sábado, octubre 16

Como ella dice

Aurelio G. Ovies



No paran de quejarse. Ciertamente es un suplicio salir con ellos. Porque no dejan ni un solo instante de lamentarse. Trabajan los tres, pero es que acaban de percatarse de que no les alcanza para vivir como quieren, que algo no funciona en este país que les está desestabilizando la vida. Y encima ahora los recortes, y el IVA y el Erasmus de la pequeña, la única que queda por criar, como ella dice. ¡Qué va, qué va! Que no pueden seguir así, que esto es la ruina, que les obligan a bajar del carro, quieran o no quieran.
Escucho y callo, por educación, porque son ellos, por supuesto. Callo y asiento mecánicamente por no pensar en lo que hago, porque si no, echaría por la boca sapos y culebras. Exclama ella que lo que más le duele es desprenderse de uno de los cuatro coches, que a ver de cuál, que si sobrevivirán sin él. Que tendrá que ser del Audi A3, pese al valor sentimental que posee, como ella dice. Porque no van a prescindir del todoterreno ni del Mercedes, que el Porche ya ni se menciona. No van, a estas alturas de la existencia, a rebajarse a vender la parcela del Mediterráneo ni el apartamento del Sur. Qué grosería, como ella dice.
Yo les suelto que viajo en tren y en bus más cómodo que qué sé yo, y que me muevo bastante, la verdad. Cuatro coches, cuatro seguros, cuatro plazas de garaje, cuatro mantenimientos, menuda pijotería. Pero ni caso. Porque lo que más le duele es despedir a las chicas de la limpieza, de la plancha y a las dos del fin de semana, las del jardincito. Eso sí que le molesta de puertas para dentro y de puertas para fuera. ¡Ayy de cómo se las apañarán y ayy de lo que se rumoree por la urbanización! Aunque, dios menguante, como ella dice, hoy por hoy están en la ‘cúpula’, como ella dice. Como ella dice, que es que desde que somos todos iguales, como ella dice, desde que todos accedemos a lo mismo y estamos más o menos a la altura, el mundo dio un vuelco para mal, para desbancar a los que, como ellos, vivían muy, pero que muy dignamente. Que es que como hay frío y calor, y claro y oscuro, y altos y bajos, siempre hubo ricos y pobres, como ella dice. Que es que por lo que no pasa es por verse en el ‘membrete’ de volver a comprar ropa dos veces al año en cualquier barriobutique , como ella dice, con escaparate de almacén; ni por dejar de ser socia del Club de golfistas ni del Bingo Tertulias. Vamos, ni por asombro.
Sólo faltaría tener que renunciar a cenar fuera los jueves, los viernes y los sábados el rape y las tapitas de caviar con sus amistades y los superiores de Roberto, su hombre.
*ESCRITOR

Aquí no paga nadie, farsa política y social


ÚLTIMAS FUNCIONES: HOY SABADO A LAS 8 Y MEDIA
Y MAÑANA DOMINGO A LAS SEIS Y MEDIA

ACTORES DE CULTO Y TEXTO SUBVERSIVO!!!
EN LA SALA DE TEATRO LAURA BERTRÁN
 del Colegio Babeque en Santo Domingo

Escrito por: CARMEN HEREDIA DE GUERRERO
El argumento de  la obra de teatro  del dramaturgo italiano Darío Fo, “Aquí no paga nadie”,    narra la situación de caos creada por las mujeres de  un barrio obrero, tras el alza de los precios. La pieza de Fo no podía ser más oportuna a ´la situación del  país. En clave de comedia  elabora una verdadera denuncia social, que por su actualidad,  pareciera estar escrita   en un presente continúo y no tres décadas atrás,  circunstancia  que  dimensiona la obra en el tiempo  haciéndola permanente y universal.
Darío Fo apuesta al teatro y su poder de comunicación, y lo hace con  humor,  ácido pero ingenioso, presente en esta farsa política, en la que se revela sobre lo establecido, y critica el “laisser faire y laisser passer” de aquellos que sólo esperan que otros tomen la iniciativa.  La hilaridad  de los personajes va creciendo en el transcurso del discurso escénico, por demás ágil, dinámico,  verdadero espacio lúdico creado por el director Claudio Rivera en esta  excelente puesta en escena. 
Cada personaje es un estereotipo, capaz de transmitir el trasfondo social en cada frase, en cada parlamento, sin perder la frescura de la comedia, provocando la risa contagiosa, que no se aparta del espectador, hasta el final. Antonia y Juan son los protagonistas, un matrimonio víctima de la situación  económica, ejes de una  trama chispeante que acerca la obra a la comedia de enredos.
Elvira Taveras

Elvira Taveras, exquisita en su rol de la manipuladora Antonia, hace galas de un histrionismo desbordante, que no decae. Juan, antagonista, idealista e ingenuo, alcanza con la actuación notable de Angel Haché verdadera relevancia; el actor, orgánico, maneja y proyecta las emociones  de un discurso textual pleno de agudeza,  con propiedad y gracia. Esta sin duda es una de las mejores actuaciones de Angel Haché en su dilatada carrera de actor. Otros personajes de soporte, lo son Margarita, encarnada por una Julia Bucarelli, siempre eficiente y graciosa. Miguel Bucarelli, es Luis, apropiado a su discreto rol.
Augusto Feria
Augusto Feria se desdobla, es el Agente de la Secreta, el Empleado de la Funeraria, el Guardia y el Viejo; Darío Fo, da oportunidad a un actor a representar varios personajes, y esto se hace evidente en el texto, cuando, se señala que cada uno físicamente se parece al otro. Feria aprovecha esta oportunidad y da rienda suelta a sus recursos de actuación, delimitando  cada personaje.  La escenografía colorida, de Lenin Paulino crea el espacio apropiado a la humilde vivienda, y la música es un elemento relevante. Una buena obra, excelentes actores y una dirección acertada, da como resultante, buen teatro. Felicitaciones a la Fundación Pedagógica Dominicana, y al Colegio Babeque, por su labor en pro del teatro.

JORGE SANTIAGO, TEATRO

Posted by Picasa

Una boca pálida, por Farah Hallal

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