miércoles, diciembre 1

Discurso de Don Juan Gil Argelés

EXPOSICION
70 ANIVERSARIO DEL
EXILIO REPUBLICANO ESPAÑOL 1939-1940
Don Juan Gil Argelés se dirige al público en el AGN. Foto de Alfredo Vásquez

Damas y Caballeros.
Compatriotas Republicanos Españoles

En ocasión de la Apertura en el AGN de la exposición conmemorativa

Del 70 ANIVERSARIO DEL EXILIO
REPUBLICANO ESPAÑOL DEL 1939-1940

Tengo el honor de compartir este podio con los srs.

- Dr. Roberto Cassá Bernaldo de Quirós.
    Director del Archivo General de la Nación.
- Sr. Eduardo Pahino.
  Secretario General PSOE en R.D.
- Sra. Natalia Gonzalez Tejera
    Historiadora del Exilio Republicano Español

 - Amigos todos:

Hoy ya en las postrimerías del año 2010 y cumplidos 70 años de la llegada al país de los Exiliados Republicanos de la Guerra Civil Española del 1936-1939, el Archivo General de la Nación ha preparado una nueva Exposición sobre la epopeya por ellos vivida, la cual se va a inaugurar esta tarde y por ello se ha cursado esta invitación a todos Uds. y en particular a ellos, de quienes en esta ocasión contamos aquí con una pequeña pero honrosa y digna representación y en cuyo nombre tengo el honor de dirigirme a Uds.

Se han celebrado desde el año 2008 una serie de Jornadas Conmemorativas con diversas actividades iniciadas y coordinadas por el Archivo General de la Nación del Ministerio de Cultura, que ha contado además con la colaboración de la Academia de Historia de la R.D., y de la Comisión Permanente de Efemérides Patrias, en las que algunos de nosotros, los exiliados, hemos tenido la satisfacción de participar y expresar nuestros sentimientos de gratitud hacia este pueblo que supo acogernos y ser desinteresadamente solidario en nuestro difícil y penoso destierro.

Recientemente fuimos asimismo objeto de un reconocimiento en el Palacio Nacional de parte del Señor Presidente de la República, ocasión que nos permitió nuevamente expresar, como en ocasiones anteriores, el sincero agradecimiento que los exiliados republicanos españoles sentimos hacia esta su nueva Patria en que hemos establecido nuestros hogares, y hacia los dominicanos, y a nuestros conciudadanos, con quienes la mayoría de nosotros hemos formado nuestras familias.

Esta sensible iniciativa del Archivo General de la Nación le ha conllevado una ardua investigación histórica orientada a la edición de publicaciones relacionadas con nuestro aporte y de cómo hemos influido en el renacer académico, cultural y político de esta Nación a partir del año 1940, así como también ha estado realizando una ingente labor de recopilación de la Memoria Histórica de nuestro exilio a través de su Departamento de Historia Oral, la cual aún inconclusa, tiene como tarea pendiente el terminar de entrevistar algunos exiliados y descendientes, para así poder dar por terminada su amplia colección de obras relacionadas con nuestro exilio y presencia en el país.

Por ello creo propicia la ocasión para hacernos eco de dicha tarea pendiente, motivando a quienes aun no lo han hecho, a colaborar con este Archivo y relatar recuerdos y recuentos fidedignos de sus progenitores, como nuevos y necesarios aportes para esa publicación pendiente de editar, que dignifique y enorgullezca también la presencia y aportes de quienes decidieron quedarse en el país, reorganizar sus vidas, formar familias y ser parte del desarrollo de este también nuestro país.

Colaboración que resultaría más completa, rápida y veraz si iniciáramos a partir de ahora nuestra reunificación a través del Archivo General de la Nación, institución que ha demostrado gran interés en difundir nuestra historia y que de seguro acogería con beneplácito una proposición al respecto, logrando así consolidar nuestra importante Memoria Histórica y con ello enaltecer también la labor ante el país y la historia, de nuestros progenitores, silentes, pero abnegados luchadores merecedores de un justo reconocimiento.

Reiteramos nuestro agradecimiento sincero a este pueblo con el que hemos convivido, que con su solidaridad y su desinterés oportuno nos brindó una nueva patria en la que al correr de los tiempos, casi sin darnos cuenta, sin dejar de sentirnos españoles a la vez, nos sentirnos también dominicanos de todo corazón.

Gracias a todos por su asistencia, gracias por acogernos y gracias al Archivo General de la Nación en la persona de su Director el Dr. Roberto Cassá Bernaldo de Quirós y de quienes con él han colaborado, por estos momentos inolvidables que hemos vivido y por su interés en perpetuar las Memorias Históricas de nuestro Exilio.

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...