viernes, junio 22

Discurso de Luisa De Peña en la inauguración del Premio Internacional Miguel Cocco.




El Museo de la Resistencia tiene como objetivo y misión educar y rescatar la memoria histórica del pueblo dominicano, concienciando sobre las luchas para conquistar nuestra democracia durante el pasado siglo XX.
Como decimos en nuestro lema: recordar el pasado, para aplicarlo en el presente en la construcción de un mejor futuro.
Con la meta de integrar sectores creativos en las áreas de arte y literatura ha creado tres concursos y un premio internacional.

1.- El Concurso Estudiantil de Ensayo sobre derechos humanos, Fray Anton de Montesinos.
2.- El Concurso de cortos Minuto Resistencia.
3.- El concurso bianual de fotografía sitios de memoria y sitios de conciencia, Hermanos Fuentes Berg.

Y el Premio que lanzamos hoy: Premio Internacional Miguel Cocco.

Miguel Cocco era un extraordinario ser humano, sinónimo de la solidaridad. En los años 70  fue dirigente revolucionario comprometido con la transformación social de nuestro país.

Un gran amigo, consecuente, extraordinario padre y esposo. Político, que sin violar sus principios fue capaz de hacer todo lo necesario.

Como Director General de Aduanas, cargo que desempeñó hasta su partida, todo el mundo le reconoce que se desempeñó con gran eficacia, siendo uno de los mejores funcionarios del gobierno.

Para evocar a Coquito, como lo llama mi madre, quiero citar sus propias palabras:

‘‘Yo lo que soy es un servidor de las mejores causas de este pueblo, más nada. Yo creo que mi vida política no tiene sentido, si no es en base a lo que creo. Hacer diariamente, cotidianamente, sostenidamente todo lo que la inteligencia y la fuerza física puedan plasmar, para que los sectores más pobres e indigentes de nuestra sociedad, sean más favorecidos por las acciones de un gobierno que, como el presente, trata de sacar a un país del marasmo y de una crisis política, ciento por ciento’’.
Mis recuerdos mas recientes de Coquito son justo anterior a su partida, cuando este Museo estaba pasando por una difícil situación económica y fuertes ataques, y el presidente de la Federación Dr. Anulfo Reyes acompañado de mi mamá Cristina Díaz visitaron a Coquito para pedirle ayuda. Él decidió patrocinar el Museo y les dijo: Les voy a dar 2 millones de pesos, uno ahora y el otro cuando gasten ese. Unos días después llamó y dijo vengan a buscar los 2 millones juntos, que no sé que puede pasar, dos días después lo internaron y nunca salió de la clínica.

Gracias a ese aporte sobrevivimos y pudimos continuar el trabajo de investigación.

Pero esa no es la razón por la cual estamos designando su nombre al mas importante premio del Museo.

Es porque Miguel Cocco, el amigo y compañero, es sinónimo de la solidaridad militante, fue un ser humano extraordinario y un hombre de familia, él es sinónimo de resistencia, y con su ejercicio profesional y su trabajo como funcionario publico, encarnó y dió ejemplo de lo que pudo ser nuestro país, bajo el mando de esa pléyades de hombres y mujeres que cayeron por la Patria.

Lo que pudo ser y no fue. Y que a nosotros la nueva generación nos toca levantar esa bandera y hacer lo que se necesite para legar a nuestros hijos y nietos una mejor Patria.

Gracias por acompañarnos.

Luisa De Peña

30 de mayo de 2012

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