"Estamos ciegos", y se sentó a escribir el Ensayo sobre la ceguera para recordar a quien lo leyera que usamos perversamente la razón cuando humillamos la vida, que la dignidad del ser humano es insultada todos los días por los poderosos de nuestro mundo, que la mentira universal ocupó el lugar de las verdades plurales, que el hombre dejó de respetarse a sí mismo cuando perdió el respeto que debía a su semejante. Saramago
domingo, enero 30
ELENA, ELENA, ELENA, ELENA, ELENA, ELENA, RAMÍREZ, RAMÍREZ, RAMÍREZ, RAMÍREZ, RAMÍREZ
Porque tu vida fue un ejemplo de interés por el arte, las cosas bellas, las canciones, la música, el amor, amistad, solidaridad y alegría, porque nada te fue indiferente, ejerciste tus criterios y formaste gente a tu alrededor con esa estirpe de maestra que llevan las Ramírez-Roques en la sangre, porque te reías hasta de las desgracias y minimizabas tus problemas (bueno, a veces); porque compartías cada logro como quien prodiga el pan de oro que se queda pegado en nuestras manos de algún modo, porque no te olvidamos ni queremos y porque estás presente en cada cosita que regalaste, que comentaste con originalidad, en cada chiste asociado a un bache, a un presidente, a una galaxia... porque te hiciste querer y necesitar. ¡Siempre estás cerca Elena Ramírez! ¡Siempre!
(Mira, no hagas bromas. Yo subí fotografías tuyas y no las consigo por nada del mundo ¡jum!)
Etiquetas:
Elena Ramírez Roque
| Reacciones: |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)