jueves, octubre 10

RECHACEMOS LAS PROVOCACIONES


BALAS Y PIEDRAS NO SON ARGUMENTOS: RECHACEMOS LAS PROVOCACIONES

La lucha por garantizar que Loma Miranda siga siendo el sostén de la economía de miles de familia en el Cibao Central continuará siendo pacífica, creativa y transparente a pesar de las amenazas y provocaciones.

Miranda constituye un ejemplo de participación masiva, ordenada, consciente y fundamentada de la sociedad dominicana en toda su diversidad.

Centenares de talleres, charlas, encuentros con comunidades, de reuniones abiertas y democráticas en las comunidades, asambleas populares, de marchas multitudinarias, recitales, jornadas educativas, recorridos técnicos, ceremonias religiosas, debates científicos, intervenciones públicas, participación en seminarios y foros sin el menor asomo de violencia.

Tenemos la fuerza de la razón.

Nuestros argumentos y propuestas han sido expuestos y contrastados, se han validado con estudios y han generado un hermoso proceso educativo que a su vez ha provocado la adhesión creciente y militante a nuestra causa.

Las piedras y los tiros no son argumentos y no convencen a nadie de nada.

La muralla de contención a la irracionalidad está cimentada en la comprensión de la importancia económica y ecológica de un bien patrimonial que sustenta una parte significativa de la producción agrícola y cuyos invaluables servicios ambientales garantizan la vida de numerosas comunidades.

Nuestra lucha ha sido, es y seguirá siendo pacífica, participativa y fundamentada en la verdad.

La agresión que sufrieron quienes realizaban una vigilia pacífica, como todas las que se han hecho para defender a Loma Miranda, es parte de un PLAN DE FALCONDO para inducir el miedo, el chantaje y desviar nuestra atención del objetivo central.

Rechacemos las provocaciones.

La lucha por la preservación de Loma Miranda es un acto de amor y patriotismo.

Para que siempre haya agua, para que siempre haya vida, para que siempre haya patria:

¡LOMA MIRANDA PARQUE NACIONAL!

Luis Carvajal

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...