martes, enero 20

Premio 2010 del Primer Certamen Literario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española en Estados Unidos


Portada de la novela de Víctor Manuel Ramos.

"Novela que mereció el premio unánime del Primer Certamen Literario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española en Estados Unidos. Retrato realista de una familia enfrascada en la lucha por la vida. Pobreza, migración, emigración, lucha, ambición, amores, esperanza. Los Espinal -el conjunto de personajes que protagonizan las vueltas de este texto- son una familia de clase trabajadora enfrascada en la lucha por la vida. La experiencia migratoria es la última prueba en esa lucha existencial, donde unos sucumbirán, otros alcanzarán alguna medida de éxito y todos sabrán que fuerzas mayores tienen la última palabra".

Opiniones de los jueces del Primer Certamen Literario de la Academia Norteamericana de la Lengua Española sobre "La vida pasajera":


"Tanto el aspecto formal como la caracterización de personajes de "La vida pasajera" convencen al lector. La novela merece más de una lectura". Rolando Hinojosa-Smith, novelista, ensayisa y poeta, profesor de la Universidad de Texas en Austin.

"La vida pasajera" "es una excelente novela, con una sólida estructura y un estilo lleno de madurez literaria... Entre las varias virtudes que me llevaron a escogerla como ganadora se encuentran su hermosa narrativa poética y la virtual de hacer que el lector se inmiscuya en la trama desde el principio... "La vida pasajera" es una joyita literaria que merece ser premiada y ante todo leída". Mariela Gutiérrez, directora y profesora del Departamento de Estudios Hispánicos de la Universidad de Waterloo, Ontario, Canadá.

"Es digno de admirar en "La vida pasajera", el lenguaje del autor que tan bien sabe combinar la objetividad en la descripción de lugares y costumbres, tanto en el lugar de origen como en el de la inmigración, con la subjetividad creadora que potencia poéticamente sus descripciones. "El autor penetra con sutileza y agudeza en los motivos psicológicos de los personajes, captando ese ritmo propio e irregular de la vida que novela y que con tanto sentido de verdad se palpa en esta ficción novelesca". Víctor Fuentes, profesor emérito de la Universidad de California en Santa Bárbara, crítico literario y novelista.


Víctor Manuel Ramos

Sobre el autor


Víctor Manuel Ramos es un escritor y periodista bilingüe de Santiago de los Caballeros, República Dominicana, y radicado en Nueva York, Estados Unidos. Ha escrito tanto en español como en inglés para medios reconocidos de la prensa escrita en Estados Unidos. Aparte de su carrera periodística, se ha desarrollado como autor de cuento y novela. Su ficción combina multiplicidad de voces, de personajes que se desenvuelven entre el Caribe inverosímil y la apabullante gran urbe americana. La vida pasajera es su primera novela.
Más sobre el autor:
http://www.piederecho.com/2011/05/17/la-vida-pasajera/

http://www.anle.us/312/2011-4-El-escritor-dominicano-Victor-Manuel-Ramo.html

Con Nana en el corazón, la madre de Luis Carvajal, Doña Julia Núñez






Hace ya algunos años mi mamá fue sometida a una complicada cirugía para amputarle la única pierna que le quedaba. Los médicos advertían que por su avanzada edad y el deterioro físico provocado por una gangrena expandida había muy pocas posibilidades de que ella sobreviviera. Nana despertó de la anestesia sonriente y cantando, haciendo chistes sobre su nueva situación.
-Tengo que agradecer a Dios y a la Virgen de la Altagracia.- me dijo.
-He ofrecido una novena y quiero hacer un viaje a Higüey en enero con todos mis hijos.
El último día de la novena me llamó a su habitación, me pidió cerrar la puerta y me dijo:
-Quiero hacer unas décimas para agradecer a la Virgen, a la comunidad de catecúmenos, a mis nuevos y a mis viejos vecinos, a mis hijos e hijas, a mis nueras y nueros, a mis amigos, a mis médicos.
Acto seguido me dictó unos versos que leí, a su solicitud, al terminar la novena ese mismo día.
En su homenaje y en agradecimiento a todas las personas que nos han acompañado, manifestado sus condolencias, expresado su solidaridad y amistad a través del abrazo, la llamada, el mensaje escrito o virtual, a quienes han alivianado nuestro sufrimiento con un gesto fraterno quiero dedicarles estas décimas dictadas por mi mamá.
A ustedes, Gracias Por la gracia.

Luis Carvajal.

GRACIAS TE DOY MADRE MÍA

¡Oh Virgen de La Altagracia!
mediadora ante tu hijo,
poniendo como testigo
a todo el pueblo de Dios
mi comunidad y yo,
mis familiares y amigos,
viejos y nuevos vecinos,
los frutos de mis entrañas
y hasta personas extrañas
hermanados en tu amor.

Después de sufrir dolor
y la amenaza de muerte.
Después de dejar mi suerte
a tu santa voluntad
y de implorar tu piedad
y tu alta gracia divina.
Después de alcanzar la cima,
Donde lleva la oración
de pedir y dar perdón: 
de alabarte, Madre mía.

De entregarme cada día
a tu divina prudencia,
de ayudarme con la ciencia
y abrazarme a la palabra,
de saber que si soy salva
es por tu bondad divina.
Virgen; mi madre, madrina,
mi hermana, amiga, comadre
que a la derecha del padre
junto a tu hijo me cuidas.

Gracias te doy, por la vida.
Gracias por los sentimientos.
Gracias por el sufrimiento,
por la cura, por la espera.
Gracias por la verdadera
hermandad de los hermanos.
Gracias te doy por las manos
que confortaron las mías.
Gracias te doy, Madre mía.
Gracias te doy por la gracia.

¡Oh Virgen de La Altagracia,
sagrada Virgen María!
Gracias te doy, Madre mía.
¡Gracias te doy por la gracia!

Julia Núñez

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...