viernes, agosto 8

Sobre música de calle. Ivan García Guerra


"Sí. Gran cantidad de la música selecta que fue rechazada en el momento de su creación, al igual que otras disciplinas artísticas, literarias y hasta filosóficas, hoy en día constituyen ejemplos y objetos de esparcimiento y placer. Pero, cuidado, no todas ellas. La mayoría pasó al olvido años, meses, semanas días después. Hoy ha desaparecido por completo. Sólo permanecen las que lograron trascender la mediocridad.
No me gustan varios géneros actuales, los oigo porque no voy a taparme las orejas; pero no los escucho, y no me desespero porque estoy consciente de que más temprano que tarde perecerán sin dejar mucha huella.
Lo reconozco, no tengo conocimiento suficiente para atacarlos o defenderlos, pero considero que el simple hecho de ser llamados “populares” no les da permiso de permanencia e ineludiblemente se desvanecerán en el vacío, si no logran superar la insignificancia y el desconocimiento de su propio medio.
Esto aparte de que considero que la simple enumeración de problemas sociales y vicios que proclaman ser su gracia, sin ofrecer alternativas o soluciones, los convierten en patrocinadores de los males humanos.
La publicidad de lo que sea puede ayudar o perjudicar, y por ello hay que ejercer el sentido común para cuidarse de no hacer parecer normal lo que no lo es.
El resultado de este estilo de manifestación no es una protesta. Induce a la aceptación y disfrute de lo que debe rechazarse y erradicarse.
No me vengan con cuentos. Dense cuenta de que solamente le están siguiendo el juego a los que desean que permanezcan satisfechos del lodo. Creo que todos sabemos que la mierda existe; pero pretender convertirla en arte y guía sería una acción muy pedestre, además de perjudicial y hedionda".

Iván García Guerra