martes, marzo 31

CREACIÓN DEL MUNDO. Leyenda de Bolivia


Dios creó el mundo: el hombre, la tierra, los animales y las plantas,
alumbrados por el sol, la luna y las estrellas.
Colores y propiedades dejó para último; por un error escogió al zorro para que transmitiera su voluntad a lo creado. Atokk tuvo la culpa de las imperfecciones, como se verá.

Desde lo alto del cielo Dios ordenó:
Los Hombres no necesitarán vestidos, que vivan desnudos.
Para eso les dotaré de plumas que les cubran de la cintura hasta cerca de las rodillas.
Los hombres, que por algo que no se explica no escuchaban la voz divina, inquirieron al zorro:
–¿Qué dice Dios?
El taimado aclaró:
–Dice que las mujeres fabricarán los vestidos con trabajo: hilando, tejiendo... hasta que se les hinchen las yemas de los dedos y les duelan los pulmones.
Dios volvió a ordenar:
No necesitarán sembrar cosa alguna en los campos. Árboles y toda planta darán sabrosos frutos para cogerlos fácilmente. Sobre las mazorcas del maíz crecerá la espiga del trigo.
Los hombres interrogaron nuevamente al zorro:
–¿Qué mandó Dios?
–Dice que los hombres siembren las tierras y se sustenten con su trabajo, que los vegetales los dejen para alimento de los animales, sus verdaderos hijos.
Dios habló nuevamente:
–La gente se alimentará una vez al día.
Inquirieron los hombres, y Atokk aclaró:
–Dice que coman tres veces al día. La primera comida se llamará almuerzo, servida por la mañana, la segunda se llamará merienda, al mediodía y sin falta, y la tercera, dada por la noche, se denominará cena. Que retengan esto bien los hombres y las mañosas mujeres sobre todo...
Habla Dios:
–Las lanas de las ovejas sean azules, rojas, verdes, blancas, negras, amarillas y de todo color, como el arco iris, para que las mujeres o los hombres que quieran adornarse con hermosos vestidos no tengan necesidad de "polvos" para, teñirlas.
–¿Qué ordena Dios ahora?
El ladino aclaró:
–Dice que las lanas de las ovejas serán Maceas, negras y cafés, y que si quieren teñirlas a otros colores que se compren anilinas de la kkpach'eka con su plata.
A cada afirmación del zorro las cosas salieron a su humor. Los hombres y las mujeres descontentos con las órdenes del Supremo Hacedor, quisieron preguntar por lo menos sobre un asunto, y por intermedio del zorro lo hicieron.
Atokk preguntó a Dios:
–Dicen los pobres indios que cómo hilarán y tejerán sus vestidos.
Dios repuso con bondad:
–Diles a mis hijos que sus mujeres pondrán sus husos y un poco de lana dentro de un cántaro, y yo convertiré, todo eso en hermosas telas y fascinantes hebras.
Preguntó la gente al zorro lo que Dios respondía. Atokk dijo burlón:
–Dios dice que las mujeres durante toda su vida trabajarán hilando y tejiendo, que lo que piden es imposible.
Creado el mundo, obra de la burla del zorro, los hombres acataron con tristeza la voluntad divina.

FIN

sábado, marzo 28

Vuecencia de Federico Jóvine Bermúdez

Invito formalmente a que participen en el Acto de Puesta en Circulación de la Novela Vuecencia de Federico Alberto Jóvine Bermúdez, que tendrá efecto en el Auditorio del Museo de Arte Moderno, el 8 de Abril próximo, a las 7:00 de la noche. ¡No se lo pierda!



Danilo Medina y la cultura (a veces, hay que tirar piedras a nuestro propio tejado y odio que nombren a una vedette o presentadora en el cuerpo diplomático o a un periodista para pagarle favores)


La cultura es una palabra sin horizonte que parece desbordar el poder. Pero a pesar de su forma general, abstracta y concreta al mismo tiempo, la cultura (que condiciona de manera “natural” toda la interactuación social), se inserta en la estrategia del poder, y le permite ser el revestimiento, su legitimación; por ejemplo, cuando el poder reprime en nombre de la tradición, de la paz ciudadana, de las buenas costumbres etc. Esto puede oler al convivio maniqueo de la relación mecánica entre infraestructura y superestructura, que el viejo filosofar del romántico Carlos Marx acuñó con fortuna en el siglo XIX. Pero la verificación histórica puede probar con relativa facilidad que el poder no vacila en instrumentalizar la cultura, al mismo tiempo que la proclama como una esencia inmaterial.

Es lo que vemos en el bestiario político dominicano. Danilo Medina no es un hombre de cultura, es probable que nunca se haya leído una novela, ni conozca que todo el movimiento rítmico- estético de un ballet es una narración fluida, una historia; y es casi seguro que no entienda el por qué Zaratustra recomendaba aprender a reír a los hombres “superiores”, ni por qué el “Guernica” de Picasso es como paralizar el horror en el tiempo y en el espacio; y de seguro no puede entender qué es lo que hace que la “Novena sinfonía” de Beethoven sea al principio el toque sobresaltado del miedo y el temor a la muerte, y al final una fuga a la alegría. Ni siquiera manifestaciones culturales medularmente ligadas a su ser podría él explicarse. Le importa un comino qué llevó al merengue a desplazar a la salve, o por qué se arrastran los pies en el carabiné, o si la zarandunga es un dulce de Baní, el conconete una piedra del río, o la bachata una música de “guardia cobrao”.

No, Danilo Medina no es un hombre culto, ni ama la cultura. Pero en su campaña la instrumentalizó, magnificando su importancia en la vida social, y obteniendo beneficios políticos concretos de su manipulación. Aunque ahora trate a la cultura con desdén. Es por eso que yo veo con pena lo que están viviendo los educadores y artistas del aparato estatal, y ni siquiera alcanzo a explicarme el por qué el presidente Danilo Medina no resuelve esa situación tan dramáticamente humana de la cultura. El Ministerio de cultura es uno de los tres Ministerios que no ha recibido aumento de su asignación presupuestaria, la integración de su cuerpo de dirección se hizo muchos meses después de formado el Gobierno, y jamás como presidente ha nombrado la cultura en sus informes al Congreso. Es como si la cultura fuera para él una carga indeseada.

Y quiero decirle que no. Todo el país debería estar avergonzado de la humillación a artistas y maestros del arte notables, que no aman la riqueza, que tienen sueldos miserables, casi de limosnas; que creen en el poder liberador de la cultura, y saben perfectamente qué significa en el mundo de hoy poseer una identidad. Y como usted dice ser portador de un proyecto de país, le recuerdo que cualquier proyecto nacional comienza siempre por cuestionar la tenencia de una identidad. El arte, la cultura, es el emblemático frontispicio de la identidad. En este problema no se justifica el silencio, la justicia de estos reclamos es tan contundente que es imposible eludir la responsabilidad. Salta en la paradoja la chispa jocosa de que vivimos hablando de “Revolución educativa”, como si fuera posible realizar la “revolución” de la educación al margen de la cultura. Esos son dos costados de la vida social que deben ir juntos, porque, a fin de cuentas, en lo que desemboca todo proceso educativo exitoso es en el engrandecimiento de la cultura.

La cultura es ese destino común que nos ligó a una lengua, a unos valores, a una historicidad específica. Incluso la Independencia dominicana queda definida como un sentimiento cultural. Pero a pesar de ello, el poder siempre ha prescindido de ella para su legitimación. Es lo que usted está haciendo presidente Medina: reiterando una constante histórica de los políticos dominicanos, que nunca se han identificado con su cultura.


26 de Marzo del 2015

El autor es escritor y articulista.

Andrés L. Mateo

domingo, marzo 1

Racismo y Xenofobia


Hoy día 27 de Febrero de 2015, a las cinco de la mañana, en la sala de cateterismo de un hospital de República Dominicana un grupo de médicos técnicos y enfermeras poníamos todo nuestro empeño, rezos y conocimientos para restaurar el funcionamiento de un corazón muy enfermo, después de dos horas de batalla, resucitaciones , uso de recursos , tecnología y tres stents (dispositivos de metal que abren arterias ) devolvíamos la adecuada función del noble órgano y la esperanza de vivir a un ser humano, nos felicitamos y abrazamos con ojos emocionados .
Hicimos el trabajo que para nosotros es cotidiano, me senté y pensé que para que ocurra ese pequeño milagro una cadena humana ejecuta adecuadamente su tarea laborando hombro con hombro, la mayoría éramos dominicanos pero el grupo está compuesto por salvadoreños, ecuatorianos, colombianos, venezolanos, mexicanos, paquistanies , católicos, protestantes, agnósticos, musulmanes…!Ah!, se me olvidaba ,el paciente es haitiano ¡
No puedo soslayar, que esta meditación, es fruto de los acontecimientos, que justamente ayer, se suscitaron, frente al consulado de nuestro país, en Puerto Príncipe ante el asalto y quema de la bandera en esa sede. La memoria me viajó a un artículo que escribí el 16 de enero del 2010 -Antes de que el polvo se asentara- cuando una vez más. Se injuriaba a nuestro país, a raíz del terrible terremoto, que cuatro días antes había ocurrido en Haití, acusándonos de indiferencia ante la muerte de cientos de miles de personas.
Como médico, miro a los ojos a la muerte diariamente. Nunca le he visto la visa en el pasaporte. La sangre siempre es roja no importa el tono de la piel. El sufrimiento físico y emocional es angustioso y desesperante. Las lágrimas surcan la congoja… ¡Los sollozos hablan un solo idioma!
Ante las imágenes televisivas de odio y humareda que subía con cada pisada y desguace de nuestra bandera, me preguntaba ¿cuántas personas de aquella multitud habían llorado y aplaudido cuando aquel flaco voluntario dominicano, sacó a la pequeña niña, de los escombros de un Puerto Príncipe, en agonía con tufo de muerte? ¿Cuántos de ellos se habrían alimentado con los platos de nuestros comedores económicos instalados allá, que día tras día cocinaron para los atribulados ciudadanos de los escombros? ¿Cuántos de ellos habrán acudido a la universidad Roi Henri I, donada por el gobierno de nuestro país? ¿habrá algún familiar de los huérfanos a quienes Sonia Marmolejos, la dominicana que amamanto a decenas de bebes del holocausto con la leche de sus pechos porque era lo único que podía aportar?.
Voy a atreverme, a preguntarle al frutero haitiano, de la esquina del consultorio con quien siempre discuto de futbol, porque él le va al Barca y yo al Madrid, ¿qué piensa de todo esto?
¿Si alguien, en los quince años, en los que se gana la vida informalmente, en esa esquina lo ha quitado, o le ha pagado más barato los guineos y el aguacate? ¿O si lo han insultado porque obstruye la acera en pleno corazón de NACO? ¿O si le negaron asistencia, cuando su mujer dio a luz gratuitamente, en nuestra maternidad, el año pasado?
Mi humilde análisis de ser humano, sin importarme el epíteto que me puedan espetar, (porque llega una edad y camino recorrido en que ya no perteneces a ninguna secta y el dogma es tu sensatez) porque puedes tener el libre albedrio de no coincidir con “amigos” y estar de acuerdo, con quien la más de las veces, has estado en desacuerdo; creo que hay grandes culpables de ambos lados:
Del nuestro, años de impunidad y tráfico humano de infelices campesinos depauperados y a siglos del olvido, traídos como ganado, para el corte de caña y mano de obra de los trabajos más inmundos; además de tener que pagar el peaje, al militar de turno, que controla el trasiego de la frontera, al amparo de los empresarios de las cinco familias históricas que se han beneficiado y sustentan el contrabando, para no pagar los debidos impuestos, a ninguno de los dos lados. Las ONGS que reciben sus pagas, en moneda extranjera y tienen que justificar los salarios y su estilo de vida, a sus amos, inventando -en la mayoría de los casos- expedientes contra el gobierno blandengue, corrupto y pusilánime, que le haya tocado el turno de desgobernar nuestra patria.


Del lado haitiano culpemos a esa elite despiadada y pseudoaristocrática que desprecia profundamente, al pueblo pobre de su país y no invierten un centavo en el mismo; a esos que les molesta el desarrollo superior de nuestro lado de isla; pero, vienen a vacacionar a Romana y a comprar Ferragamo en Blue Mall, A los gobernantes que fomentaron el odio, que finalmente se evidenció encarnado, en los famosos aros de la muerte con que sentenciaban a lapidación y quema a sus opositores. Al reggaetonero, disfrazado de mujer, a quien le ha gustado el carguito y pretende perpetuarse en el poder. A las confederaciones de “ayuderos internacionales “que se quedaron con el mayor porcentaje de las promesas, que en su mayoría, la comunidad internacional nunca envió.
No, joven haitiano, quemador de bandera dominicana; tú que marchaste en contra del racismo y la xenofobia dominicanos, ese lienzo no tiene la culpa. Pídele cuentas a tu gobierno, ve pide cuentas en Petionville; cuestiona al ex presidente norteamericano, perjurioso y culpable de puros y vestidos azules manchados de semen. Despierta y lucha en y por tu país, que yo, sentado en la esquina de la sala de cateterismo, observando, a todas estas personas, de distintas nacionalidades, salvar la vida de tu compatriota, con los impuestos que pagamos los hijos de la bandera tricolor, que acabas de quemar, me cuestiono: ¿Racismo? ¡Coño! ¿Xenofobia? ¡Coño!

Dr. Carlos H García Lithgow

¡DOMINICANO!

EVARISTO LAGUNA: Dos historias y una utopía por la convivencia pacífica