heredero de Abdel de Evaristo Laguna Tellez

XXXV Premio Felipe Trigo de Novela, 2016 


Sinopsis: “En el primer tercio del XVI, Marie Sybille Rishmart, llena de rarezas, dos veces desterrada, repudiada por los suyos y forastera en tierra extraña, fue capaz de construir en Belhaez la mayor utopía jamás lograda: clases sociales, razas, opiniones y todas las religiones en perfecta armonía. A finales del XX, se instala en Belhaez Abdel, un árabe enigmático con una misión que cumplir en la que complica a Rosalía, una mujer sencilla; a Guzmán, un escultor estancado en el desencanto; a Guijarro, un policía acomodado y a Jerónimo, un funcionario con cometidos nada agradables, pero muy necesarios. Belhaez, algún lugar de Andalucía, es el escenario donde se encuentran, como las caras de una medalla, dos momentos separados en el tiempo por cuatrocientos sesenta y cinco años, el ciclo de un cometa.”





Un rasero personal para medir la calidad de una novela es su capacidad de mantenerme interesada. EL HEREDERO DE ABDEL, escrita por Evaristo Laguna, echando mano de esa técnica de mostrar historias paralelas, en tiempos diferentes, ha logrado que me lea sus 226 páginas con verdadero afán por conocer los acontecimientos hilvanados de manera inteligente y consciente. Me ha cautivado todo lo concerniente a lo histórico y lo humano, lo policíaco, no tanto.

¿Cómo puede crearse una novela en base a la aparición de un cometa? En este sentido hay que ser muy preciso como autor para utilizar un cometa real, el Hyakutake, o C/1996 B2, descubierto en enero de 1996, por el japonés que le da su nombre; uniendo la narración con el paso original y concluir con la nueva aparición de este cuerpo celeste en un ciclo de 465 años, en dos momentos clave de la novela. Otros acontecimientos reales son noticias como el conflicto entre Israel y Palestina y la política de los Estados Unidos.

Hay varias mujeres en la novela, como una que vende la lotería y que es muy singular, pero las dos más importantes son Marie Sybille Rishmart, albina, delgada, altísima, anglosajona, virgen y sabia, que existe en el siglo del Descubrimiento y la expulsión de los moros de Granada, (con el Rey Fernando). Extrapolada de su país del norte y ejerciendo el poder con suma inteligencia, la albina es la Dama en el juego de ajedrez y el autor ha sabido convertirla en la pieza clave que da jaque cuando actúa. Otro personaje femenino interesante, es Rosalía (Lía), en su papel de esposa (casi maruja si no fuera pequeño burguesa), dueña del negocio de comida local que atiende junto a su esposo Mario. Precisamente ella oculta las artes de lo maravilloso por lo que empatiza enseguida con Abdel, el ombligo de la trama. Rosalía acapara los párrafos más deliciosos de la novela tanto por sus sinestesias como por las descripciones mágicas que logra el autor, al colocarla como una cocinera intuitiva capaz de asociar estados de ánimo con sabores y guisos, con lo que me recordó a “Como agua para chocolate” de la mexicana Laura Esquivel. Rosalía, de pensamiento y obra, es la maga que ejerce sobre la narración que se incorpora a mi vida de lectora de manera intensa y hermosa.

Decía Vargas Llosa que una buena novela precisa cierta ambigüedad y que su fin es dejarnos la idea de qué difícil es separar el bien del mal. El heredero de Abdel es una excelente muestra. Reitero que me maravilla ver cómo el autor ha utilizado datos reales para hilvanar una ficción magnífica que como dije al comienzo, mantiene el interés del lector todo el tiempo. Se usa el paralelismo para cruzar el pasado con el presente, la historia con la ficción, lo real con lo asombroso… Hay incluso una parte de novela policíaca, que aun no gustándome, he vivido con pasión, releyendo tramos para enterarme bien.

Otro punto en que hice mía la novela son las páginas 130 y 131. El prisionero Eladio Guzmán, maltratado, bajo presión y muerto de cansancio, sometido a interrogatorio hace uso de sus reflejos mentales para evadir caer en una trampa. Una pregunta, y el ágil pensamiento del preso asociando ideas y sacando conclusiones, es aprovechado por el autor para dejarnos una visión del mundo, unos conceptos, unas verdades de personajes que se convierten en verdades de vida porque son fruto de la reflexión y porque son verosímiles, ajustadas completamente a nuestras vidas. A veces la queja frente a una sociedad que nos ha defraudado a todos. Dolorosa, cruel... Chepa adquiere la categoría de catedrático “pequeño, enjuto y jorobado…” “…los hombres viven en un mundo donde lo que tiene poder son las palabras y no los actos, donde la competencia esencial es el dominio del lenguaje. El hombre olvida con extrema facilidad los hechos, pero tropieza continuamente con los mismos discursos”.

El heredero de Abdel es una poderosa novela, que no sólo por ser laureada permanecerá entre lo mejor de la actualidad, sino porque pone ante nosotros los elementos esenciales de la narración que trascienden por su concentración de hechos reales, (del pasado, del presente, de la ficción…), expuestos con tal vitalidad que sencillamente convierten al lector en parte de la historia como me ha pasado. Imposible no tomar partido.

Evaristo Laguna, para nada superficial, ya había quedado finalista en el Premio Planeta con otra obra, y ahora se corona con el XXXV Premio Felipe Trigo de Novela, 2016. Entra por la puerta grande como escritor con su primera novela. Espero que escriba muchas más porque creo que este es el tipo de literatura que requieren los tiempos.

Evaristo Laguna Téllez
Evaristo Laguna Téllez nació en Sevilla. Ha cursado estudios de Magisterio y Humanidades, Filosofía, Arte y Oficios, Música, Informática... Del barro a la virtualidad de las nubes modernas, de alfarero a webmaster, ha desarrollado actividades artísticas muy diversas, de diseño y técnicas. Actualmente trabaja en la Administración de Salud y confecciona y gestiona bases de datos multicéntricas destinadas a la investigación clínica. En el plano literario, ha escrito seis novelas, una serie amplia de cuentos, poemas y canciones por los que ha obtenido algunos reconocimientos, entre otros: Pedro Antonio de Alarcón, Villa de Colindres, finalista del LX Premio Planeta y, ahora, el XXXV Felipe Trigo de Novela.


EVARISTO LAGUNA: Dos historias y una utopía por la convivencia pacífica