domingo, octubre 30

PROTESTAMOS CONTRA LA AGRESIÓN Y NOS SOLIDARIZAMOS CON EL EURODIPUTADO WILLY MEYER

De izquierda a derecha Esteban Rimoli, diseñador gráfico del AGN, Leibi Ng, Encargada de Exposiciones y Catálogos del AGN; Félix Martínez, Asesor del Poder Ejecutivo; Natalia González,historiadora; Willy Mayer Pleite, Eurodiputado Grupo Confederal de la Izquierda Unitaria Europea/Izquierda Verde Nórdica; Reina Rosario, historiadora; Iñaki Anasagasti, Senador en representación de Bizkaia. Secretario primero de la Mesa del Senado, Miembro de las Comisiones de Exteriores, Defensa, Iberoamérica,  y Gadiel Acosta, Encargado del Área de Fotografía del Archivo General de la Nación en la exposición "Más fuerte que la muerte", conmemorando el 70 Aniversario de la llegada de los refugiados republicanos españoles entre 1939-1940, inaugurada en el Parque Independencia en junio/julio 2010

Policía marroquí agrede a eurodiputado español Willy Meyer
Madrid, 30 oct (PL) El eurodiputado español Willy Meyer fue agredido hoy por efectivos policiales de Marruecos, cuando intentaba descender del avión en el que viajó este domingo a El Aaiún, capital del Sahara Occidental.

  Meyer y José Pérez, miembro de la Asociación Internacional de Juristas por el Sahara Occidental, pretendían iniciar hoy una visita de varios días a El Aaiún para verificar la situación de los derechos humanos en la antigua colonia española anexada en 1975 por Rabat.

Tras aterrizar en el aeropuerto de la capital saharaui, el político trató de descender de la aeronave, momento en el que fue interceptado por varios policías marroquíes para obligarle a volver a subir al mismo, informó Izquierda Unida (IU) en un comunicado.

Al ser empujado de manera violenta, el también responsable de Política Internacional de IU rodó por las escalerillas y resultó con magulladuras en el cuello, denunció la coalición de izquierda.

El comandante del avión que cubre el trayecto entre Las Palmas (Canarias) y El Aaiún increpó a las fuerzas de seguridad marroquíes y les exigió que dejaran de zarandear a Meyer.

Les recordó, además, que se encontraban en jurisdicción española, por lo que no podían entrar en el aparato.

Los agentes, según relató a la prensa el propio europarlamentario a su retorno a las islas Canarias, hicieron caso omiso de las instrucciones del comandante y continuaron empujándole, por lo que finalmente cayó de bruces contra el suelo y se golpeó en el cuello.

Si esto se lo hacen a un eurodiputado, imagino lo que harán con los saharauis, indicó en declaraciones a la agencia estatal de noticias EFE.

En la terminal de la capital del Sahara Occidental, fuertemente rodeada por un cordón militar, esperaban al dirigente de IU varios ciudadanos y ciudadanas saharauis, entre los que se encontraba la conocida activista Aminatu Haidar, precisó el texto.

Meyer, quien es también vicepresidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento Europeo, anticipó que realizará una queja formal ante la Cancillería española.

No descartó, incluso, presentar una denuncia ante los tribunales españoles contra el Reino de Marruecos por las agresiones sufridas por parte de sus fuerzas de seguridad.

En noviembre de 2010, horas antes del brutal desmantelamiento del campamento de Gdeim Izik, el eurodiputado intentó visitar El Aaiún y el Ejército marroquí le imposibilitó salir del avión y le obligó regresar a España.

otf/edu
http://www.prensa-latina.cu/index.php?option=com_content&task=view&id=443265&Itemid=1

jueves, octubre 27

Festival Anime el dia 29 y 30 de octubre, de las 11am - 6pm.



Fuente: Centro Domínico-Alemán.

Estimados Miembros y Amigos
 
Los Invitamos a la proxima actividad en el centro dominico aleman: el Festival Anime el dia 29 y 30 de octubre, de las 11am - 6pm.
 
Hoy el dia Jueves dia 27.10.2011 se cancela la Happy Hour.
Saludos a todos
 
Stephan Weinzierl

miércoles, octubre 26

HOY presentaci​ón libro de Cristiane Grando en Cultura

El Ministerio de Cultura y la Editorial Angeles de Fierro
se complacen en invitarles a la puesta en circulación de los libros

grãO poesía en portugués, español, francés e inglés
de Cristiane Grando

Un viento dorado
poesía en español y portugués
de Ignacio Sánchez

Sala de Arte Ramón Oviedo del Ministerio de Cultura
Miércoles, 26 de octubre del 20117:00 p.m. Informaciones: 809 777 1807

Cristiane Grando (Cerquilho, São Paulo, Brasil, 1974). Vive en Santo Domingo. Autora de "Fluxus", "Caminantes", "Titã", "Gardens", "grãO" y "Galáxia" - poesía em portugués, francés, español, catalán, inglés e italiano. Laureada UNESCO-Aschberg de Literatura 2002. Doctora en Literatura (USP), con investigaciones postdoctorales en traducción (UNICAMP), sobre las obras y manuscritos de Hilda Hilst. Directora-fundadora del Jardim das Artes y del Centro Cultural Brasil-República Dominicana. Ignacio Sánchez(Salamanca, España) Licenciado en Historia por la Universidad de Salamanca. Funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperáción de España, actualmente reside en Santo Domingo. Anteriormente residió en Ecuador, Senegal y Guinea Ecuatorial, donde fue Director del Centro Cultural Español. Recientemente ha publicado el libro de relatos "El Áfrika Star", editado por la editorial Abya-Yala (Quito-Ecuador)



 En la Sala de Arte Ramón Oviedo – Ministerio de Cultura (MINC):
 
Puesta en circulación de dos libros de poesía
 
La Editorial Ángeles de Fierro, con apoyo del Ministerio de Cultura, pone a circular dos nuevos libros de su colección “Rosa de Tierra”, cuyo objetivo es difundir la literatura iberoamericana en República Dominicana. “Rosa de Tierra” hace referencia a un emblemático poema del dominicano Rafael Américo Henríquez (1899-1968), integrante, en principios del siglo XX, de los movimientos “Postumismo” y “La Poesía Sorprendida”. “GrãO” -poesía en portugués, español, francés e inglés- de Cristiane Grando, es su séptimo libro de poesía publicado; la poeta ha llegado a la isla en principios de 2007 y este es su quinto libro de poesía publicado en la República Dominicana. Cristiane Grando nació en Cerquilho, São Paulo, Brasil, en 1974. Vive en Santo Domingo. Es autora de "Fluxus", "Caminantes", "Titã", "Gardens" y "Galáxia" - poesía en portugués, francés, español, catalán, inglés e italiano. Laureada UNESCO-Aschberg de Literatura 2002, es Doctora en Literatura (Universidade de São Paulo - USP), con investigaciones postdoctorales en Traducción Literaria (Universidade Estadual de Campinas - UNICAMP), sobre las obras y manuscritos de la escritora brasileña Hilda Hilst. Es además Directora-fundadora del “Jardim das Artes” y del Centro Cultural Brasil-República Dominicana. En “Un viento dorado”, Ignacio Sánchez presenta 35 haikus, un zéjel y varias redondillas”. El libro presenta poesía en español en edición bilingüe, con traducción al portugués de Cristiane Grando. Ignacio Sánchez nació en Salamanca, España. Es Licenciado en Historia por la Universidad de Salamanca. Funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación de España, actualmente reside en Santo Domingo. Anteriormente residió en Ecuador, Senegal y Guinea Ecuatorial, donde fue Director del Centro Cultural Español. Recientemente ha publicado el libro de relatos "El Áfrika Star", editado por la editorial Abya-Yala en Quito, Ecuador. La actividad será presentada en la Sala de Arte Ramón Oviedo del Ministerio de Cultura (MINC) el próximo miércoles 26 de octubre a las 7:00 p.m., con entrada libre.
 
Más informaciones:809 777 1807 o .

domingo, octubre 23

¿Quiénes transaron la inmigración masiva haitiana

El GARR, un grupo de presión favorable a la inmigración haitiana, promueve una acusación judicial contra Baby Doc, bajo el supuesto de la venta de miles de sus conciudadanos para el corte de caña de azúcar en República Dominicana.

Esa imputación abre una caja de pandora sobre los diversos actores del juego fronterizo. Da oportunidad para la evocación de aquel informe (1983) de la organización Mundial del Trabajo (OIT), relacionado con la compra-venta de braceros haitianos. Es un documento más impactante que los de Wikileaks sobre la diplomacia estadounidense, porque se fundamenta en datos y estudios bien detallados sobre ese asunto binacional.  Son 208 páginas sin desperdicio.

La inmigración haitiana masiva, formal e informal (ambafil), es una corresponsabilidad directa de ambos Estados.  Los demás, son  jugadores o actores que toman decisiones, apuestan, usufructúan, se jactan de sentimentalismo nacionalista o de humanitarismo,  en ese contexto difuso.

Para la zafra de 1986 el Estado haitiano transó con el  Consejo Estatal del Azúcar (CEA) 19,000 personas a razón de US$132 cada una,  para un total de US$2.5 millones.  En ese momento sucedió la revuelta popular contra Baby Doc, durante la cual el general Henri Nanphy le reemplazó en la presidencia de Haití y aquel se alzó con el santo y la limosna.

Pero ese fue uno de los tantos contratos binacionales que sucedieron durante el periodo 1952-86, a partir del momento en que Trujillo inauguró su ingenio Río Haina. El primero de esos acuerdos, de 5 años cada uno, aparece en la gaceta oficial 7391, del 23 de febrero de 1952. Fue firmado entre el presidente de Haití, General Paul Magloire (1950-56) y Rafael L. Trujillo, quien urgía de cortadores de caña para sus emergentes negocios de la producción de azúcar. Luego el dictador François Duvalier (Papa Doc, 1957-71), ratificó dos veces ese convenio interestatal.

Los activos de prevaricación trujillista, entre los cuales se cuentan 12 ingenios azucareros,  fueron nacionalizados en 1962. Luego, en 1966 se consolidó el consorcio estatal llamado CEA. Por ese motivo, los contratos subsiguientes se transformaron en acuerdos tripartitos entre el CEA, el Estado haitiano y cada persona inmigrante. Sin embargo, el sujeto de la transacción, el inmigrante, nunca firmaba ni se le entregaba copia de algún documento relacionado con su respectivo contrato.

 En el tiempo muerto de 1980, la oficina Nacional de Planificación (ONAP) estimó la población de los bateyes en 110 mil personas, de las cuales el 77% fueron ciudadanos haitianos y sus descendientes. De esa población, 34 mil eran trabajadores nominales. Entre ellos, 19 mil correspondieron al CEA y 15 mil a Romana/Vicini/colonos.

Luego, la ONAP cuantificó los trabajadores agrícolas del CEA en el tiempo de zafra o producción fabril y reportó 40 mil de ellos, 32 mil de los cuales fueron haitianos. Lo más sorprendente: 19 mil fueron inmigrantes recientes y sólo 13 mil provenían de los establecidos en los bateyes en condición de "transito".

Durante el periodo 1968-1978 se reclutaron  bajo contratos formales entre el CEA y el gobierno haitiano un promedio anual de 14 mil trabajadores temporeros. Además, la ONAP estimó que durante ese mismo periodo ingresaron ilegalmente igual promedio anual.  Se infiere que la inmigración haitiana en ese lapso se estima en 280 mil personas.

En forma simple: Trujillo, los gobiernos subsiguientes a 1961, Romana, los Vicini y los colonos fueron usufructuarios de la inmigración masiva de haitianos hacia República Dominicana, porque eran imprescindibles para las labores agrícolas de la industria azucarera.

Pero al mismo tiempo, el Estado dominicano no tomó precauciones jurídicas ni operativas efectivas para el control migratorio. Al contrario, agentes paragubernamentales gestionaban la informalidad migratoria. Durante el gobierno de Juan Bosch se pretendió la nacionalización del corte de la caña, pero aquello fue un rotundo fracaso. Salvo el gobierno de Antonio Guzmán, el Estado nunca se ocupó de una evaluación objetiva de los haitianos residentes informales o "en tránsito" ni de sus descendientes. Los supuestos operativos de repatriación de inmigrantes haitianos tornaron en otro gran negocio fronterizo, en el cual participan sectores de ambos países y nunca sucedieron en los bateyes ni recintos agrícolas del CEA, Romana o Vicini.

En el plano jurídico, estuvo vigente la ley 95 de migración,  desde 1939 hasta el 2004. Hasta el año 2010 en la Constitución rigió el jus solis simple, sin restricción al derecho a la nacionalidad de los hijos de esos haitianos nacidos en República Dominicana.

En consonancia con esa contraproducente norma constitucional, el artículo 10 de la referida ley tiene un párrafo, el cual ratifica el jus solis y dice: "Las personas nacidas en la República Dominicana son consideradas nacionales de la República Dominicana, sean o no nacionales de otros países. Consecuentemente, deberán usar documentos requeridos a los nacionales de República Dominicana".

El numeral 2 del art. 18 de la Constitución vigente es quien pone límites al jus solis y restringe el derecho a la nacionalidad a los hijos "de extranjeros que se hallen en tránsito o residan ilegalmente en territorio dominicano".  Pero esa norma sólo aplica a los nacidos después del 26 de enero del año 2010.

En el año 2005, la Suprema Corte de Justicia (SCJ) emitió una sentencia sobre la constitucionalidad de la nueva ley 285-04. Trató de rectificar el entuerto de las decenas de miles de personas descendientes de haitianos, pero lo hizo en forma torpe, porque no toma en cuenta en sus consideraciones esa ley 95, las atenuantes del convenio bilateral de 1952 ni mucho menos el derecho internacional, concretizado en la Carta de San José, la que incorpora la jurisdicción superior de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, por encima de la SCJ y del eventual Tribunal Constitucional, inclusive.

El reporte de OIT de 1983 ya advertía sobre la diversificación de la fuerza laboral haitiana. Se menciona principalmente la industria de la construcción. Atribuía el fenómeno a los bajos salarios y condiciones infrahumanas de los bateyes.

Actualmente los haitianos y sus descendientes laboran en diversos sectores de la economía, tales como quehaceres domésticos, turismo, comercio,  mendicidad callejera, vigilancia privada, entre otros.

Entonces, ahora existe una realidad "amarga", una "azúcar amarga": hay decenas de personas descendientes de haitianos que adquirieron derecho a la nacionalidad  dominicana,  fundamentados en nuestra propia Constitución, en nuestra propia ley 95. Es un asunto que nada tiene que ver con "amenaza haitiana", "seguridad nacional", con los inmigrantes originarios “en tránsito” ni con las repatriaciones de inmigrantes ilegales ni la soberanía nacional.

Es uno de los principales retos del Tribunal Constitucional. Ya en octubre del año 2010 hubo una audiencia en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la cual trató sobre la Constitución dominicana y derecho a la nacionalidad.  El presidente de ese organismo, el chileno Felipe González, le advirtió a al senador Prim Pujals, el delegado del Estado dominicano en esa audiencia sobre las inconsecuencias de las normas internas respecto a ese asunto de los descendientes de haitianos y la jurisdicción prevaleciente de la Corte Interamericana.

Paradojas: esa realidad social de la inmigración masiva y descontrolada de haitianos  fue engendrada por el mismo que en 1937 auspició la masacre contra esos ciudadanos, la que cambió el nombre al río Sanante.

Anselmo Paulino, quien fue el ejecutivo principal de la formación del consorcio azucarero de Trujillo, fue, a su vez, quien blanqueó el “corte del 37” y emprendió el soborno directo de funcionarios públicos haitianos. Financió la carrera política de Leslie Lescot y por demás se casó con Andree, una haitiana devota del vudú.

En 1951 se formó la Comisión para defensa del azúcar y fomento de la caña, un engendro institucional que facilitaba el proceso de apropiación personal trujillista de la industria azucarera y un precedente del pacto bilateral inmigratorio. Dicha Comisión la presidía Jesús María Troncoso Sánchez, el tío de Carlos Morales Troncoso, el actual canciller de la república.

Fueron miembros de esa Comisión: Manuel Arturo Peña Batlle,  uno de nuestros más ilustres intelectuales sobre asuntos domínico-haitianos, autor de  “La isla de la Tortuga”; Ramón Marrero Aristy, autor de la novela “Over”, la más emblemática ficción literaria de la vida del pica caña haitiano.

En fin, esta es una isla rodeada de dualidades por todas partes.

INMIGRACIÓN HAITIANA. Carta de Juan Bosch a los intelectuales que viajaron a Cuba en 1943

La Habana,
14 de junio de 1943.

Mis queridos Emilio Rodríguez Demorizi,  Héctor Incháustegui y Ramón Marrero Aristy: 


Ustedes se van mañana, creo, y antes de que vuelvan al país quiero escribirles unas líneas que acaso sean las últimas que produzca sobre el caso dominicano como dominicano. No digo que algún día no vuelva al tema, pero lo haré ya a tanta distancia mental y psicológica de mi patria nativa como pudiera hacerlo un señor de Alaska.

En primer lugar, gracias por la leve compañía con que me han regalado hoy; la agradezco como hombre preocupado por el comercio de las ideas, jamás porque ella me haya producido esa indescriptible emoción que se siente cuando en voz, en el tono, en las palabras de un amigo que ha dejado de verse por mucho tiempo se advierten los recuerdos de un sitio en que uno fue feliz. Acaso para mi dicha, nunca fui feliz en la República Dominicana, ni como ser humano ni como escritor ni como ciudadano; en cambio sufrí enormemente en todas esas condiciones.

Hoy también he sufrido…Pues de mi reunión con Uds. he sacado una conclusión dolorosa, y es ésta: la tragedia de mi país ha calado mucho más allá de donde era posible concebir: La dictadura ha llegado a conformar una base ideológica que ya parece natural en el aire dominicano y que costará enormemente vencer; si es que puede vencerse alguna vez. No me refiero a hechos concretos relacionados con determinada persona; no hablo de que los dominicanos se sientan más o menos identificados con Trujillo, que defiendan o ataquen su régimen, que mantengan tal o cual idea sobre el suceso limitado de la situación política actual en Santo Domingo; no, mis amigos queridos: hablo de una transformación de la mentalidad nacional que es en realidad incompatible con aquellos principios de convivencia humana en los cuales los hombres y los pueblos han creído con firme fe durante las épocas mejores del mundo, por los que los guías del género humano han padecido y muerto, han sufrido y se han sacrificado. Me refiero a la actitud mental y moral de Uds. – y por tanto de la mejor parte de mi pueblo – frente a un caso que a todos nos toca: el haitiano.

Antes de seguir desearía recordar a Uds. que hay una obra mía, diseminada por todo nuestro ámbito, que ha sido escrita, forjada al solo estimulo de mi amor por el pueblo dominicano. Me refiero a mis cuentos. Ni el deseo de ganar dinero ni el de obtener con ellos un renombre que me permitiera ganar algún día una posición política o económica ni propósito bastardo alguno dio origen a esos cuentos. Uds. son escritores y saben que cuando uno empieza a escribir, cuando lo hace como nosotros, sincera, lealmente, no lleva otro fin que el de expresar una inquietud interior angustiosa y agobiadora. Así, ahí está mi obra para defenderme si alguien dice actualmente o en el porvenir que soy un mal dominicano. Hablo, pues, con derecho a reclamar que se me oiga como al menos malo de los hijos de mi tierra.

Los he oído a Uds. expresarse, especialmente a Emilio y Marrero, casi con odio hacia los haitianos, y me he preguntado cómo es posible amar al propio pueblo y despreciar al ajeno; cómo es posible querer a los hijos de uno al tiempo que se odia a los hijos del vecino, así, sólo porque son hijos de otros. Creo que Uds. no han meditado sobre el derecho de un ser humano, sea haitiano o chino, a vivir con aquel mínimo de bienestar indispensable para que la vida no sea una carga insoportable; que Uds. consideran a los haitianos punto menos que animales, porque a los cerdos, a las vacas, a los perros no les negarían Uds. el derecho de vivir…

Pero creo también – y espero no equivocarme – que Uds. sufren una confusión; que Uds. han dejado que el juicio les haya sido desviado por aquéllos que en Haití y en la República Dominicana utilizan a ambos pueblos para sus ventajas personales. Porque eso es lo que ocurre, amigos míos. Si me permiten he de explicárselo:

El pueblo dominicano y el pueblo haitiano han vivido desde el Descubrimiento hasta hoy – o desde que se formaron hasta la fecha – igualmente sometidos en términos generales. Para el caso no importa que Santo Domingo tenga una masa menos pobre y menos ignorante. No hay diferencia fundamental entre el estado de miseria e ignorancia de un haitiano y el de un dominicano, si ambos se miden, no por lo que han adquirido en bienes y conocimientos, sino por lo que les falta adquirir todavía para llamarse con justo título, seres humanos satisfechos y orgullosos de serlo. El pueblo haitiano es un poco más pobre, y debido a esa circunstancia, luchando con el hambre, que es algo más serio de lo que puede imaginarse quien no la haya padecido en sí, en sus hijos y en sus antepasados, procura burlar la vigilancia dominicana y cruza la frontera; si el caso fuera al revés, sería el dominicano el que emigraría ilegalmente a Haití. El haitiano es, pues, más digno de compasión que el dominicano; en orden de su miseria merece más que luchemos por él, que tratemos de sacarlo de su condición de bestia. Ninguno de Uds. sería capaz de pegar con el pie a quien llegara a sus puertas en busca de abrigo o de pan: y si no lo hacen como hombres, no pueden hacerlo como ciudadanos.

Ahora bien, así como el estado de ambos pueblos se relaciona, porque los dos padecen, así también se relacionan aquéllos que en Santo Domingo igual que en Haití explotan al pueblo, acumulan millones, privan a los demás del derecho de hablar para que no denuncien sus tropelías, del derecho de asociarse políticamente, para que no combatan sus privilegios, del derecho de ser dignos para que no echen por el suelo sus monumentos de indignidad. No hay diferencia fundamental entre los dominicanos y los haitianos de la masa; No hay diferencia fundamental entre los dominicanos y los haitianos de la clase dominante.

Pero así como en los hombres del pueblo en ambos países hay un interés común – el de lograr sus libertades para tener acceso al bienestar que todo hijo de mujer merece y necesita -, en las clases dominantes de Haití y Santo Domingo hay choques de intereses, porque ambas quieren para sí la mayor riqueza. Los pueblos están igualmente sometidos; las clases dominantes son competidoras. Trujillo y todo lo que él representa como minoría explotadora desean la riqueza de la isla para sí; Lescot y todo lo que él representa como minoría explotadora, también. Entonces, uno y otro – unos y otros, mejor dicho – utilizan a sus pueblos respectivos para que les sirvan de tropa de choque: esta tropa que batalle para que el vencedor acreciente su poder. Engañan ambos a los pueblos con el espejismo de un nacionalismo intransigente que no es amor a la propia tierra sino odio a la extraña, y sobre todo, apetencia del poder total. Y si los más puros y los mejores entre aquéllos que por ser intelectuales, personas que han aprendido a distinguir la verdad en el fango de la mentira se dejan embaucar y acaban enamorándose de esa mentira, acabaremos olvidando que el deber de los más altos por más cultos no es ponerse al servicio consciente o inconsciente de una minoría explotadora, rapaz y sin escrúpulos, sino al servicio del hombre del pueblo, sea haitiano, boliviano o dominicano.

Cuando los diplomáticos haitianos hacen aquí o allá una labor que Uds. estiman perjudicial para la República Dominicana, ¿saben lo que están haciendo ellos, aunque crean de buena fe que están procediendo como patriotas? Pues están simplemente sirviendo a los intereses de esa minoría que ahora está presidida por Lescot como ayer lo estaba por Vincent. Y cuando los intelectuales escriben – como lo ha hecho Marrero, de total motu proprio según él dijo olvidando que no hay ya lugar para el libre albedrío en el mundo – artículos contrarios a Haití están sirviendo inconscientemente – pero sirviendo – a los que explotan al pueblo dominicano y lo tratan como enemigo militarmente conquistado. No, amigos míos…Salgan de su ofuscación.

Nuestro deber como dominicanos que formamos parte de la humanidad es defender al pueblo haitiano de sus explotadores, con igual ardor que al pueblo dominicano de los suyos. No hay que confundir a Trujillo con la República Dominicana ni a Lescot con Haití. Uds. mismos lo afirman, cuando dicen que Lescot subió al poder ayudado por Trujillo y ahora lo combate. También Trujillo llevó al poder a Lescot y ahora lo ataca. Es que ambos tienen intereses opuestos, como opuestos son los de cada uno de los de sus pueblos respectivos y los del género humano.

Nuestro deber es, ahora, luchar por la libertad de nuestro pueblo y luchar por la libertad del pueblo haitiano. Cuando de aquél y de este lado de la frontera, los hombres tengan casa, libros, medicinas, ropa, alimentos en abundancia; cuando seamos todos, haitianos y dominicanos, ricos y cultos y sanos, no habrá pugnas entre los hijos de Duarte y de Toussaint, porque ni estos irán a buscar, acosados por el hambre, tierras dominicanas en qué cosechar un mísero plátano necesario a su sustento, ni aquéllos tendrán que volver los ojos a un país de origen, idioma y cultura diferentes, a menos que lo hagan con ánimo de aumentar sus conocimientos de la tierra y los hombres que la viven.

Ese sentimiento de indignación viril que los anima ahora con respeto a Haití, volvámoslo contra el que esclaviza y explota a los dominicanos; contra el que, con la presión de su poder casi total, cambia los sentimientos de todos los dominicanos, los mejores sentimientos nuestros, forzándonos a abandonar el don de la amistad, el de la discreción, el de la correcta valoración de todo lo que alienta en el mundo. Y después, convoquemos en son de hermanos a los haitianos y ayudémosles a ser ellos libres también de sus explotadores; a que, lo mismo que nosotros, puedan levantar una patria próspera, culta, feliz, en la que sus mejores virtudes, sus mejores tradiciones florezcan con la misma espontaneidad que todos deseamos para las nuestras.

Hay que saber distinguir quién es el verdadero enemigo y no olvidar que el derecho a vivir es universal para individuos y pueblos. Yo sé que Uds. saben esto, que Uds., como yo, aspiran a una patria mejor, a una patria que pueda codearse con las más avanzadas del globo. Y no la lograremos por otro camino que por el del respeto a todos los derechos, que si están hoy violados en Santo Domingo no deben ofuscarnos hasta llevarnos a desear que sean violados por nosotros en lugares distintos.

Yo creo en Uds. Por eso he sufrido. Creo en Uds. hasta el hecho de no dolerme que Marrero mostrara a Emilio el papelito que le escribí con ánimo de beneficiarlo y sin ánimo de molestar ni por acción ni por omisión a Emilio. En todos creo, a todos los quiero y en su claro juicio tengo fe. Por eso me han hecho sufrir esta tarde.

Pero el porvenir ha de vernos un día abrazados, en medio de un mundo libre de opresores y de prejuicios, un mundo en que quepan los haitianos y los dominicanos, y en el que todos los que tenemos el deber de ser mejores estaremos luchando juntos contra la miseria y la ignorancia de todos los hombres de la tierra.

Mándenme como hermano y ténganme por tal.

Juan Bosch 

viernes, octubre 21

Luis Alfonso Escolano Gimenez

Obra editada por Luis Escolano

Luis Alfonso Escolano Gimenez nació en Madrid en 1969. Es doctor en Historia por la Universidad de Alcalá  y tiene una maestría en Historia Contemporánea por la Universidad Complutense de Madrid. Su tesis doctoral se titula "La rivalidad internacional por la República Dominicana desde su independencia hasta la anexión a España (1844-1861)". Ha escrito diversos artículos sobre historia dominicana, tales como "La Guerra de la Reconquista en Santo Domingo (1808-1809): una lucha por la continuidad histórica", "Sociedad y política en el valle de Neiba a comienzos del siglo XX", "La Isla Española o Santo Domingo en el Islario general de Alonso de Santa Cruz, cosmógrafo mayor de Carlos I y Felipe II", "La crónica de la insurrección de Santo Domingo en las páginas de La América" y "La insurrección dominicana de febrero de 1863. Sus causas e implicaciones internacionales", entre otros. 




También es coautor del libro Efectos de la migración internacional en las comunidades de origen del suroeste de la República Dominicana. Durante su etapa dentro del Archivo General de la Nación, ha desempeñado las funciones de asesor editorial del Área de Publicaciones y encargado del Área de Investigación del Departamento de Investigación y Divulgación, así como la de miembro del Comité Editorial del Boletín del Archivo General de la Nación.

martes, octubre 18

Sobre la UASD




Asediada desde varios flancos, la UASD trata de defender el derecho a una educación pública superior, sino gratuita, al menos de bajo costo. Muchos son sus enemigos, críticos, franqueadores y jueces. Desde distintos escenarios se suman las críticas a la que funge como la más vieja Universidad del Nuevo Mundo, fundada en 1538.

Sumergida en profundas limitaciones, la UASD requiere grandes transformaciones que le permitan ponerse en sintonía con los cambios y las exigencias de los tiempos modernos y la sociedad toda. Es evidente que la institución debe readecuar sus pensums y programas académicos a los nuevos tiempos sin afectar ni la calidad, ni la diversidad de saberes requeridos por un profesional competente. Pero igual grado de esfuerzo se necesita en la especialización de fondos para dedicarlos a la investigación y las publicaciones que son actividades consonas con su propia naturaleza.

A ello debemos agregar la eficiencia administrativa de su personal que muchas veces deja mucho que desear y por supuesto, la calidad de los profesores que su nómina posee, en muchos casos son de los mejores profesionales en sus áreas, pero debe cualificar cada vez más su personal docente. Eficiencia, austeridad, vocación de entrega y manejo transparente y severo de sus fondos, no es pecaminoso exigirle a una academia que por su propio compromiso social, se debe al pueblo y por tanto rendir cuentas es algo natural.

Sin embargo, no me sumo al coro de los denuestos y oprobios contra ella. Clientelismo es parte de su historia que debe ser corregida pero para ello deben salir los que la han maleado: los partidos políticos de izquierda, centro y derecha y los grupos que viven de su populismo interno.



Fiscalización, planificación y uso racional de los recursos es una petición que no debe causar ronchas, pero al mismo tiempo los que sobre ella lanzas dardos deben hacerlo por igual contra la nómina pública, la otra, la que maneja sin control el gobierno central. Cómo exigirle a éste y los demás gobiernos que hemos tenido, planificación que parece una palabra extranjera. Aquí no se planifica nada, no se es austero y por supuesto, a lo que nada nos cuesta, hagámosle fiesta y si alguien debe revisarse es el Estado dominicano, saqueado por el sector privado a tal punto que la CORDE recibe mas de un 50% del aparato productivo y la riqueza social del país a la muerte del sátrapa y hoy no queda nada que sirva y todo ello ha pasado por las manos del sector privado y la clase política.

La UASD debe revisarse, pero el Estado y los gobiernos que lo han administrado por igual. El despilfarro, la falta de austeridad, el clientelismo, el dispendio, la irracionalidad en el manejo del erario público es como parte de una cultura política que con la impunidad social y la ceguera ciudadana ha encontrado cobijo y se reproduce en instituciones que como la UASD, es un reflejo del conjunto. La UASD reproduce en pequeño la propia descomposición social, no está administrada por suecos sino por dominicanos.


Lo más grave es cuando el dardo viene desde quienes se formaron en ella, se comieron el moro de sus comedores – profesoral o estudiantil-, fueron empleados o hicieron que otros lo fueran, vivieron de sus sueldos y beneficios, medraron en su populismo, en su clientelismo y cuando les tocó gobernarlas, no hicieron por transformarlas, esos me duelen por que hoy como “profesionales de éxitos” no la necesitan y ya les hiede.

La ingratitud es el peor de los defectos humanos. La amenaza de su privatización se llevará a sus promotores, los arrastrará al estercolero histórico, por que la institución puede ser corregida, como el país salvado, pero hay que confiar en este vino, que es amargo, pero es el nuestro.-

¿Quién se ocupa de los poetas?



Bernardo Regino



Santo Domingo
CAISA

Francisco Bernardo Regino E. | perspectivaciudadana.com | 07-06-2010

Profesiones hay que cuidan sus miembros, otras, sin padrinos, lucen desamparadas. A políticos y chóferes los defienden partidos y sindicatos; los que reciben favores resguardan al político y los administradores del sindicato al chofer. Los poetas, no tienen protectores. Hay un país en el mundo, que se encuentra en el mismo trayecto del sol, donde el oficio de poeta es para desamparados. ¿Quién se ocupa del poeta, de su seguridad social, de su pensión y seguro médico?

El poeta no sirve para nada en la narcotizada y politizada sociedad dominicana de hoy. No tiene valor comercial, no otorga contratas, no produce nada tangible que pueda intercambiarse, nada que sea rentable, apetecible por las masas o codiciado por las minorías económicas, siempre en busca de oportunidades. Nada tiene que provoque furor ni envidia. Los poetas no construyen, no cavan, no hacen hoyos de los que sacan un metro de tierra que se convierte en veinte y se transportan y se cobran de nuevo para llenar otros huecos que hacen fortunas.

Los poetas son nada y de nada sirven; no tienen valor económico, no responden a ningún principio de utilidad: no tienen utilidad de forma, de lugar, de tiempo ni de posesión. Los poetas no agarran vueltas, no puede dársele la forma que quiere el que tiene poder –político o económico, es independiente, dueño de sí, no es dúctil ni maleable, no es manejable, no es reducible. Por eso no sirve como objeto de cambio. Los poetas no se colocan donde el otro quiere, no van a donde les dicen que vayan, no se mudan por interés, no están disponibles para decir lo que el otro quiere como quiera. Los poetas no responden a mandatos de premura del sistema –capitalista o socialista-, porque su tiempo es de ellos. Los poetas producen cuando les nace del espíritu, no cuando lo ordena el patrón. Los poetas no pueden poseerse, no pueden comprarse, no se venden, no se valoran en monedas corrientes. Los poetas no sirven para nada cuando la ambición ciega y mide el éxito sólo por el lucro, desdeñando la alegría sana del espíritu que desborda la materia.

Pero, las sociedades sin poetas se agostan, se corroen, se corrompen, se secan, se esfuman, se mueren. Tenemos que cuidar los poetas como profetas mayores y menores; a los del pasado y del presente, a nuestros cantores del alma, del sentimiento individual y colectivo. A Héctor J. Díaz y Federico Bermúdez; a Salomé Ureña y Pedro Mir; a Fabio Fiallo y Blas Jiménez; a todos los poetas de la familia, del barrio, del pueblo, del país, del mundo. Hay que ocuparse de los poetas leyendo sus poesías y dejándose morder el alma con la sensibilidad de sus versos; hay que dejarse ablandar el corazón duro y despertar la conciencia, a ver si dejamos de ser una sociedad tan indolente.
Hoy, tú y yo, deberíamos ocuparnos de algún poeta.

domingo, octubre 16

Sin palabra y sin dignidad, los pueblos no necesitan tener intelectuales...

Por
Ylonka Nacidit-Perdomo

…Se han creído tan grandes, tan elevados, tan doctos, tan superiores, que no conectan con el pueblo, y  sólo le reconocen autoridad a los políticos para “conectarse” con el pueblo.

¿De qué naturaleza primitiva o de qué “divinidad” utilitaria están hechos los intelectuales orgánicos, cuyas pasiones deificadas a la voluntad de un dignatario los petrifica, y no se colocan frente a la  voluntad única que debe poseer todo ser humano: la dignidad?

Si todos son así, idólatras de los opresores de turno, artesanos de dogmas para los fines de la dominación, criminales de la verdad, fieles sirvientes para la solidez de un régimen, carcomidos por la docilidad, profanos del derecho natural de los pueblos a tener derecho a la humanidad, a una vida colectiva donde las leyes  sean las fórmulas evidentes para conciliar el derecho a la felicidad.

Si los intelectuales no tienen sueños y la búsqueda consciente de la armonía universal,  y no renuncian a  ser  individuos crueles.

Si los intelectuales no saben desnudar las espigas  ante el sol, sacudir al mundo de la barbarie y de la enfermedad de la guerra.

Si los intelectuales no saben confesar sus vanidades y herejías, las catástrofes que causan siendo cómplices del clientelismo político.

Si los intelectuales  dejan que sus ideas las posean hombres perversos, que las aprisione una red de propagandistas al servicio de la política bastarda.

Si los intelectuales prefieren lo superfluo, lo material, como beneficio fundamental para su inclusión en el sistema.

Si los intelectuales son incrédulos de la transformación a través de la palabra y no tienen valentía para revelarse.

Si los intelectuales no pueden escribir un libro de afirmaciones sobre la dialéctica de la vida, gracias al asombro de la existencia.

Si los intelectuales se creen jueces únicos y sin sustitutos para juzgar lo bueno y lo malo, a los incautos,  a los inocentes, a los analfabetos,  a los pobres, a los excluidos… desde su soberbia de nobles predestinados para ejercer el pensamiento.

Si los intelectuales son ídolos de barro, adornos, plumas que los políticos conquistan con un simple guiño de ojo.

Sin los intelectuales abrazan el inmediatismo y el cohecho para ser fulgurantes y rutilantes estrellas del parnaso.

Si los intelectuales apenas comprenden la necesidad de los pueblos de derribar las murallas de las mentiras que se construyen desde el poder y el absolutismo político.
Si los intelectuales prefieren la abundancia de beneficios económicos a la dignidad, y  se convierten en “eruditos”  e industriosos, sin sentimientos colectivos, sólo porque desean la “gloria” de una civilización que los echará al polvo cuando lo juzguen.

Si los intelectuales no son otra cosa que dóciles instruidos, que desdeñan al  ignorante porque no tienen un abrigo de oro ni manjares exquisitos.

Si los intelectuales no son guardianes ni defensores de las cuestiones últimas de la condición humana, a la cual la impiedad y la inequidad  condenan  a los más débiles.

Si los intelectuales son como las monedas, de dos caras, falsos profetas de su tiempo, sin ética, sólo pragmáticos  consumidores de la plasticidad natural, de las excelentes poses que revelan su gracia de funcionario corporativo o del sistema.

Si los intelectuales solo promulgan como bueno y válido su saber a los cuatro vientos, porque son ellos los individuos únicos y capaces de monopolizar el pensamiento y la creación oficialista, llena de maniqueísmos e infrahumana desigualdad. 

Si los intelectuales son avaros comprometidos con el desequilibrio institucional, hacedores de  enérgicos discursos falaces, ruines, donde reúnen todas las máscaras discordantes del teatro de las apariencias.

Si los intelectuales son gentes que se autoexilian en el silencio por miedo; si  separan el sentido de la dignidad de la vida al sentido de la verdad y de la justicia…

…entonces, las sociedades no necesitan tener intelectuales ni la civilización reunirse en un pueblo a través de la palabra!

¿Qué hacer con la palabra, es lo único que puedo preguntar? ¿De quién es la palabra? ¿Para qué la palabra? ¿Por qué hay que administrar a la palabra desde el poder? ¿Quiénes legitiman a la palabra? ¿Hay derecho a la palabra? ¿Por qué tener a la palabra escondida, helada, inadvertida? ¿Por qué eclipsar a la palabra ahora cuando la angustia por la posesión de ella crece y hay una orfandad de sentirla como nuestra? ¿Por qué no se transmite la palabra que los hambrientos necesitan para liberarse? ¿Por qué imponer una mordaza a la boca y aprisionar la lengua para que no conozca la identidad entre el alfabeto y el pueblo? ¿Qué hacer cuando la palabra es humillada, cuando la palabra pierde su poder universal de ser un eco, una antorcha, un diluvio, una voz de libertad? ¿Qué hacer? ¿Qué hacer cuando desean que tu palabra sea paciente y obediente; cuando le rasgan las vestiduras, cuando miserablemente la destinan a morir? ¿Qué hacer cuando la emplazan a callarse, cuando la conquistan con  promesas, con banalidades o cuando recomiendan su prisión, su enclaustramiento y borrarla con el olvido eterno? ¿Qué hacer si hacen de la palabra una ruina  llena de mártires, de tumbas, de infierno? ¿Qué hacer si por tener derecho a la palabra la humanidad vive un holocausto?...Sólo morir, decidir, escoger morir…pero con dignidad!


sábado, octubre 15

Jimmy Hungría: Soplan buenos vientos para la ópera

Quiero ampliar algo que escribí recientemente. A propósito de la presentación de Plácido Domingo el 4 de diciembre próximo en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito, permítanme recordar que escribí una carta al Listín Diario (publicada en su edición del 7 de junio de 2008), en la que me referí al prestigioso concurso fundado por el famoso tenor, Operalia, en el que cada año compiten jóvenes cantantes de ópera que están iniciando sus carreras, procedentes de diversos países, concitando la atención de los melómanos de todo el mundo. Operalia selecciona a 40 aspirantes, de entre unas mil solicitudes, para participar en el concurso.
Jimmy Hungría

Decía en mi carta de 2008 que, entre 1993 y 2007, Operalia había celebrado quince certámenes, en las siguientes ciudades: París (1993, 2002 y 2007), Ciudad de México (1994), Madrid (1995 y 2005), Burdeos (1996), Tokio (1997), Hamburgo (1998), San Juan de Puerto Rico (1999), Los Angeles (2000 y 2004), Washington (2001), en tres ciudades de Austria (Bregenz), Alemania (Friedrichshafen) y Suiza (St. Gallen) en la región del lago Constanza (2003), y Valencia (2006). Añadía que la 16ta. versión tendría lugar en Quebec, Canadá, en septiembre de 2008 (y ahora agrego que la 17ma. fue en Pecs y Budapest, Hungría, en 2009; la 18va. en Milán, en 2010; y la 19na. en Moscú, en julio del presente 2011).

Concluí mi carta con estas palabras: "Sería grandioso que la Secretaría de Estado de Cultura, la de Turismo y algunas fundaciones y empresas del sector privado se unieran para auspiciar que Plácido Domingo elija, como sede de una futura celebración de Operalia, a una ciudad dominicana, que bien pudiera ser Santo Domingo (en el Teatro Nacional Eduardo Brito) o Santiago (en el Gran Teatro Regional del Cibao), o ambas”.

Por otra parte, el 9 de marzo pasado, en el blog Buena Lectura, hice una sugerencia (que reiteré el 15 de agosto), “a las dos cadenas que dominan el mercado cinematográfico dominicano (Caribbean Cinemas y Palacio del Cine) y a las dos empresas de telecomunicaciones con las que tienen alianzas estratégicas (Orange y Claro), para que en nuestro país podamos disfrutar las transmisiones en vivo y directo de las óperas que presenta The Metropolitan Opera House, de Nueva York, en cuyas temporadas anuales son tradicionales, desde hace décadas, las trasmisiones radiales de la función llamada “matinee” del sábado en la tarde (“Saturday Matinee Broadcasts”), sintonizadas por aproximadamente once millones de oyentes, a través de más de 300 emisoras en cuarenta países (entre los cuales ojalá algún día pudiera encontrarse el nuestro, cuando alguna emisora dominicana se interese por participar en The Metropolitan Opera International Radio Network). En años recientes, algunas funciones de dicho matinee del sábado en la tarde se transmiten también con imagen HD para ser vistas en las pantallas de los cines, proyecto en el cual participan cines de 44 países, incluyendo uno del vecino Puerto Rico, perteneciente a Caribbean Cinemas. Sería bueno que esta cadena, o su rival Palacio del Cine (en alianza estratégica con Orange o Claro para las facilidades técnicas de la transmisión satelital), se interese en incorporar a nuestro país a este proyecto, para deleite de los amantes de la ópera”.

Recientemente, se ha anunciado oficialmente que, a partir de octubre, un cine de Santo Domingo de la cadena Caribbean Cinemas (la sala 3 de Acrópolis) presentará las transmisiones de óperas de The Metropolitan Opera House con imagen HD. Serán transmitidas once óperas, entre el 15 de octubre y el 14 de abril. El siguiente enlace contiene la programación:

http://www.metoperafamily.org/metopera/liveinhd/LiveinHD.aspx


 Para despedir estas líneas, recuerdo que, en una entrevista que le hice a Eduardo Villanueva en la revista Vetas (número 8, diciembre de 1994), le pregunté: "¿Cuándo crees que podrá hacerse realidad el sueño de que el público dominicano amante de la ópera sea lo suficientemente grande y solvente para que el Teatro Nacional presente aunque sea una ópera al año, considerando lo caro que cuesta?". Esta fue su respuesta: "Por ahora, creo que nuestra única solución son las óperas en forma de concierto, sin vestuario y sin escenografía, ya que esta forma (muy utilizada en América y Europa) reduce dramáticamente los gastos y permite importar figuras de renombre sin la presión del montaje escénico. Una ópera en forma de concierto no quiere decir que los cantantes no actúen ni se muevan dramáticamente y además, al tener mayor contacto con la orquesta y el director, garantiza una mayor calidad musical de la interpretación. Creo que con una selección concienzuda y una buena publicidad, el público llenaría la sala y los cantantes líricos tendrían mayores oportunidades de proyectarse, a la vez que se nutrirían del intercambio con figuras internacionales".



Diecisiete años después de realizada la citada entrevista, me ha sido grato leer, en el programa de la ópera-concierto Cavalleria Rusticana (presentada el 11 de agosto pasado, en la Sala Carlos Piantini del Teatro Nacional Eduardo Brito), las palabras del Ministro de Cultura, José Rafael Lantigua, que cito a continuación: "La producción operística ha estado ausente por muchos años de los escenarios dominicanos, por lo que la ópera-concierto Cavalleria Rusticana habrá de crear un nuevo momento en nuestra vida cultural, permitiendo que espectáculos de este tipo formen parte de la programación anual del Teatro Nacional Eduardo Brito. Nuestras felicitaciones al Maestro José Antonio Molina y a don Niní Cáffaro, por laborar con tanto entusiasmo en esta producción de aniversario. El Maestro Molina y quien suscribe tenemos varios años tratando de establecer una temporada de ópera en Santo Domingo, sin logros evidentes a causa, fundamentalmente, de los grandes costos de montaje. Con esta ópera-concierto abrimos caminos para conseguir que este propósito comience a cumplirse".

Espero que así sea.

Jimmy Hungría

martes, octubre 11

En 5ta feria del libro dominicano en NY, ponen en circulación antología Poetas de la era


Publicada el: 10 de Octubre del 2011, 07:59:32 am


Elsa Báez
Nueva York, USA.- Con el lema “La lectura te distingue”, inició la, V Feria del Libro en Nueva York, dedicada al escritor y profesor de literatura Franklin Gutiérrez, un espacio que abre sus puertas para la venta de novelas, cuentos, poesías, revistas, ensayos y literatura infantil de autores dominicanos. Dentro del marco de las actividades de la Feria, se puso a circular la antología Poetas de la era, compilada por la escritora Elsa Baez donde recoge los textos de mas de 40 autores Dominicanos.Con una asistencia masiva y una acogida impresionante por los Dominicanos residentes en la ciudad de New York.Poetas de la Era surge de la creciente necesidad de aumentar el espectro de participación de muchos artistas en diferentes ramas, que durante mucho tiempo han utilizado las redes sociales y el Internet, como plataforma para plasmar su sentir artístico en múltiples versiones, quienes buscan ahora un espacio para de traspasar las barreras del Internet, y acariciar sus almas con versos en voz de sus creadores.

“En vista de que somos victimas de la globalización, hacemos uso de los diferentes medios que encontramos en “cyber espacio”, para transmitir nuestros pensamientos, ideales y creaciones para que los demás, de manera instantánea puedan deleitarse e identificarse cruzando las fronteras; sin embargo, nos urgía el calor humano, el roce, la sonrisa, de todo aquél amante de la poesía y la escritura con alma” expresó Elsa Báez, organizadora del evento.

El evento tque tiene lugar en el Boricua College, donde han sido mostradas conferencias de intelectuales dominicanos, que abordan temas como "La narrativa Dominicana contemporánea", "Retratos fascinantes en la literatura de Juan Bosch", "Hablemos de arte. ¿Qué es una obra de arte?" y "Rafael Leónidas Trujillo, centro de las tensiones políticas en el Caribe". Entre otras

Otros libros que se pondrán en circulación, están "Diasporando" de Franklin Gutiérrez; "El camino que traigo conmigo" de Minou Tavárez Mirabal; "El doceavo rostro" de Rafael García Romero; "La palabra de los sueños" de Norys Sánchez; "La maravillosa historia del boxeo mundial. Los 50 más grandes combates" de Carlos Nina Gómez; "Palomos" de Pedro Antonio Valdez; y "La democracia revolucionaria" de René Fortunato, entre otros.

También se pondrán en circulación las obras ganadoras de los Premios de Ultramar 2010, "Saturnario", de Rey Andújar y "Roja iconografía de los otoños", de Daniel Baruc Espinal.

El Ministerio de Cultura ha preparado la presentación del documental "Bosch Presidente en la frontera imperial" de René Fortunato; y las obras de teatro "La Barca sin pescador", dirigida por Carlos Sánchez, y "El profesor Teo" de Teófilo Terrero.

miércoles, octubre 5


Harán seminario para evaluar los 50 años del retorno de Juan Bosch al país

MARTES, 04 DE OCTUBRE DE 2011 21:09DOMINICANO AHORA
juan-bosch-regreso
La Fundación Juan Bosch –FJB-, la Universidad Apec –UNAPEC- y el Archivo General de la Nación –AGN-, extendieron una invitación a testigos históricos, académicos, intelectuales, políticos, estudiantes, jóvenes, mujeres y a organizaciones de la sociedad civil, para que participen en el seminario “50 años después: Juan Bosch y el proyecto de una nación democrática”, a realizarse el sábado, 8 de octubre, en el auditorio Dr. Leonel Rodríguez Rib, UNAPEC, de 8:00 a.m. a 2:30 p.m.
Con esta actividad las instituciones convocantes tienen la intención de propiciar un análisis de aquel hecho y sus consecuencias históricas para la República Dominicana, en su lucha por la liberación, haciendo un balance al desarrollo de la democracia 50 años después de que Bosch pronunciara el histórico discurso “Hay que matar el miedo”.
En el evento se contempla la participación de testigos del regreso de Juan Bosch al país luego del exilio de 24 años, al finalizar la dictadura trujillista. Estos testigos históricos son Narciso Isa Conde, Tonito Abreu y la doctora Milagros Ortiz Bosch, quienes darán sus testimonios en la mesa inaugural del evento.
Durante el seminario también se instalarán mesas de análisis y debate en torno a los temas “Las ideas iniciales para la democratización de la vida nacional”, “Concreción del proyecto político y constitucional de 1963”, y “El accidentado camino de la democracia en la República Dominicana”, en las cuales participarán invitados ponentes que se han inscrito a la fecha como Ivelisse Prats, Andrés L. Mateo, Joaquín Gerónimo, Miguel Guerrero, Hecmilio Galván, Manuel Núñez, Federico Henríquez Gratereaux y Guillermo Piña Contreras, así como otros estudiosos de este acontecimiento histórico.
Según informaron las instituciones convocantes, este seminario forma parte del programa conmemorativo del 50vo. aniversario del retorno de Juan Bosch al país, en el año 1961, y de los diez años de su partida, ocurrida el 1 de Noviembre del 2001. Este evento es abierto para que participe activamente y en forma gratuita todo tipo de público.
Otras instituciones que respaldan este evento son el Ministerio de la Presidencia, la Corporación Estatal de Radio y Televisión –CERTV-, y la Academia de Historia, según informó el Comité de Honor que ha apoyado a la Fundación Juan Bosch en su gestión y realización.

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...