miércoles, diciembre 8

Desde adentro

Archivo General de la Nación



Lo que sigue lo acabo de encontrar navegando en Internet. Es del amigo JUAN JOSÉ AYUSO publicado en http://bonoc.wordpress.com/. Yo pasé varios años en España, desde 2000 hasta 2008 y me perdí la actualidad de esos años. Ahora que estoy dentro del AGN, profundizo la percepción hasta la certeza de que la labor realizada ha sido verdaderamente titánica y no me cabe la menor duda de que si el Director Roberto Cassá no fuera un hombre de vocación magisterial, un ser coherente, íntegro y de valores humanos excepcionales, este milagro del AGN no hubiese sido tal. El gobierno del Presidente Fernández tiene un expediente inmaculado en esta designación. Hay que ver lo difícil que es manejarse en estas circunstancias de crisis y echar a andar un gigante convaleciente todavía. LNG
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Roberto Cassá en Archivo General de la Nación

Julio 26, 2008
El Nacional de Ahora, 26 de julio 2008
OPINIONES Al día POR JUAN JOSÉ AYUSO

En el Archivo General de la Nación hay una revolución en marcha.

La transformación del organismo es evidente desde la limpieza que brilla en sus salones, escaleras, pasillos, oficinas y sanitarios.

Y en el orden de un trabajo archivístico que poco a poco toma el modelo más moderno y obsoletiza la improvisación.

En todos los departamentos se trabaja con la conciencia de que hay una revolución en marcha y los usuarios del Archivo reciben y calibran sus mejores resultados.

La dirección del historiador Roberto Cassá es un lujo que ha podido darse el gobierno del presidente Fernández.

Y un lujo de muy poco costo aunque del mayor valor. Sin salarios ni yipetas costosas. Sin “gastos de representación” ni manejo convenenciero de un presupuesto que apenas alcanza.

Cassá, con la autoridad de su prestigio, implanta la revolución y la dirige auxiliado por un personal viejo y nuevo cuya dedicación sigue las huellas de la consagración que se da como ejemplo desde arriba.

Raymundo González, Luis Manuel Pucheu, Víctor Manuel Lugo, Alejandro Paulino y otros ejecutivos y técnicos, todos especialistas en las diferentes áreas, están dedicados mucho más horas de las que manda el día laboral a reorganizar, reorientar y, porqué no, adecentar el Archivo.

En una sala especial se atiende a los investigadores con fondos archivísticos y la participación de la fototeca, porque la fotografía también es historia. Y así trabajan también y en el equipo la hemeroteca y todas las demás dependencias de la institución.

La conversión del AGN en el banco inviolable de la información histórica nacional implicaba una revolución y el historiador Cassá y su gente aceptaron el reto, y lo cumplen.

Comparar el lo que fue y lo que es no resultaría sino bochornoso para el grupo académico que da hoy al organismo el nivel y la decencia que ha debido tener y mantener siempre.

Pero puede porque -ni tanto que queme al santo ni tan poco que no lo alumbre-, la institución no es ya la oficina privada de un historiador, pagada por el Estado, ni el bazar intelectual de cuyas propiedades disponían los jefes a su lucro y conveniencia o a la conveniencia y lucro de conmilitones y asociados.

Y cada tantos meses, sin escándalo ni protagonismo, el Boletín del AGN, aparte de su aporte al estudio de la historia, da una prueba de lo que se hace en el organismo, de cómo marchan las cosas y, en suma, del último estadio de la revolución que se vive.

Si al historiador Cassá le preguntaran por lo que en el orden personal, intelectual y profesional le han costado estos cuatro años, no podría dar respuesta alguna. Por la conciencia y la humildad a que lo obliga su naturaleza ideológica y porque un servicio al país tiene todo el valor que se quiera pero ningún precio como para ponerle una etiqueta y un código de barras.

3 comentarios:

Juan Carlos Muñoz Vargas dijo...

¡Hola! No sé si me recuerde, hace algunos meses me dio el correo electrónico de la Profesora Natalia González quien me consiguió información muy importante acerca de mis abuelos que formaron parte del exilio español que recibió República Dominicana luego de la Guerra Civil de aquel país; después de un par de correos ya no recibí respuesta de la Profesora y ahora estoy intentando ponerme en contacto con el Archivo General de la Nación para ver si puedo conseguir copias de los documentos referentes a mi familia que se encuentren ahí (si es que hay alguno, claro). Le agradecería enormemente si me pudiera dar el correo electrónico (yo me encuentro en México) o alguna manera de contactar a alguien que pudiera ayudarme.
Muchas gracias de antemano y muchas felicidades por el blog.

LNG dijo...

Hola Juan Carlos.¡Claro que te recuerdo! He publicado tu perfil aquí mismo. La profesora está preparando viaje y tal vez por ello no te ha podido contestar. Voy a hablar con ella para contestarte más adelante. Un saludo!

Juan Carlos Muñoz Vargas dijo...

¡Hola de nuevo! ¡Muchísimas gracias por publicar mi perfil!, que grata sorpresa, no había visto esa entrada y de verdad es una gran alegría estar presente en tu blog y, claro, ser leído (críticas y/o comentarios son más que bienvenidos).
Con respecto a lo de mis abuelos, sigo recolectando piezas del rompecabezas de su vida extraordinaria, y sé que una parte importante de éstas está en República Dominicana, así que, mientras tengo la oportunidad de visitar el país -cosa que definitivamente haré-, recibir cualquier dato me será de muchísima utilidad y, sobre todo, me alegrará muchísimo.
¡Un abrazo grande!

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