viernes, mayo 18

Hablando con Miguel por Carmen Imbert Brugal



¿Tú estás segura que quieres decir eso? ¿Lo quieres decir? Pues ve, dilo…así me hubiera dicho Miguel si le hubiera comunicado mi deseo de hablar esta mañana, enfrente de un lugar tan querido para él, donde siempre está presente. Yo solo quería  reiterar algo que él leyó y disfrutó, cuando publiqué “Falta otra Tarja” y está consignado, además, en papelitos que Minerva encontró y conserva. El nombre de la solidaridad es Miguel, el nombre del amor por la vida, la fascinación por el arte, la literatura, el deseo de un país diferente, con menos injusticia y desigualdad. La sinceridad dura, hiriente, también es Miguel, porque no conoció la medianía. Transaba, amarraba, tejía y deshilvanaba estrategias, para sumar y solucionar conflictos, sin embargo, el pan fue el pan y el vino, vino…
Si hubiera podido, y con su permiso, hubiera dicho eso ahí, enfrente de su mural, con él al lado, con su energía detrás de las rosas, y en  cada rincón de Alfa y Omega y él, con los ojos húmedos y voz queda, me hubiera señalado a Minerva, a sus adoradas hijas, a Victoria, para decirme: mira, les gustó. Y con un guiño, agradecería la presencia de todos esos camaradas queridos… me preguntaría entonces  ¿para dónde vas? Quédate un rato! Y eso le pido ahora: no te vayas Miguel, quédate con nosotros.     

Carmen Imbert Brugal

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