lunes, octubre 7

SOLILOQUIO DE LOS DÍAS, poemario de CAMELIA MICHEL en su presentación

Circulación Poemario Soliloquio de los Días



Escrito por Camelia Michel Díaz.

En un verso inmortal Borges dice que “quien se aleja de su casa, ya ha vuelto”, y yo lo remedaría con la afirmación de que el retorno es inexorable y eterno. Exactamente eso sentí el día en que puse a circular mi poemario, Soliloquio de los Días, en mi ciudad natal, Moca. 

Camelia Michel Díaz con su opera prima: Soliloquio de los días.


El pasado sábado 21 de septiembre fue un bautizo de fuego, quizás un parto de luz impulsado por el destino. Presentar en Moca mi “ópera prima” fue como nacer por segunda vez en ese pedazo del valle cibaeño que tan bien conozco. En esa jornada tan singular experimenté emociones muy diversas, sumadas a la tensión que me produjeron los días previos a la actividad, con múltiples y apresurados preparativos.

Al normal nerviosismo se mezclaban a partes iguales alegría y nostalgia, pues estar en Moca es para mí una visita a las memorias de mi niñez, de circunstancias ya pasadas, con mis padres fallecidos, amigos y familiares ausentes del país, o que ya cruzaron la otra orilla.

Fue una experiencia única ver en un mismo espacio –el auditorio de la Asociación para el Desarrollo de la Provincia Espaillat, donde nos recibieron amablemente algunos directivos de la entidad- tantas personas queridas no sólo de Moca, sino de diversos puntos del Cibao (Santiago y La Vega) y de Santo Domingo. Viajé desde la capital cargada de libros y expectativas que no fueron defraudadas. Hice la breve travesía con mis hijos, Lorena y José Manuel, quienes junto a algunos de sus amigos me apoyaron no sólo con su presencia, sino asumiendo aspectos fundamentales de la logística.



A los rostros familiares, tan familiares como el del Dr. Artagnan Pérez Méndez -inolvidable amigo de mi padre, Valentín Michel- se unieron caras nuevas para mí y fue muy satisfactorio ver personas de distintas edades y procedencia igualmente interesadas en mi propuesta literaria. Debo resaltar que recibí el respaldo de poetas y escritores cibaeños y de Santo Domingo.

La ceremonia fue sencilla y hermosa. Tal como se había informado, fue encabezada por Bruno Rosario Candelier, presidente de la Academia de la Lengua y del Ateneo Insular, cuyo apoyo para la publicación de mi libro fue decisivo. También la estimada poeta y amiga Jennet Tineo participó con un valioso análisis acerca del poemario. La Dra. Dorca Balcácer, secretaria de la ADEPE, pronunció gentiles palabras de bienvenida y el poeta Benjamín García se hizo cargo de la conducción de la actividad.
Poeta Jennet Tineo

ALGUNOS PLANTEAMIENTOS

A continuación, hago un extracto de algunos de los planteamientos en torno a
Soliloquio de los Días, vertidos por el Dr. Rosario Candelier y Jennet Tineo:


(BRC)

“Los poemas de Camelia Michel sorprenden gratamente. Tiene la poeta mocana sensibilidad estética, gracia lírica y el don para la creación simbólica, por lo cual invito a los lectores a compartir este producto de su talento creador”.

“Algunos de sus poemas revelan la onda espiritual de una sensibilidad trascendente con una fina percepción de sus sentidos interiores. Los temas que enfocan estos poemas, como el amor, el dolor, la soledad y la angustia, son los temas eternos de quien mira poéticamente la vida, como puede mirarlo la poeta interiorista. Sabe la poeta crear la realidad estética que le sirve de sustancia para la conformación de su visión lírica, metafísica y simbólica.”

“Al formalizar la sustancia de su visión poética y escribir con belleza y convicción, su obra aporta una nueva connotación lírica y estética.”

(JT)

“Camelia Michel logra transportarnos con la levedad de lo sublime, con la fuerza del puño y el dolor, a una atmósfera creada de metáforas perfectas, transformando no sólo con los versos, sino con todas las dedicatorias y la conexión entre poemas, a Soliloquio de los Días en un espacio inagotable de inspiración; en un oasis de poesía, música, danza y sueño, sin dejar de lado el arrebato, la ausencia, las pasiones y la muerte”.

“Estamos ante un poemario cálido, sensual, místico, lleno de luces culturizantes, es un sobre vuelo al alma, es una oración, y un rito invisible se nos muestra en la lectura de cada uno de los textos que se exponen en esa caja, ánfora, baúl donde Camelia Michel nos inflama con ese mundo increíble y sagrado que se esconde en la naturalidad del día a día sin que todos tengamos acceso, sin poder nombrarlo de esta poderosa manera que soliloquio de los días consigue revelarnos”.



Finalmente reproduzco algunos párrafos de mis palabras pronunciadas en la ocasión:

Soliloquio de los Días sale a la luz luego de varios años de intensa labor y reflexión, robándole horas al sueño, aprovechando los momentos que el trabajo me dejaba libre; alternando mi rol de madre, esposa y ama de casa, con esta certera vocación, a la que decidí rendirme luego de muchos años de coqueteo. En medio de esa dinámica productiva, tuve que afrontar la muerte de mi madre -Mercedes Díaz viuda Michel- en 2007, y a ella dedico este libro, cuya elaboración me ayudó a lidiar con un profundo sentimiento de pérdida.

Sin dudas la publicación de un libro es un parto múltiple, pues detrás de sus páginas se esconden muchos años de trabajo intelectual y espiritual, reflexión y la colaboración de quienes hacen posible su manifestación física. Pero es también un acto de valor, ya que dejamos a la intemperie los aspectos desconocidos de nuestro yo.

Pero también es un espejo donde esperamos encontrar todos los rostros amados, la ruta por donde transitará lo inesperado, la habitación donde puedo ir definitivamente al encuentro de todos y cada uno de quienes se aventuren a leerlo.”