lunes, noviembre 29

Es que está unido al Barça, a Guardiola, a los recuerdos...

AROZARENA: "Si esto de morirse es formidable"



JUAN CRUZ en El País, recuerda a Rafael Arozarena de Canarias, fallecido el 30 de septiembre de 2009
le preguntamos qué le había sorprendido de la vida, y su respuesta tiene ahora que ver con el último suceso: "[Me sorprendió] Morirme. Me vi en la muerte en un momento. Y era grato: me dejaba resbalar tranquilamente. Hubiera ido con todo gusto al otro mundo. Esa visión ocurrió cuando yo salí del cuartel; me vi en el otro mundo, y no me asusté; al contrario, me dije: 'Si esto de morirse es formidable'. Y fíjate en mi mentalidad de loco: cuando yo era muy pequeño relacionaba el sabor de la mantequilla El Ancla sobre el pan blanco con una gran gozada. Y en aquella sensación de muerte lo que sentí fue eso, el sabor de la mantequilla, que me iban a hacer un bocadillo con mantequilla".




Rafael Arozarena


Su poesía y su prosa fueron un canto a la vida, una prolongación de su amor por la naturaleza. Como Rafael Azcona, él decía que cada mañana era una celebración. "Descubrir que seguían funcionando las neuronas y las manos, los dedos. Y me sorprende", decía, "hasta el primer rayo de luz; todo es tan nuevo, tan maravilloso es lo que compone el día... Hay gente que tiene cierto pudor en ser feliz, y eso me asombra. ¡No tenga usted pudor en ser feliz!".


http://www.elpais.com/articulo/Necrologicas/Rafael/Arozarena/poeta/novelista/autor/Mararia/elpepinec/20091001elpepinec_1/Tes/

2 poemas de Arozarena


UN VIEJO PESCADOR DE ANTIBES

XVIII

Fue mi primer encuentro con la gracia
mirando la pesca milagrosa de un viejo pescador.
Éste era un viejo que no pescaba en la corriente de Gulf Stream,
que tenía sus pestañas como anzuelos anclados en el fondo
de todos los mares del mundo.

Era un viejo llegado de la luna
tan amigo de Pierrot y Colombine.
Era un viejo azul y rosa como el mar de Málaga.
Era un dios pescador que pesca pescando penetró en el Sena
y con ostras sacadas de los rostros egipcios
sembró los ojos de París.

Fue mi primer día en el mundo de la gracia
mirando la pesca milagrosa de un viejo pescador
cuando aún no sabía que pescaba para mí.

Habíamos seguido las luces de San Telmo
hasta la puerta de Antibes.
Me senté largo tiempo a su lado con las manos abiertas al sueño
y él pescaba violetas y gallos o rombos de arlequín para
vestir a sus hijos.

Era un viejo pescador ignorante
y yo quería enseñarle a pescar peces de verdad como la carpa
y el salmón.

No creía que Dios hizo el mundo en siete días
que París está en el mapa y es invisible a un corazón cualquiera.

Huía entonces de mi lado, de mi ciencia, del frío que me hizo.

Él era un viejo loco que pescaba en Antibes
y lanzaba su anzuelo de plata en un vaso de vino
o en una cazuela vacía pintada con azul de Pablo.

Y eso pescaba: el azul
o caramillos de Dios para alegría de cabras y faunos
o las ocho rosas para felicidad de Juan Ramón que nos miraba
desde su ventana.
Para mí dos pichones de amor que metió en sus bolsillos.

Fue mi primer día en el mundo de la gracia
mirando la pesca milagrosa de aquel viejo español
que perdió su locura y pescó la quijada
espantosamente abierta de Guernica.


Lo recuerdo ahora ya en el día más difícil de los poetas.
Desfile otoñal de los obispos licenciosos


XVI

LA DAMA DE LA SILLA CELESTE

"…ella era mi forma predilecta
La que no me quitaba el pesar de ser hombre.”
Sentada en la noche
sus cabellos lucía como Berenice
y sin saberlo bordaba cuadrantes de luz para los ciegos.
Tan alta como la mano de un poeta
allí donde crece la hierba más transparente de la aurora,
donde las palabras se enredan en los pies de algún dios.

Sentada en su silla celeste
así la descubrí con algo más que mis ojos.
Temblaba una lágrima en el espacio
o un diamante colgado
en la interrogación luminosa de las Pléyades.

Era la dama de la silla, el descenso de mi voz en su mano,
forma de silencio encendido en la noche más oscura
que en mis pies proyectaba la ruta
jubilosa del día venidero.
Desfile otoñal de los obispos licenciosos.

Gracias a http://esquinaparadise.blogspot.com/2010/10/blog-post_22.html

domingo, noviembre 28

¿Los que más "aman" (cuando hay divorcio o separación) se quedan con todo tratando de amarrar a la pareja?



En esta película, la protagonista se da cuenta de que el marido va por un lado y ella por otro. Decide romper y llega a pronunciar esta frase: "Quédate con todo", porque entiende que su libertad está por encima del lastre que es pleitear por bienes gananciales y todos esos conflictos de división que trae consigo el divorcio.

En la Guerra de los Rose,  la pareja pasa del amor, del matrimonio perfecto a la lucha de intereses y terminan en una guerra a muerte. Violencia in crecendo. En realidad, los matrimonios que no terminan nunca de litigar se aman de tal manera que al no romper de una vez por toda con el vínculo son capaces de matarse entre sí. ¡Qué barbaridad!

¿Quién contra mí si yo estoy conmigo?


Mi sangre china debe haber influido mucho en mí porque he llegado a esta edad tratando de ser todo lo contrario de lo que me han querido inculcar. Me preocupo por conocer las razones de las cosas pero trato de mantener mi propio criterio. Sé que en muchas ocasiones soy idiota, en otras, puedo aparentar genialidad. Ni lo uno ni lo otro. Sólo soy yo misma. Y serlo implica asumir la responsabilidad de tragar cuando hay que hacerlo y no envanecerse cuando se hace algo bien porque al fin y al cabo, todo es vanidad. Nadie, absolutamente nadie puede juzgarme sino yo misma. Por tanto, ¿quién puede hacerme daño?

Esta perorata me sale porque he sufrido el robo de ideas y de protagonismo en más de una ocasión. Gente más hábil, más inteligente emocionalmente o simplemente con un puesto por encima del mío "ha gozado de mis favores mentales" sin mi consentimiento. La última vez, que fue en España, me sentí tan distinta y liberada que no me importó. Ahora que alguien cercano me habla de eso, empaqueto en un único regalo a toda esa gente que vive matándose para que les reconozcan y lo mando lejos. ¿Acaso no sabes tú misma quién eres y de lo que eres capaz? ¿Para qué caray tienes que esforzarte tanto en andar diciendo que "yo hice", "yo fui", "yo lo parí", "yo, yo, yo"... ¡qué agobio!

Tan triste es el que sufre el expolio como el que lo disfruta por unos momentos (todo se sabe al fin y al cabo).

Tan penoso es centrar la atención en una idea que no tenerla.

De manera que así como no le doy ninguna importancia a mi cadenita de oro y al collar de plata y rubíes que andan tirados por ahí, me pueden robar las ideas porque ¡yo sé quien soy!

Y por último, lo siento mucho por quienes sienten envidia porque creen que consigo las cosas sin esforzarme. Mis luchas están en otro plano.

Por otro lado, acabo de ver la película de Julia Robert y Javier Bardem, Comer, orar y amar: La frase "Dios reside en mí como quiera que yo sea" me ha llegado al alma. Por lo tanto, ¿quién contra mí si yo estoy conmigo?

sábado, noviembre 27

Nada se logra con violencia ni se logrará




Mañana ya la sangre no estará
Al caer la lluvia se la llevará
Acero y piel combinación tan cruel
Pero algo en nuestras mentes quedará

Un acto así terminará
Con una vida y nada más 
Nada se logra con violencia
Ni se logrará
Aquellos que han nacido en un mundo así
No olviden su fragilidad 
Lloras tú y lloro yo
Y el cielo también, y el cielo también
Lloras tú y lloro yo
Que fragilidad, que fragilidad

viernes, noviembre 26

Pedro Genaro estuvo en Hard Rock Café y me trajo a Pedro Guerra

Pedro Guerra por Pedro Genaro


Nadie sabe


Afeitada como la Sinead O'Connor 
la vi dejar el pub envuelta en humo de moto. 

Un pañuelo para cubrir la cabeza 
después de haber bebido más de cuatro cervezas. 

Nadie sabe lo que andabas buscando 
si un salto hacia la luz 
o si te estabas marchando. 

Despistado como el mejor Woody Allen 
borracho y hablador como en el mundo no hay nadie. 

Gafas cortas de las que ya nadie usa 
soñando lo que puede haber debajo de una blusa. 

Nadie sabe lo que andabas buscando... 

Nadie al fin se pregunta 
donde acaba este inicio 
si es acaso un comienzo 
si esto es un precipicio 
nadie quiere problemas 
y a seguir adelante 
y a bailar que esto dura 
lo que dura un instante. 

Recostado te ví durmiendo en el cine 
y me gustaste más que aquel muchacho del filme. 

Y en el sueño soñaste un sueño soñando 
y luego te olvidaste de tu sueño soñado. 

Nadie sabe lo que andabas buscando... 

Por ahí he visto tanta alegría 
con la mirada llena y la cabeza vacía. 

Y es así que se nos pasa la vida 
pidiéndole al dolor que no nos sangre una herida. 

Nadie sabe... lo que andamos buscando 
si un salto hacia la luz 
o si nos vamos marchando.


miércoles, noviembre 24

Un cuento de los que me gustan, gracias a Ciudad Sevas

Konstantin Flavitsky

Poquita cosa

Anton Chejov

Hace unos días invité a Yulia Vasilievna, la institutriz de mis hijos, a que pasara a mi despacho. Teníamos que ajustar cuentas.
-Siéntese, Yulia Vasilievna -le dije-. Arreglemos nuestras cuentas. A usted seguramente le hará falta dinero, pero es usted tan ceremoniosa que no lo pedirá por sí misma... Veamos... Nos habíamos puesto de acuerdo en treinta rublos por mes...
-En cuarenta...
-No. En treinta... Lo tengo apuntado. Siempre le he pagado a las institutrices treinta rublos... Veamos... Ha estado usted con nosotros dos meses...
-Dos meses y cinco días...
-Dos meses redondos. Lo tengo apuntado. Le corresponden por lo tanto sesenta rublos... Pero hay que descontarle nueve domingos... pues los domingos usted no le ha dado clase a Kolia, sólo ha paseado... más tres días de fiesta...
A Yulia Vasilievna se le encendió el rostro y se puso a tironear el volante de su vestido, pero... ¡ni palabra!
-Tres días de fiesta... Por consiguiente descontamos doce rublos... Durante cuatro días Kolia estuvo enfermo y no tuvo clases... usted se las dio sólo a Varia... Hubo tres días que usted anduvo con dolor de muela y mi esposa le permitió descansar después de la comida... Doce y siete suman diecinueve. Al descontarlos queda un saldo de... hum... de cuarenta y un rublos... ¿no es cierto?
El ojo izquierdo de Yulia Vasilievna enrojeció y lo vi empañado de humedad. Su mentón se estremeció. Rompió a toser nerviosamente, se sonó la nariz, pero... ¡ni palabra!
-En víspera de Año Nuevo usted rompió una taza de té con platito. Descontamos dos rublos... Claro que la taza vale más... es una reliquia de la familia... pero ¡que Dios la perdone! ¡Hemos perdido tanto ya! Además, debido a su falta de atención, Kolia se subió a un árbol y se desgarró la chaquetita... Le descontamos diez... También por su descuido, la camarera le robó a Varia los botines... Usted es quien debe vigilarlo todo. Usted recibe sueldo... Así que le descontamos cinco más... El diez de enero usted tomó prestados diez rublos.
-No los tomé -musitó Yulia Vasilievna.
-¡Pero si lo tengo apuntado!
-Bueno, sea así, está bien.
-A cuarenta y uno le restamos veintisiete, nos queda un saldo de catorce...
Sus dos ojos se le llenaron de lágrimas...
Sobre la naricita larga, bonita, aparecieron gotas de sudor. ¡Pobre muchacha!
-Sólo una vez tomé -dijo con voz trémula-... le pedí prestados a su esposa tres rublos... Nunca más lo hice...
-¿Qué me dice? ¡Y yo que no los tenía apuntados! A catorce le restamos tres y nos queda un saldo de once... ¡He aquí su dinero, muchacha! Tres... tres... uno y uno... ¡sírvase!
Y le tendí once rublos... Ella los cogió con dedos temblorosos y se los metió en el bolsillo.
-Merci -murmuró.
Yo pegué un salto y me eché a caminar por el cuarto. No podía contener mi indignación.
-¿Por qué me da las gracias? -le pregunté.
-Por el dinero.
-¡Pero si la he desplumado! ¡Demonios! ¡La he asaltado! ¡La he robado! ¿Por qué merci?
-En otros sitios ni siquiera me daban...
-¿No le daban? ¡Pues no es extraño! Yo he bromeado con usted... le he dado una cruel lección... ¡Le daré sus ochenta rublos enteritos! ¡Ahí están preparados en un sobre para usted! ¿Pero es que se puede ser tan tímida? ¿Por qué no protesta usted? ¿Por qué calla? ¿Es que se puede vivir en este mundo sin mostrar los dientes? ¿Es que se puede ser tan poquita cosa?
Ella sonrió débilmente y en su rostro leí: "¡Se puede!"
Le pedí disculpas por la cruel lección y le entregué, para su gran asombro, los ochenta rublos. Tímidamente balbuceó su merci y salió... La seguí con la mirada y pensé: ¡Qué fácil es en este mundo ser fuerte!

FIN

martes, noviembre 23

Oración del hombre común, Freddy Beras Goico


Tan sólo me preocupa
que cuando me despida de mis días para siempre
alguna huella quede
que me puedan nombrar sin poner caras feas
que si hay alguna huella sea sólo de tristeza,
y si hay una sonrisa sea de satisfacción.
Que esa huella la pisen con sencillez
y orgullo los que tengan mi sangre o el que por mí lloró.

Tan sólo me preocupa
que cuando me despida de mis días agotados,
que ya descanse en paz,
no haber sido ventisca que pasa y nada más
ni huracán indolente, arrogante y voraz.
Que yo haya sido brisa portadora de polen,
que hayan nacido rosas de mi lento soplar.

Tan sólo me preocupa, cuando no vuelva nunca,
haber actuado siempre de forma vertical
sin importar más nada que la consciencia limpia,
sin manchas en las manos, sin noches mal pasadas,
sin ofensas a hermanos, sin sangre coagulada.
Poder escribir siempre donde nadie me vea
tragar en seco la palabra “moral”.
Que mi nombre no encuentre cuando yo dé la espalda
ni un índice terrible que lo pueda acusar.

Tan sólo me preocupa, cuando me vaya un día
(porque voy a irme un día, no sé cuándo va a ser)
haber pagado deudas, apretado mil manos
abrazado mil pechos que no se han corrompido
buscando razones para dormir deudas.

Tan sólo me preocupa,
cuando la luz me falte
que mi nombre sea orilla
que nadie me recuerde obstruyendo un camino
o cerrando un canal
a menos que los mismos canales y caminos
hayan servido siempre para el vicio y el mal.

Tan sólo me preocupa, si me sorprende el viaje
no lamentarme nada cuando no pueda hablar
que mis ojos se cierren cuando les dé la gana
y en mi consciencia no haya nada que lamentar.

Por eso mejor siento que voy muriendo a diario.
Vivo creyendo siempre que éste es mi día final
como el sol en la tarde, como la lluvia clara
como el carro que pasa o la hoja que cae
como la mariposa o el perro de la calle
o el niño o el mendigo que vienen siendo igual.

Quiero morirme a diario cual todas estas cosas
por eso a diario vivo cual si fuera el final
y vivo siendo huella, y faro, y niño, y lluvia,
y sol, y noche, y bruma, y grito y llanto y cuna.
Quisiera ser de todo que sirva a los demás
porque sé que una tarde, de manos de la vida
caminaremos juntos sin mirar hacia atrás.
Y volverá la vida convertida en rutina
y de esa caminata no volveré jamás.
Hazme vivir a diario, Señor, pero sabiendo
que es la última vez que estoy viviendo y es
el ultimo viento que voy a respirar.

Y a ti ¿qué te preocupa?
¿Para qué guardas tanto si lo puedes usar
devolviendo esperanzas a madres abatidas
o tierra al campesino
o al obrero oprimido justicia y bienestar?
Y a ti ¿qué te preocupa?
Para qué escondes tanto si lo puedes usar
preparando estudiantes para nuestro futuro
curando alguna llaga, cerrando un corazón
haciendo que al enfermo llegue la cucharada
que tiene que beberse
y no puede encontrarla no importa la razón.

¿Has visto la mirada de los niños enfermos?
¿Ha estado enfermo el tuyo?
¿Lo has podido curar?
¿Te imaginas la ira que causa el desespero?
¿La impotencia del padre frente a esa gran verdad?
Has correr la sonrisa. No te la quedes solo
Déjala caminar
Qué se te afloje el alma frente al alma que aprietas
¿Para qué guardas tanto si nada llevarás?
Qué sólo te preocupe que el día en que te vayas
lo hagas con la sonrisa que supiste ganar
Qué tu único equipaje sea sólo tú conciencia
y ojalá no te pese y te puedas marchar.
Y a ti ¿qué te preocupa?

©Freddy Beras Goico


1984

lunes, noviembre 22

¿CLARA LEDESMA 1958?

El viernes fui a lo que queda del Museo Nacional de Historia y Geografía, dolorosamente en ruinas. Vi por primera vez un tremendo mural de José Vela Zanetti que será restaurado por el Sr. Padovani en un futuro. 
Pero también encontré dos murales (detalles en las fotos) de quien no me supieron decir. y que alcanzo a leer "Ledesma 1958", de manera que me gustaría que quien sepa me informe si efectivamente corresponden a la autoría de una de mis pintoras favoritas. Ya le pregunté a Freddy Rodríguez, excelente pintor, también premiado, que ha hecho carrera en los Estados Unidos de América y que trabajó en los proyectos de la Plaza de la Cultura. Seguro que Efraim Castillo sabrá decirme, o Ureña Rib o Ada Balcácer o mi vecina Rosa Tavárez...


Uno de los murales en el edificio del Museo Nacional de Historia y Geografía, actualmente en mudanza.

sábado, noviembre 20

¡Feliz Aniversario!

Mi hermana menor, Leslie Sachenka y su esposo Jacobo Fernández, han celebrado otro año de unión. En plena conciencia de que las uniones perfectas no existen, se puede asegurar que ésta está muy cerca pues hay armonía, complicidad, solidaridad, atención, consideración, espacios propios y comunes y al contrario de otros esposos, mi cuñado ha asumido a nuestra familia como propia con sus pros y sus contras. Mi admiración y felicitación plena para ambos. ¡Los amo!
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Será falsa pero inquieta: Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate

‘Somos el inicio tardío de vuestra conciencia Social" 

marcola
Marcos Camacho (Marcola)
La autenticidad de la entrevista ha sido puesta en duda - 2007
La Haine
El hombre invisible y la conciencia oculta de Brasil
Por Ozorio Fonseca
En mayo de este año el diario O Globo de Brasil en su separata Segundo Caderno, publicó una ’Entrevista a Marcola del PCC’. El es Marcos Camacho, jefe de la banda carcelaria de Sao Paulo denominada Primer Comando de la Capital (PCC). La siguiente es la traducción textual del reportaje.- ¿Usted es del PCC?
- Más que eso, yo soy una señal de estos tiempos. Yo era pobre e invisible. Ustedes nunca me miraron durante décadas y antiguamente era fácil resolver el problema de la miseria. El diagnostico era obvio: Migración rural, desnivel de renta, pocas villas miseria, discretas periferias; la solución nunca aparecía... ¿Qué hicieron? Nada.
¿El Gobierno Federal alguna vez reservó algún presupuesto para nosotros? Nosotros sólo éramos noticia en los derrumbes de las fabelas de los cerros o en la música romántica sobre ’la belleza de esas montañas al amanecer’, esas cosas... Ahora estamos ricos con la multinacional de la droga. Y ustedes se están muriendo de miedo. Nosotros somos el inicio tardío de vuestra conciencia social ¿Vio? Yo soy culto. Leo al Dante en la prisión.
- Pero la solución sería...
- ¿Solución? No hay solución, hermano. La propia idea de ’solución’ ya es un error. ¿Ya vio el tamaño de las 560 villas miseria de Río? ¿Ya anduvo en helicóptero por sobre la periferia de San Pablo? ¿Solución, cómo? Sólo la habría con muchos millones de dólares gastados organizadamente, con un gobernante de alto nivel, una inmensa voluntad política, crecimiento económico, revolución en la educación, urbanización general y todo tendría que ser bajo la batuta casi de una ’tiranía esclarecida’ que saltase por sobre la parálisis burocrática secular, que pasase por encima del Legislativo cómplice.
¿O usted cree que los chupasangres no van a actuar? Si se descuida van a robar hasta al PCC. Tendría que haber una reforma radical del proceso penal del país, tendría que haber comunicaciones e inteligencia entre policías municipales, provinciales y federales (nosotros hacemos hasta conference calls entre presidiarios...) Y todo eso costaría billones de dólares e implicaría una mudanza psicosocial profunda en la estructura política del país. O sea: es imposible. No hay solución.
- ¿Usted no tiene miedo a morir?
- Ustedes son los que tienen miedo a morir, yo no. Mejor dicho, aquí en la cárcel ustedes no pueden entrar y matarme, pero yo puedo mandar matarlos a ustedes allí afuera. Nosotros somos hombres-bombas. En las villas miseria hay cien mil hombres-bombas. Estamos en el centro de lo insoluble mismo. Ustedes en el bien y el mal y, en medio, la frontera de la muerte, la única frontera. Ya somos una nueva ’especie’, ya somos otros bichos, diferentes a ustedes. La muerte para ustedes es un drama cristiano en una cama, por un ataque al corazón. La muerte para nosotros es la comida diaria, tirados en una fosa común. ¿Ustedes intelectuales no hablan de lucha de clases, de ser marginal, ser héroe? Entonces ¡llegamos nosotros! ¡Ja, ja, ja...!
Yo leo mucho; leí 3.000 libros y leo al Dante, pero mis soldados son extrañas anomalías del desarrollo torcido de este país. No hay más proletarios, o infelices, o explotados. Hay una tercera cosa creciendo allí afuera, cultivada en el barro, educándose en el más absoluto analfabetismo, diplomándose en las cárceles, como un monstruo Alien escondido en los rincones de la ciudad. Ya surgió un nuevo lenguaje. ¿Ustedes no escuchan las grabaciones hechas ’con autorización’ de la justicia? Es eso. Es otra lengua. Está delante de una especie de post miseria. Eso. La post miseria genera una nueva cultura asesina, ayudada por la tecnología, satélites, celulares, Internet, armas modernas. Es la mierda con chips, con megabytes. Mis comandados son una mutación de la especie social. Son hongos de un gran error sucio.

- ¿Qué cambió en las periferias?
- Plata. Nosotros ahora tenemos. ¿Usted cree que quien tiene 40 millones de dólares como Beira Mar no manda? Con 40 millones de dólares la prisión es un hotel, un escritorio... ¿Cuál es la policía que va a quemar esa mina de oro, entiende? Nosotros somos una empresa moderna, rica. Si el funcionario vacila, es despedido y ’colocado en el microondas’. Ustedes son el estado quebrado, dominado por incompetentes. Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos, burocráticos. Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en tierra extraña. Nosotros no tememos a la muerte. Ustedes mueren de miedo. Nosotros estamos bien armados. Ustedes tienen calibre 38.
Nosotros estamos en el ataque. Ustedes en la defensa. Ustedes tienen la manía del humanismo. Nosotros somos crueles, sin piedad. Ustedes nos transformaron en ’super stars’ del crimen. Nosotros los tenemos de payasos. Nosotros somos ayudados por la población de las villas miseria, por miedo o por amor. Ustedes son odiados. Ustedes son regionales, provincianos. Nuestras armas y productos vienen de afuera, somos ’globales’. Nosotros no nos olvidamos de ustedes, son nuestros ’clientes’. Ustedes nos olvidan cuando pasa el susto de la violencia que provocamos.
- ¿Pero, qué debemos hacer?
- Les voy a dar una idea, aunque sea en contra de mí. ¡Agarren a ’los barones del polvo’ (cocaína)! Hay diputados, senadores, hay generales, hay hasta ex presidentes del Paraguay en el medio de la cocaína y de las armas. ¿Pero, quién va a hacer eso? ¿El ejército? ¿Con qué plata? No tienen dinero ni para comida de los reclutas. El país está quebrado, sustentando un estado muerto con intereses del 20 % al año, y Lula todavía aumenta los gastos públicos, empleando 40 mil sinvergüenzas.
¿El ejército irá a luchar contra el PCC? Estoy leyendo Klausewitz, ’Sobre la Guerra’. No hay perspectiva de éxito. Nosotros somos hormigas devoradoras, escondidas en los rincones. Tenemos hasta misiles anti-tanque. Si embroman, van a salir unos Stinger. Para acabar con nosotros... solamente con una bomba atómica en las villas miseria. ¿Ya pensó en eso? ¿Ipanema radiactiva?

- Pero... ¿No habrá una solución?
- Ustedes sólo pueden llegar a algún éxito si desisten de defender la ’normalidad’. No hay más normalidad. Ustedes precisan hacer una autocrítica de su propia incompetencia. Pero ser francos, en serio, en la moral. Estamos todos en el centro de lo insoluble. Sólo que nosotros vivimos de él y ustedes no tienen salida.
Sólo la mierda. Y nosotros ya trabajamos dentro de ella. Entiéndame, hermano, no hay solución. ¿Saben por qué? Porque ustedes no entienden ni la extensión del problema. Como escribió el divino Dante: ’Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno’.
O Globo / La Haine

Artículo que afirma que la entrevista es falsa:
Tomado de esta web
REPORTAJE APÓCRIFO AL REY DE LOS NARCOS PAULISTAS: Lasciate ogne speranza
A la manera de Orson Wells, el cineasta y periodista brasileño Arnaldo Jabor presentó una ficción como si fuera realidad. Una apócrifa (pero verosímil) entrevista al narcotraficante Marcola atemorizó y desató una polémica: ¿qué capacidad tienen los poderes públicos para suprimir las causas del delito y la violencia?
Eran grandes como osos, y sus babeantes tentáculos no dejaban de moverse. Habían llegado en un enorme objeto flamígero, que quedó estacionado en Grover’s Mill, New Jersey. Desde allí, los conquistadores emprendieron un raid fatal: a su paso, fueron destruyendo puentes, volando ferrocarriles y esparciendo gases venenosos.
La población siguió las alternativas de aquella invasión extraterrena mediante la radio. Pocos advirtieron que se trataba de una adaptación de La Guerra de los Mundos. Capcioso, Orson Welles había convertido la novela de H.G.Wells en flashes “informativos”, con los cuales interrumpía las transmisiones de la CBS.
Ocurrió 68 años atrás, en vísperas de Halloween. Los medios de comunicación -se probó entonces- pueden esfumar los límites entre ficción y realidad.
Un cineasta y periodista brasileño, Arnaldo Jabor, acaba de hacer su propia demostración. En este caso, la radio fue substituida por Internet.
Autor de libros como Sandwiches de Realidade o Invasão das Salchichas Gigantes, Jabor hizo una entrevista apócrifa pero verosímil a Marcos Williams Herbas Camacho, Marcola: el jefe máximo de una temible banda (Primeiro Comando da Capital, PCC), que dirige el narcotráfico y el crimen organizado desde la cárcel de San Pablo.
Aprovechando una leyenda, según la cual Marcola lleva leídos 3.000 libros, Jabot lo hizo elaborar un discurso erudito. Su propósito era mostrar que los poderes públicos, en manos de una dirigencia incompetente o corrupta, han destruido (en Brasil como en otras partes) las bases de la convivencia social.
El supuesto discurso de Marcola es éste:
- “Ustedes nunca se ocuparon de la pobreza cuando era fácil resolverla”.
- “Nosotros éramos noticia, solamente, cuando había derrumbes en los morros”.
- “Ahora nosotros somos ricos gracias a la droga, y ustedes están muertos de miedo”.
- “Con 40 millones de dólares, en la cárcel se manda. Con ese dinero, la prisión es un hotel. ¿Qué policía va a destruir esta mina de oro?”.
- “Ustedes no pueden venir a matarme en la cárcel. En cambio, yo puedo mandar a matarlos allí afuera”.
- “En las favelas hay cien mil hombres-bombas”.
- “Ya no existen los proletarios explotados. Ahora hay una masa cultivada en el barro, que se ha educado en el más absoluto analfabetismo y está diplomándose en las cárceles”.
- “Es la post-miseria, que genera una cultura asesina, asistida por la nueva tecnología: satélites, celulares, Internet, armas modernas”.
- “Es ahora cuando ustedes empiezan a tener conciencia social. Pero ya es tarde”.
- “¿No vieron el tamaño de las 560 favelas de Río? ¿No sobrevolaron nunca en helicóptero la periferia de San Pablo?”.
- “No tienen solución. Necesitarían muchos miles de millones de dólares, y ni eso alcanzaría, sin un profundo cambio psico-social en la estructura del país. Es imposible”.
Desafiante y apocalíptica, la marioneta de Jabor detalla las diferencias entre el establishment y el narcotráfico:
- “Nosotros somos una empresa moderna. Si un miembro flaquea, es despedido y puesto en el microondas. Ustedes tienen un Estado en quiebra, dominado por incompetentes.
- “Nosotros tenemos métodos ágiles de gestión. Ustedes son lentos y burocráticos.
- “Nosotros luchamos en terreno propio. Ustedes, en territorio ajeno.
- “Nosotros no le tememos a la muerte. Ustedes están en pánico.
- “Nosotros vamos al ataque. Ustedes están a la defensiva.
- “Nosotros somos no tenemos reparos en ser crueles. Ustedes tienen la manía del humanismo.
- “Ustedes nos transformaron en super stars del crimen. Nosotros los tenemos a ustedes de payasos.
- “A ustedes la gente los odia. A nosotros, sea por miedo o por amor, nos ayuda”.
El falso Marcola evoca La Divina Comedia y, recordando la frase inscripta en el portal del Infierno dantesco ("Lasciate ogne speranza, voi ch’intrate") alerta a los dueños del poder político: “Pierdan todas las esperanzas. Estamos todos en el infierno".
La entrevista apócrifa -en portugués y en una magra traducción al castellano-trepó a diversos blogs, fue reproducida a través de incontables cadenas de e-mail y alimentó diversos foros electrónicos.
Muchos se sintieron amenazados por esa “cultura asesina” contra la cual -al parecer— ya nada puede hacerse. Como Orson Wells con sus “noticias” sobre los aliens, Jabor estremeció con su “entrevista” a Marcola.
Hay, sin embargo, diferencias.
- Los narcotraficantes son seres reales, no imaginarios.
- Al poner ciertas verdades en la boca del capomafia Jabor ayuda a comprender que la marginalidad es un subproducto de la desigualdad social.
- Llama la atención, por lo demás, sobre un hecho que a menudo se olvida: algunos problemas que pueden resolverse con relativa facilidad, se tornan insolubles con la acción prolongada.
- El diagnóstico del falso Marcola es correcto y su predicción -aunque dramatizada-sirve de alerta.
- Es lastimoso que, después de haber hecho tal servicio, Jabor no extraiga las conclusiones acertadas.
- El periodista omite toda referencia a las causas últimas de la pobreza.
- No sospecha que el orden económico mundial tenga algo que ver.
- No advierte que el credo neoliberal -al cual se adhirió años ha- alejó las soluciones posibles.
- No distingue entre políticas que reducen la inequidad social y otras que la agravan.
- Tampoco entre aquellas que favorecen el desarrollo económico y otras que pueden frenarlo.
- Prefiere proclamar la existencia de una “crisis institucional”, provocada por la “incompetência evidente” de los políticos; y hace que Marcola sugiera -como único modo de aliviar la situación-una “tiranía esclarecida”.
- Es una manifestación de racismo antipolítico. El mensaje es claro: si la sociedad sigue en manos de esa “raza”, lasciate ogne speranza.
Dante, por cierto, coloca a los violentos y a los corruptos en el Infierno; pero también reserva un castigo para los “oportunistas”: aquellos que en vida no hicieron nada, ni para bien ni para mal. Los confina a las riveras del Acheron -río situado en el conurbano infernal— y nos informa que serán eternamente atacados por avispas y gusanos.
Si el averno es aquel que -guiado por Virgilio- Dante exploró el Viernes Santo de 1300, conviene no aceptar el convite a la resignación.
Tampoco es útil, para la vida mundanal, aceptar que ya estamos todos (junto a Marcola) en el infierno.
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¡GRACIAS ALFREDO!

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...