jueves, marzo 24

EL ONCE. Puros cuentos


Hoy estuve por primera vez en La Casa del Artista de la Rómulo Betancourt en La Julia.Además de ser una completísima tienda de artículos de arte, incursionaban (para mí, no sé si lo han hecho antes) en una actividad literaria: Ponían a circular el libro que ilustra esta entrada. En él, la "plima" Mu-Yien Sang participa con una narración que titula "El encuentro con mis raíces chinas". También está el relato de Victoria Linares, una joven que conocí en Editorial Santuario hace unas semanas cuya muestra de poesía me encantó y que también es la diseñadora de la portada que ambienta en un suspense llamativo que invita a pensar en Edgar Allan Poe.

EL ONCE. Puros cuentos podría ser un libro más, pero tiene algo que lo distingue: sus autores son noveles, algunos sin pretensiones de escritores y sin embargo, se ha logrado un conjunto digno y capaz de capturar nuestra atención. No los he leído todos, pero así de un vistazo, me parece que cuentos, lo que se dice cuentos, no son. Son relatos avalados por la sencilla razón de que sus autores tenían algo que decir ¡y lo dicen! La clave de la comunicación literaria: conducir al lector a través de un camino de palabras hacia unas sensaciones para lograr su participación. El eterno renacer de las letras que teje su lazo de mente en mente, de alma en alma. El relato de Mu-Yien me ha transportado a China con sus palabras sencillas, la relación única de los que procedemos de seres de otras tierras y unas materias pendientes en cuestiones emocionales que penden sobre nosotros como rasgos distintivos. Dichosamente, ella y su familia cierran círculos en torno a sus orígenes.
Por su parte, Victoria Linares me presenta su joven razonamiento. Viejo y nuevo a la vez, como cuando un alma anciana reencarna en un ser joven.
Añádase que EL ONCE. Puros cuentos dedica la recaudación a un fin humanitario: contribuir con el Centro Nutricional Niño Jesús, ubicado en La Victoria y al cuidado de las Hermanas de Schonstatt que allí estaban con sus hábitos y su presencia tranquilizadora. ¡Ojalá se venda toda la tirada!
El caso es que este libro formado por las narraciones de Ana María Serrata, Claudia Saviñón, Alexis Cruz, Daniela Paiewonsky, Laura Lucía Vidal, Manuel Serrano, María Isabel Martínes, Meira A. Rijo, Mu-Yien Sang, Tanya Díaz y Victoria Linares es el resultado de un Taller de Escritura creativa impartido por Newcombe Sosa Santillana, quien es Director del Departamento de Español como Segunda Lengua y Profesor de los cursos de Redacción Académica y Literatura Caribeña en la PUCMM y que en vista de los resultados de este Taller, espero que le sigan llegando alumnos de este calibre para que continúe repitiendo la experiencia de darnos llaves para entrar a tantos mundos.

P.D.: Ojalá tengan una segunda edición y puedan corregir las faltas que sobresalen a la vista: alguna viuda en la diagramación, exceso de signos de admiración, que no logran exaltarnos más, con uno basta; espacios de más entre palabras (típico del que teclea, piensa, pulsa barra espaciadora más de una vez... el uso de guión en vez de la raya que se logra pulsando control + Alt y el signo de menos (entre los números), por ejemplo; el uso de ese guión y comillas a la vez para los diálogos... en fin, cositas de la edición.

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