martes, enero 29

Harold Priego por Pedro Conde Sturla

Era Harold un ser fuera serie con un sentido del humor fuera de serie, con un sentido de humor a toda prueba. No nos veíamos mucho pero teníamos una gran amistad.

A Harold Priego, que se firmaba de relajo Harold Priego García-Godoy II, lo conocí en los predios de Publicitaria InterAmérica, donde trabajamos varios años en compañía de personajes memorables como el difunto cubano Orestes Martínez y un conocido publicista catalán de apellido sicalíptico.

Sergio Forcadel o Fornicall como le llamábamos. Recuerdo que cantaba óperas en italiano, siempre a voz en cuello y desentonando, soltando gallos y maltratando sin piedad la lengua de Dante. Cuando no estaba cantando declamaba, que era peor, hacía chistes, se burlaba, se carcajeaba.

En realidad no se callaba nunca, salvo cuando dormía la siesta. Harold inventó una manera peculiar de dormir la siesta, valiéndose de un objeto destinado a otro uso. Dormía en su sillón de trabajo, plácidamente, por cierto, descansando la cabeza sobre un  rollo de papel higiénico apoyado en el hombro.

Aparte de eso, ya se destacaba como un excelente dibujante publicitario y empezaba a perfilarse como caricaturista. Algunas reuniones con empresarios de las cuentas que manejábamos terminaban a veces en risotadas cuando Harold dejaba como quien dice al descuido las caricaturas de encopetados personajes.

De un conocido oligarca hizo una en la que aparecía como un vampiro y no tuvo problemas porque el oligarca se reconoció en la caricatura y se la llevó a su casa para ponerla en un marco con sus mechones blancos de origen italiano. Recuerdo que también caricaturizaba a sus compañeros de trabajo.

De Añez Bergés y un elefante que le hacía travesuras en el trasero con la trompa produjo una serie memorable de caricaturas que se perdieron para siempre. A Papacho Leiba Bonetti y a Orestes Martínez –el presidente de Publicitaria InterAmérica- los presentó más de una vez en el papel de Batman y Robín.

El cubano Orestes Martínez era la encarnación de la honradez y el buen humor y siempre apreció el talento de Harold. Me consta que atesoró esos trabajos y quizás en algún lugar la familia  los conserve.

A Harold Priego, por cierto, le debo una caricatura de cuerpo entero en la que salgo mejor que en todas la fotos que me he tomado. Mercader, en cambio, no tuvo piedad y me retrató como el Pedro Quijote avejentado y arrugado. Pero no me quejo. Peor se muestra a sí mismo con expresión demoníaca 666 y peor representa al cardenal con la cola de diablo que se merece.

Era Harold un ser fuera serie con un sentido del humor fuera de serie, con un sentido de humor a toda prueba. No nos veíamos mucho pero teníamos una gran amistad. Hoy me cae la noticia de su muerte como una catástrofe, como de la ira de Dios diría Vallejo, y sólo pienso en  Miguel Hernández  para recordar al dilecto amigo como se merece en su gran elegía.



Elegía a Ramón Sijé



(En Orihuela, su pueblo y el mío, se me ha

muerto como del rayo Ramón Sijé, con quien

tanto quería.)


Yo quiero ser llorando el hortelano

de la tierra que ocupas y estercolas,

compañero del alma, tan temprano.


.Alimentando lluvias, caracoles

Y órganos mi dolor sin instrumento,

a las desalentadas amapolas

daré tu corazón por alimento.


Tanto dolor se agrupa en mi costado,

que por doler me duele hasta el aliento.


Un manotazo duro, un golpe helado,

un hachazo invisible y homicida,

un empujón brutal te ha derribado.


No hay extensión más grande que mi herida,

lloro mi desventura y sus conjuntos

y siento más tu muerte que mi vida.


Ando sobre rastrojos de difuntos,

y sin calor de nadie y sin consuelo

voy de mi corazón a mis asuntos.


Temprano levantó la muerte el vuelo,

temprano madrugó la madrugada,

temprano estás rodando por el suelo..


No perdono a la muerte enamorada,

no perdono a la vida desatenta,

no perdono a la tierra ni a la nada.


En mis manos levanto una tormenta

de piedras, rayos y hachas estridentes

sedienta de catástrofe y hambrienta.


Quiero escarbar la tierra con los dientes,

quiero apartar la tierra parte

a parte a dentelladas secas y calientes.


Quiero minar la tierra hasta encontrarte

y besarte la noble calavera

y desamordazarte y regresarte

Volverás a mi huerto y a mi higuera:

por los altos andamios de mis flores

pajareará tu alma colmenera

de angelicales ceras y labores.


Volverás al arrullo de las rejas

de los enamorados labradores.


Alegrarás la sombra de mis cejas,

y tu sangre se irá a cada lado

disputando tu novia y las abejas.


Tu corazón, ya terciopelo ajado,

llama a un campo de almendras espumosas

mi avariciosa voz de enamorado.


A las aladas almas de las rosas...

de almendro de nata te requiero,:

que tenemos que hablar de muchas cosas,

compañero del alma, compañero.


(Miguel Hernández.)

(10 de enero de 1936)


Pedro Conde Sturla/Especial para Acento.com.do
27 de enero del 2013
http://www.acento.com.do/index.php/news/42690/56/Harold-priego.html

sábado, enero 5

Lo que NO es preciso para ser feliz, Frei Betto

Cuba: menor taxa de mortalidade infantil da América em 2012, incluindo Canadá e EUA - 4,6 para cada mil recém-nascidos.



Al viajar por el Oriente, mantuve contacto con los monjes del Tibet, en Mongolia, Japón y China.
Eran hombres serenos, solícitos, reflexivos y en paz con sus mantos de color azafrán.
El otro día, observaba el movimiento del aeropuerto de San Pablo: la sala de espera llena de ejecutivos con teléfonos celulares, preocupados, ansiosos, generalmente comiendo más de lo que debían.
Seguramente, ya habían desayunado en sus casas, pero como la compañía aérea ofrecía otro café, todos comían vorazmente.
Aquello me hizo reflexionar: "¿Cuál de los dos modelos produce felicidad?"
Me encontré con Daniela, de 10 años, en el ascensor, a las 9 de la mañana, y le pregunté: "¿No fuiste a la escuela?"  Ella respondió: "No, voy por la tarde."
Comenté: "Qué bien, entonces por la mañana puedes jugar, dormir hasta más tarde."
"No", respondió ella, "tengo tantas cosas por la mañana..." "¿Qué cosas?", le pregunté.
"Clases de inglés, de baile, de pintura, de natación", y comenzó a detallar su agenda de muchachita robotizada.
Me quedé pensando: "Qué pena, que Daniela no dijo: "¡Tengo clases de meditación!"

Estamos formando súper-hombres y súper-mujeres, totalmente equipados, pero emocionalmente infantiles.

Una ciudad progresista del interior de San Pablo tenía, en 1960, seis librerías y un gimnasio; hoy tiene sesenta gimnasios y tres librerías!
No tengo nada contra el mejoramiento del cuerpo, pero me preocupa la desproporción en relación al mejoramiento del espíritu. Pienso que moriremos esbeltos: "¿Cómo estaba el difunto?". "Oh, una maravilla, no tenía nada de celulitis!"
Pero cómo queda la cuestión de lo subjetivo? De lo espiritual? Del amor?
Hoy, la palabra es "virtualidad". Todo es virtual. Encerrado en su habitación, en Brasilia, un hombre puede tener una amiga íntima en Tokio, sin ninguna preocupación por conocer a su vecino de al lado! Todo es virtual. Somos místicos virtuales, religiosos virtuales, ciudadanos virtuales. Y somos también éticamente virtuales...
La palabra hoy es "entretenimiento"; el domingo, entonces, es el día nacional de la imbecilidad colectiva.
Imbécil el conductor, imbécil quien va y se sienta en la platea, imbécil quien pierde la tarde delante de la pantalla.
Como la publicidad no logra vender felicidad, genera la ilusión de que la felicidad es el resultado de una suma de placeres: "Si toma esta gaseosa, si usa estas zapatillas, si luce esta camisa, si compra este auto, usted será feliz!"
El problema es que, en general, no se llega a ser feliz! Quienes ceden, desarrollan de tal forma el deseo, que terminan necesitando un analista. O de medicamentos. Quienes resisten, aumentan su neurosis.
El gran desafío es comenzar a ver cuán bueno es ser libre de todo ese condicionamiento globalizante, neoliberal, consumista. Así, se puede vivir mejor.

Para una buena salud mental son indispensables tres requisitos: amistades, autoestima y ausencia de estrés.

Hay una lógica religiosa en el consumismo post-moderno.
En la Edad Media, las ciudades adquirían status construyendo una catedral; hoy, en Brasil, se construye un shopping-center.
Es curioso, la mayoría de los shopping-center tienen líneas arquitectónicas de catedrales estilizadas; a ellos no se puede ir de cualquier modo, es necesario vestir ropa de misa de domingo. Y allí dentro se siente una sensación paradisíaca: no hay mendigos, ni chicos de la calle, ni suciedad...
Se entra en esos claustros al son gregoriano post-moderno, aquella musiquita de esperar dentista.
Se observan varios nichos, todas esas capillas con venerables objetos de consumo, acolitados por bellas sacerdotisas.
Quienes pueden comprar al contado, se sienten en el reino de los cielos.
Si debe pagar con cheque post-datado, o a crédito se siente en el purgatorio.
Pero si no puede comprar, ciertamente se va a sentir en el infierno...
Felizmente, terminan todos en una eucaristía post-moderna, hermanados en una misma mesa, con el mismo jugo y la misma hamburguesa de Mac Donald...
Acostumbro a decirles a los empleados que se me acercan en las puertas de los negocios: "Sólo estoy haciendo un paseo socrático". Delante de sus miradas espantadas, explico: "Sócrates, filósofo griego, también gustaba de descansar su cabeza recorriendo el centro comercial de Atenas. Cuando vendedores como ustedes lo asediaban, les respondía: ..."Sólo estoy observando cuántas cosas existen que no preciso para ser feliz".

jueves, enero 3

El Club del Archivo:

El Club del Archivo:

Un año de logros para el Desarrollo Comercial de RD en RPCH

En el Boletín No 7 con el cual finalizamos el 2012 se reseñan las actividades de la Oficina de Desarrollo Comercial de la República Dominicana en China que dirigimos con una serie de fotografías e informamos de los eventos acontecidos al cierre del año. Aquí varios embajadores, y empresarios y dirigentes chinos que nos honraron con su presencia en la celebración del XV Aniversario de la firma del 2do acuerdo entre China y la RD.

Oficina Chinos de Ultramar de Cantón siempre atentos

Sr Lu Wei Xiong Vicepresidente de la Fundación Sun Yant-Sen y quien fuera Director de la Oficina de Chinos de Ultramar de Canton junto a la Sudirectora Jane Li y el Sr Wu nos hacen entrega de juegos de libros en diferentes artes chinas para las escuelas chinas en Santo Domingo.




Ernesto Paredano: La música y el deber del artista

SANTO DOMINGO (R. Dominicana).- Más que un músico, Ernesto Paredano es un artista español que ha marcado el paso de su vida al compás de armonías y ritmos. Su dedicación a la creación e interpretación de música le ha permitido compartir sus obras en el cine, el teatro y la publicidad. Actualmente se encuentra en el país, listo para presentar su más reciente proyecto de música electrónica en un concierto único que se llevará a cabo en la Alpargatería.
Paredano se aseguró de que la música tuviera una fuerte presencia en su vida. A muy temprana edad, les pidió a sus padres ir a clases de música y piano, petición que lo llevó a estudios de solfeo, piano de conservatorio, clases de canto y de otros instrumentos, como el bajo y la guitarra.
Esta versatilidad en su preparación, además de una afinidad natural con la música, le permitió adaptarse con mayor facilidad a distintos géneros, desde el clásico, hasta el rock y el pop.
“Desde que tengo uso de razón estoy metido en esto”, confiesa el artista. “Me contaron que pedí estudiar música y que lo hice de una manera muy natural. No hubo un proceso. Fue algo espontáneo de un niño: quise aprender música y desde entonces no he parado”.

La sinfonía de la transición


A principios de 2005, después de terminar la universidad y pasar por algunos trabajos que nada tenían que ver con la música, el arte o la creación, Ernesto decidió tomar el control de su destino, y optó por dedicarse plenamente a la música y se dirigió a México a probar su suerte.
 Fue el punto de partida de una prolífica carrera que lo ha llevado a participar como creador en diversos proyectos de publicidad, filmes y cortometrajes.
  “Nunca sabes en qué vas a trabajar ni cómo, ni por qué, ni con quién, ni cuándo”, reflexiona. “Hay gente que no puede soportar no saber qué vas a hacer, pero eso es lo que me atrae. Incluso en los proyectos personales no sé qué haré después porque, además, voy cambiando mucho, voy cambiando los estilos, hago lo que me apetece. Es una libertad muy interesante, sobre todo en los proyectos personales: no estar fijándote en modas o en parámetros comerciales, que normalmente son muy efímeros. Esa libertad es muy bonita. Hay proyectos que haces por amor al arte, para ver qué pasa”.
 “En publicidad trabajas para antes de ayer; es muy fugaz, muy rápida. Tienes que estar inspirado y creativo en el momento, eso solo se consigue trabajando mucho”, añade. “En una película tienes meses para trabajar, para darle vueltas a la idea, reposarla, madurarla, entonces el producto también va a ser más interesante porque tienes tiempo. Tienes una caja narrativa que no tienes en treinta segundos, en treinta segundos es muy complicado contar la historia y llegar a la emoción”.


 Un sonido personal

 A pesar de un flujo constante de trabajo comercial, Paredano no puede estar tranquilo sino tocando, ensayando o creando. En un corto período de tiempo ha creado cuatro producciones musicales (“Alebrix”, “Dos”, “Ensel” y “EP1”) y en cada álbum se distingue una búsqueda de nuevas formas de expresión, cada pieza es una melodiosa aventura llena de sustancia, detalles y atmósfera.
Para “Alebrix”, su primer álbum, creó una serie de piezas para piano y barítono. “Es un estilo bastante personal”, explica. “Las letras están hechas sobre unos poemas, fue todo sueños, visiones, un mundo muy onírico. Aunque es un estilo muy personal se puede decir que es música clásica, un estilo clásico”.
Aún así en sus producciones más recientes ha experimentado con la música electrónica. “Tengo 12 años de formación clásica, en realidad no puedo escaparme de eso”, dice, “me encanta escuchar música clásica pero ahora estoy contentísimo con la electrónica. Es algo más personal”.
Durante su primera visita a la República Dominicana, Paredano vio la oportunidad de compartir su música en un contexto distinto. “Me apetece mucho tocar aquí”, expresa. “Me ha llamado mucho la atención tener una función en otra cultura totalmente diferente a la mía y a ver qué tal. Una semana antes de venir estrené mi último proyecto. Vine con muchas ganas de seguir tocando”.
Este deseo de compartir sus más recientes creaciones, algunas sorpresas y muchas improvisaciones este 3 de enero a las 8:00 de la noche en La Alpargatería, ubicada en la calle Salomé Ureña #59, Zona Colonial, Santo Domingo.
“Es un concierto electrónico en el que se conjugan sonidos de sintetizadores, hay pianos, hay órganos, hay clavicordios, hay guitarras. Llevo como 200 loops (bucles), no llevo muestras de nadie, todo fue grabado originalmente en casa, todo es original. Es un formato de sesión continua; son unas diez canciones pero ininterrumpidas con transiciones entre ellas. Improviso muchísimo. Este proyecto me ha gustado mucho por eso, porque es muy abierto”, explica el artista.
 En cuanto al futuro, para Paredano hay una sola constante: la música.
“Me queda todo por hacer”, dice. “Siento que me queda todo por hacer. Quiero hacer una ópera, tengo una idea de hace años de hacer un ballet, no puedo estar sin trabajar. En el 2013 la idea es volver a tocar mucho, me apetece mucho la idea de volver a los escenarios y salir un poco del estudio”.
Su compromiso con la música es también social. Para él, quien tiene un talento o algo qué decir, y no es egoísta, está en la obligación de decirlo porque se debe, además,  “a un patrimonio, a un acervo cultural o artístico mundial”.
En este punto, Paredano no deja resquicios: “Si tienes algo qué decir y te dedicas a otra cosa no estás cumpliendo un deber que tienes con el mundo, con la gente”.

http://www.7dias.com.do/app/article.aspx?id=133046Ernesto
Joan Prats/7dias.com.do

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...