viernes, septiembre 10

Combatir hasta vencer

Kung-Fu: Posición de Tigre Agazapado 

Magnífica foto de Pedro Genaro Rodríguez que puede ser contemplada en el Barrio Chino de Santo Domingo, en el tramo comprendido entre la avenida México y la Benito González.

Muchos lectores de Marx (presumo yo) habrán llegado al yin y al yang a través de la dialéctica.  Es una suerte haber crecido entre dos culturas porque la educación tal como se entiende, es condicionamiento y el condicionamiento hace que los árboles que dibujamos sean verdes y marrones, las mesas cuadradas, las nubes blancas, la grama verde y dos por dos sean siempre cuatro. Mientras nuestra madre encendía velas a la Virgen de Altagracia, nuestro padre nos llevaba al cementerio a honrar a nuestros antepasados. Mientras se cocinaba un arroz con habichuela, unos bisteques de res humeaban con jengibre en la bandeja de papá y mientras nuestros amigos se asqueaban, disfrutamos sopas deliciosas de aletas de tiburón y de culebra. Mientras la gente quería vernos llorar a un muerto, nosotros le metíamos dinero en la caja a mi pequeño hermano por si lo necesitaba en la otra vida; mientras los otros usaban una sola parte del cerebro, nosotros usábamos las dos y lamentablemente no del todo puesto que hablar en chino es una cuestión que ejercita el cerebro y no fue nuestro caso.
El condicionamiento no deja ver que existe una sola raza. Nos aferra a fronteras. Nos obliga a defendernos de monstruos creados para distraer nuestra atención de los verdaderos objetivos. El condicionamiento castra, humilla y embrutece. Nos hace temer las diferencias.
Llama la atención la forma casi sublime en que el kung-fu y otras artes marciales obligan al alumno a doblegarse venciendo a las bestias interiores para sacar a voluntad, en el momento preciso, a los dioses que nos habitan. Una vez encajan estas piezas en el rompecabezas de nuestras existencias, ya no hay lugar para las absurdas batallas de una sociedad caótica que quiérase o no, agoniza sin remedio igual que nuestras células de vida limitada, sucumben cada día.


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