miércoles, julio 31

Mujeres felices


A partir de los 40, las mujeres son más felices de lo que los hombres creen. Y a partir de los 50, los hombres no son tan felices como hacen creer a las mujeres.
A partir de los 40, hay más mujeres felices que a los 30. A los 40, hay mujeres satisfechas de haber sido madres muy jóvenes, se sienten menos atadas, y disfrutan con energía todo ese tiempo que ya no absorben los pequeños. Otras son cuarentonas plenamente felices de ser madres maduras de niños muy deseados.
A partir de los 40, hay mujeres que disfrutan su trabajo; tienen experiencia, han ascendido, y consiguen que la vida personal y la laboral no tropiecen. Otras, a esa edad deciden darse la oportunidad de probar una segunda carrera, una nueva relación, vuelven a la universidad, montan un negocio propio o mandan a todo el mundo a la porra... Incluso algunas, por circunstancias de la vida, eligen no trabajar, y se dedican a lo que les place. (No son muchas, pero existen. Son muy envidiadas).
Hay mujeres que no se enamoran de hombres que se enamoran de mujeres jóvenes. (Después de los 40, se descubre que eso es algo muy conveniente, que hace la vida mucho más sencilla.) Hay mujeres a las que la edad no les preocupa en absoluto, y que miran con compasión y curiosidad a las que a partir de los 40 se miran con aprensión al espejo. A partir de los 40 ya se sabe que la vida es rara y las sorpresas no sorprenden tanto.
Hay muchas, muchas mujeres felices a partir de los 40. No todas lo saben.


IAizpun@diariolibre.com

lunes, julio 29

Han profanado la tumba de mis Padres... Yi-yoh Robles

Han profanado la tumba de mis Padres, me han profanado a mí, a mi familia y sobre todo han profanado ese dulce y sutil tesoro que es el amor de quienes en verdad amamos y guardamos como cajita de recuerdo el premio más hermoso de quienes nos dieron tanto amor para darnos la vida , bajo la triste lluvia de esta simple lagrima que me suda en los ojos y que no hay remedio , ni existe precio para compensar este dolor de ver a mis padres morir dos veces; seco mis lagrimas y luego vuelven a brotar, porque esto que escribo son gotas de letras rotas en el espacio más sensible de mi interior, pues nunca podre borrar este doble dolor, que me han provocado unos seres inhumanos, que rompen y destruyen sin saber esta impotencia que provocan. (Han profanado la tumba de mis padres en el Cementerio de la Avenida Máximo Gómez y eso me duele y no voy a callar… En este cementerio hay más de MIL tumbas profanadas solo en este año y un País que no cuida su espacio santo está destinado al caos).
Cementerio es “Camposanto” un espacio o lugar para depósito de los restos de cuerpos o cadáveres en proceso - destino hacia la inhumación, sepulcro, nicho o cremación entre otros.
El origen del término cementerio se acredita a la cultura griega bajo el nombre de “Koimetérion” que significa dormitorio o lugar de reposo, el cementerio es un espacio de estadio- trance hacia un nivel diferente al mundo cotidiano. Cada cultura procesa el sentido o continuidad de la vida o existencia más allá del plano meramente humano. Existieron culturas que sepultaban sus muertos con las pertenencias pensando que con la muerte comenzaba otra parte de la vida irradiada en existencia eterna. Hay otras culturas que tienen como norma la eternidad predeterminada para la llegada del castigo o premio mediante un distanciamiento entre el bien y el mal; también está la reencarnación, cada una de ellas representan siempre un resultado o pago al comportamiento de la humanidad y la natural consecuencia de sus actos en vida. Para los vedas uno es lo último que vio, habitó o practico. El cristianismo nos ofrece otra vida diferente a esta y que es eterna, allí llegan solo los justos según sus concepciones.
El cementerio es un símbolo de respecto, remembranza y apego al recuerdo de quienes quisimos (difuntos) y que aunque no estén ahí le asimilamos, y sentimos que cada espacio habitado por ellas y ellos no importa que sea en naturaleza viva o muerta es parte nuestra, bajo el amparo del amor depositado en nuestras almas.
Podrá uno ser ateo, creyente y analista, pero nunca insensible, hasta los practicantes de la filosofía existencialista respetan, valoran este acercamiento entre el ser vivo y los espacios concedidos a sus difuntos. No hay nada más que osamenta en los cementerios, pero en esos lugares se encuentra el parque o museo de quienes estuvieron entre nosotros y con la sola nostalgia del amor, los recuerdos asoman y eso no se mutila, quien no quisiera tener entre sus manos las sandalias del Cristo. Quien no quisiera respirar de forma tranquila en la lapida de un difunto cercano y en una tierna oración provocar el sentir humano que nos separa o hace distancia de lo irracional, toda vez que tenemos un lugar donde ir y remembrar las imágenes como ensueños de quienes quisimos , algo nos toca en el alma, porque nada hay más importante que llegar a un lugar en donde llevamos por última ocasión en una despedida a alguien a quien amamos, por que destruir lo hemos construido; la destrucción o desnaturalización de las cosas que nos asimilan como humanidad sensible, no es más que pecado en este plano raro de la “deshumanización de los sentidos”. Profanar no es solo hurtar lo ajeno, profanar es contaminar y disolver lo ordenado y lo sagrado.
Yi-yoh Robles

domingo, julio 21

Criar un hijo con síndrome de Down: sus penas y alegrías

Mantegna  virgin-and-child 


“Siento decirle que su bebé tiene síndrome de Down.” Las dolorosas palabras del médico cambiarán la vida de los padres para siempre. “Me sentí como aquel que vive una pesadilla y quiere despertar cuanto antes”, recuerda un padre llamado Víctor.

AUNQUE también hay un lado positivo. Para Emily y Barbara, dos madres de hijos con el síndrome, la experiencia fue “una montaña rusa de emociones, con triunfos que elevan y decepciones que hunden; contrariedades y retos cotidianos, y logros y consecuciones que llenan de emoción” (Count Us In—Growing Up With Down Syndrome [Tómennos en cuenta. Crecer con síndrome de Down]).

¿Qué es el síndrome de Down? 
Llana y sencillamente, es una alteración crónica de origen genético que afecta a 1 de cada 730 bebés en Estados Unidos.* Los niños afectados presentan distintos grados de incapacidad para el aprendizaje y la comunicación verbal, así como anormalidades del aparato locomotor, que van de leves a graves. También maduran más lentamente en sentido emocional, social e intelectual.

¿Hasta qué grado afecta esta anomalía la capacidad de los niños? 
Jason, quien padece el síndrome, responde en el libro Count Us In—Growing Up With Down Syndrome, del cual es coautor: “Me parece que no es un impedimento. Es una desventaja a la hora de aprender algo porque vas despacio, pero no es para tanto”. Desde luego, cada niño es diferente y posee sus propios talentos. Incluso los hay que son capaces de aprender lo suficiente para convertirse en miembros activos de la sociedad y tener una vida plena.
Nada puede hacerse para prevenir esta alteración genética, ni antes ni durante el embarazo. El síndrome de Down no es culpa de nadie. Mas no por eso deja de asestar un duro golpe a los padres. ¿Qué pueden hacer estos en favor de sus hijos y de sí mismos?

Asumir la realidad

Cuesta aceptar que un hijo tiene síndrome de Down. “Fue un choque tremendo —recuerda una madre de nombre Lisa—. Cuando el pediatra terminó su explicación, mi esposo y yo nos pusimos a llorar. Si fue por [nuestra hija] Jasmine o por nosotros, no lo sé; probablemente fue un poco de todo. No obstante, estaba deseosa de tenerla en mis brazos y decirle que siempre la querría, sin importar lo que viniera.”
“Me pasaron muchos sentimientos por la cabeza —dice Víctor—: miedos, rechazos, que nada volvería a ser como antes, que los demás ya no querrían estar con nosotros. Sinceramente, pensamientos egoístas, generados por el desconocimiento.”
Tales sentimientos de dolor e incertidumbre suelen durar algún tiempo, y es posible que vuelvan a surgir de repente. Elena relata: “Lloraba a menudo por el problema de [nuestra hija] Susana. Pero una vez, cuando ella tenía cuatro años, vino a mí y me dijo: ‘Mami, no llores; no pasa nada’. Obviamente, ella no sabía por qué yo estaba llorando; pero en ese momento me resolví a dejar de sentir pena por mí misma y seguir dando vueltas a pensamientos negativos. Más bien, desde entonces me he concentrado en ayudarla a progresar hasta el grado posible”.

Contribuir al aprendizaje del niño
¿Cuál es la clave para la formación de estos niños? “Comience por quererlos. Lo demás viene después”, recomiendan los especialistas de una asociación. La profesora Sue Buckley apunta: “Los individuos con síndrome de Down son en primer lugar personas [...]. La calidad de los cuidados, la educación y la experiencia social que se ofrecen influyen en el desarrollo de las personas con síndrome de Down, al igual que ocurre con todas las personas en general”.

Las últimas tres décadas han visto un marcado avance en las técnicas de aprendizaje empleadas para ayudar a los niños afectados. Los terapeutas aconsejan a los padres incluirlos en todas las actividades familiares y ayudarlos a desarrollar sus aptitudes a través del juego y programas de intervención temprana. Estos programas —que deben comenzar poco después del nacimiento— incluyen fisioterapia, logopedia (terapia del lenguaje) y mayor atención personal, junto con apoyo emocional para el niño y la familia. “Susana siempre ha sido una de nosotros —dice Gonzalo, su padre—. Siempre ha estado presente en todas las actividades de la familia. La hemos tratado y corregido tal como lo hemos hecho con su hermana y su hermano, pero teniendo en cuenta sus limitaciones.”

El progreso seguramente será lento. Los bebés con síndrome de Down no pronuncian sus primeras palabras sino hasta los dos o tres años. En su desesperación por no poder comunicarse, tal vez tengan arrebatos de llanto o mal humor. Pero los padres pueden enseñarles algunas habilidades de comunicación preverbales valiéndose, por ejemplo, de un método de señas sencillo, acompañado de ayudas visuales. Así, con señas como las de “beber”, “más”, “ya”, “comida” y “cama”, podrán dar a saber sus necesidades básicas. “Nosotros le enseñábamos a Jasmine dos o tres señas por semana —dice Lisa—. Nos centrábamos exclusivamente en la diversión y la repetición.”

Cada año, más niños con síndrome de Down acuden a escuelas ordinarias y participan en actividades sociales con sus hermanos y sus amigos. Si bien su aprendizaje es más difícil, estudiar con niños de su edad ha ayudado a algunos a valerse por sí mismos, relacionarse con los demás y progresar en sentido académico.

En vista de que su desarrollo es más lento, las diferencias con sus pares se acentúan con la edad. Aun así, algunos entendidos recomiendan que cursen la secundaria en una escuela común, siempre y cuando los profesores y los padres estén de acuerdo y exista apoyo didáctico complementario. “La mayor ventaja de que Yolanda fuese a una escuela normal fue su plena integración —afirma su padre, Francisco—. Desde el principio, ella pudo jugar con todos los niños, y ellos aprendieron a verla como una más y a incluirla en todas sus actividades.”

Las satisfacciones superan con creces los sacrificios
Criar un hijo con síndrome de Down no es un camino de rosas: requiere mucho tiempo, esfuerzo y dedicación, así como paciencia y expectativas realistas. “Hay muchas tareas relacionadas con el cuidado de Ana —dice Soledad, su madre—. Tienes que aprender a ser una madre paciente, enfermera y fisioterapeuta, además de atender las tareas normales del hogar.”

Pese a todo, muchas familias insisten en que tener un niño con síndrome de Down las ha unido más. Los hermanos aprenden a ser menos egoístas y a mostrar más empatía, y se hacen más comprensivos con las personas minusválidas. “El desplegar paciencia ha sido recompensado enormemente, y con el tiempo hemos visto los resultados —aseguran Antonio y María—. Nuestra hija mayor, Marta, siempre nos ha ayudado a cuidar de Sara y ha mostrado sincero interés en ella. Esto precisamente la motivó a prepararse adquiriendo conocimientos que le sirvan para ayudar también a otros niños discapacitados.”

Rosa, cuya hermana mayor tiene este síndrome, comenta: “Susana ha contribuido mucho a mi felicidad y me ha dado mucho amor. Además me ha ayudado a estar más al tanto de las discapacidades de otros”. Y la madre, Elena, añade: “Susana es muy sensible al cariño. Cuando ella recibe amor, da el doble”.
Emily y Barbara —las madres citadas al principio— descubrieron que “las personas con síndrome de Down continúan creciendo y aprendiendo a lo largo de su vida, y aprovechando nuevas oportunidades y experiencias”. ¿Qué deben hacer, pues, los padres de un niño con síndrome de Down? Yolanda da este sencillo consejo: “Quererle mucho. Cuidarle como mis padres han hecho conmigo. Y no olvidéis ser pacientes”.




El nombre viene de John Langdon Down, médico británico que publicó en 1866
la primera descripción exacta de este trastorno. 


En 1959, el genetista francés Jérôme Lejeune descubrió que los bebés con síndrome de Down nacen con un cromosoma de más en sus células: tienen 47 y no 46. Otros investigadores hallaron después que el cromosoma extra es una copia del 21.

¿Disfrutan de la vida las personas con síndrome de Down?
He aquí algunos testimonios:
“Me gusta trabajar en el taller escuela porque me siento útil.” (Manuel, 39 años)
“Lo que más me gusta es la paella de mi madre y predicar la Biblia con mi padre.” (Samuel, 35 años)
“Me gusta ir al colegio porque quiero aprender y los profesores me quieren mucho.” (Sara, 14 años)
“No te preocupes, pórtate bien, juega con todos y ya aprenderás poco a poco.” (Yolanda, 30 años)
“Me gusta mucho leer, escuchar música y estar con amigos.” (Susana, 33 años)
“Quiero crecer. Quiero una vida.” (Jasmine, 7 años)
[Ilustración y recuadro de la página 22]
Estrategias para mejorar la comunicación
Sugerencias para comunicarse con las personas con síndrome de Down:
● Sitúese enfrente para establecer contacto visual directo.
● Utilice frases sencillas y cortas.
● Acompañe sus palabras con gestos faciales y ademanes.
● Deles tiempo para que entiendan y respondan.

● Escuche atentamente y pídales que repitan las órdenes que les imparta.
TEXTO DE LA REVISTA ¡DESPERTAD!


sábado, julio 20

DERROTADOS


Con profundo pesar transcribo la nota del Grupo Jaragua. Luis Carvajal Núñez.



Grupo Jaragua
PERDIMOS EN LA BATALLA POR RESERVA LOMA CHARCO AZUL

Lamento comunicarles que las gestiones de Grupo Jaragua, Comisión Ambiental de la UASD y Academia de Ciencias sólo sirvieron para aguantar la destrucción del Área Protegida Loma Charco Azul por dos días. Hoy sábado, después de una visita ayer del Director del IAD, Radhamés Valenzuela, se reanudaron los trabajos de desmonte con maquinaria pesada. El IAD tiene un permiso firmado por el Ministro de Medio Ambiente, Dr. Bautista Rojas Gómez. Nadie más en el ministerio se ha atrevido a decir una palabra ni mover un dedo en defensa del área protegida. Esto incluye a la Directora Provincial de Independencia, Teresa Gil quien había negado el permiso y el encargado, Guarionex Leger. El Procurador de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Andrés Chalas y el procurador adjunto (con asiento en Barahona), Bolívar D'Oleo aparentaron estar haciendo algo, pero nos engañaron. Además de estos funcionarios cómplices, el IAD cuenta con una turba humana con machetes y piedras en Las Baitoas que no permiten que nadie detenga la faena.

Que se preparen las demás áreas protegidas (y no protegidas por supuesto). El gobierno ha aprendido y ahora las destruye a la carrera antes de que el movimiento ambiental pueda hacer nada. Lo que nunca se hizo. FELICIDADES SEÑOR MINISTRO.



Escribe Luis Carvajal Núñez:

Supongo que el Ministro de Medio Ambiente Bautista Rojas Gómez tiene familiares y amigos.

Me imagino que a veces hablarán de lo que hacen, del país, del presente, del futuro.

Lo presumo jugando con algún nieto, hablándole a algún joven de su familia o del entorno social en donde vive.

No se sonrojará si alguien le pregunta por qué autorizó y promovió la destrucción del hábitat de la Iguana ricordii, la extracción de agregados, la destrucción de la Cordillera.

En cambio, contará sus hazañas, sus aportes y sus méritos.

Presentará con orgullo las medallas obtenidas en las batallas ganadas, las fotografías y los vídeos de sus logros:

-Este desierto que enseñorea aquí alguna vez fue bosque y vida. Yo contribuí a hacerlo.
-Esas malditas iguanas y esas aves multicolores ya no molestarán más en estas tierras. Ese es mi aporte.
-Este próspero negocio de importación y comercialización generalizada de agua no hubiera sido posible sin mí.
-Yo no le hice ningún caso a esos locos que querían proteger sapitos y culebras, palos y ríos. Los derroté con mi inteligencia y mi ingenio.

El Movimiento Ambiental del país tendrá que reconocer que ha perdido la batalla.

Esa Batalla ganada las autoridades del Ministerio de Medio Ambiente y por la irracionalidad la ha perdido la Nación dominicana.

Yo también soy un derrotado de esa batalla.

Confieso que nos faltaron fuerza, inteligencia y audacia para evitar el desastre.

Cuando el Ministro se ufane de sus triunfos todos los dominicanos tendremos que reconocer nuestra derrota.

No se trata del triunfo o la derrota de un equipo deportivo, es la derrota de una Nación, de un pueblo, de un país.

Felicidades señor ministro, Felicidades señor Presidente.

Han derrotado al pueblo dominicano, a la Nación dominicana, al país.

Han derrotado a la vida.

Disfruten nuestro duelo.


Luis Carvajal.

jueves, julio 4

Circula obra MANUAL SOBRE IMPUESTOS del Dr. Juan Cruz

En el edificio que lleva el nombre de Miguel Cocco, la Editora Alfa y Omega, en un acto sencillo y entrañable, puso a circular el miércoles 3 de julio la obra “Manual Sobre Impuestos”, de la autoría del profesor Juan Cruz con prólogo de Pedro Romero Confesor, quien fuese juez de la Suprema Corte de Justicia.

Con Manual Sobre Impuestos el autor incursiona en un territorio jurídico distinto, “que se manifiesta en un manejo y dominio conceptual diferente”, explica Pedro Romero Confesor para continuar expresando que este libro “hay que adquirirlo por una obligación que nunca resulta placentera, debido a que en todas las legislaciones y en toda parte del mundo, la fiscal es la más odiosa de todas las obligaciones, aunque los impuestos resultan indispensables para garantizar normas de conducta que convertidas en reglas jurídicas permiten la vida en sociedad, el progreso colectivo, el bien común y la estabilidad social”.
 
Dr. Juan Cruz, autor del libro

El autor junto al Dr. Pedro Romero Confesor, quien escribió el prólogo

El autor junto a doña Minerva de Cocco, Editora de la obra y el Dr. Pedro Romero Confesor 

Entre los invitados estuvieron  Patricia Castellanos Fernández, Lic. Domingo Mendoza,
Licda. Mery Francheska Brito Hdez, Altagracia Pou Suazo, Rosario Graciano de los Santos,
Juan Emilio Ramírez Graciano (Niño), Ing. Amable Montás, y el Dr. Castillo Prestol.
Con blusa blanca, Victoria Curiel, quien tuvo a su cargo la presentación por parte de la editora.


Dr. Juan Cruz, autor de la obra “Manual Sobre Impuestos”

Semblanza del autor:

Enseña Economía y Derecho en la Universidad Nacional Pedro Henríquez Ureña (UNPHU) y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Ha desempeñado los cargos de analista económico, en el Centro de Exportación e Inversión de la República Dominicana (CEI-RD), Abogado en la Dirección General de Impuestos Internos (DGII), Asesor Jurídico en el Ministerio de Hacienda y Consultor Empresarial en el sector privado.

En la actualidad se desempeña como Procurador General Adjunto en la Procuraduría General Tributaria y Administrativa de la Procuraduría General de la República. Entre sus libros publicados se destaca “Hallazgos Sobre Sucesiones y Donaciones”, segunda edición, entre otros.

Como reputada y acreditada autoridad en el estudio y conocimiento de temas económicos y jurídicos colabora asiduamente en series de conferencias en universidades, centro de estudios superiores nacionales e internacionales, programas televisivos y periódicos de circulación nacional, como Listín Diario y Diario Libre. Becado por el Gobierno dominicano, obtuvo el título de Master en Derecho Administrativo, por la Universidad de Salamanca, España. Estudios doctorales sobre Derecho Administrativo, en la Universidad de San Sebastián, País Vasco, España.

FUENTE: http://www.elnuevodiario.com.do/app/article.aspx?id=335939





EVARISTO LAGUNA: Dos historias y una utopía por la convivencia pacífica