jueves, septiembre 30

Se diluye golpe de estado en Ecuador



Alberto Maldonado (especial para ARGENPRESS.info)

A las 16:00 hs. de Quito (Ecuador) el golpe de estado ensayado por la ultraderecha ecuatoriana (seguramente con asistencia de organismos internacionales como la CIA, la USAID, la Ned, la SIP, el Grupo de Diarios de América) se está diluyendo, sin pena ni gloria.



Este momento, una marea humana se dirige al hospital de la Policía Nacional (en el centro occidente de Quito) a rescatar al Presidente Rafael Correa y llevarlo de regreso al Palacio de Gobierno (el Palacio de Carondelet) después de haber estado en una situación de secuestro, en manos de los principales actores de este fallido golpe de estado.
No hay que olvidar que el Presidente Correa fue operado por tercera ocasión en el hospital del Seguro Social Ecuatoriano y en tal virtud se encontraba imposibilitado de movilizarlo por sus propios medios. Sin embargo, fue lo suficientemente temerario como para presentarse en el cuartel policial (el Regimiento Quito No 1) en donde había comenzado, como a las 08:00 de la mañana, el amotinamiento policial.
A partir de esa hora, el Ecuador entero fue escenario de sin fin de rumores, especulaciones, decires y transmisiones en vivo y en directo de radios y estaciones de televisión. Todo lo cual daba la sensación de que el amotinamiento policial no fue sino la pantalla tras la cual comenzaron a actuar esas fuerzas derechistas (los pelucones) que desde hace tres años andan tras la persona de Correa y su Revolución Ciudadana. El propio jefe de estado, en más de una ocasión, ha denunciado que estos sectores golpistas tratan de salir de este mandatario, por cualquier vía, incluido el asesinato, que, en poco tiempo, ha sido capaz de conducir 6 procesos electorales y de ganarlos todos, como nunca antes había ocurrido en este país suramericano.
El alzamiento policial de este día jueves no fue sino un pretexto. La Asamblea Nacional (ex Congreso) había resuelto allanarse el día anterior, a un veto presidencial respecto de la nueva ley de Servicio Público; y en ese veto (un mecanismo absolutamente constitucional y legal, desde hace décadas) se eliminaban para militares y policías una serie de prebendas que recibían a título de ascensos, condecoraciones, cambios, etc.
Los sectores golpistas se aprovecharon de esta circunstancia para lograr la reacción violenta y sectorial contra esta aprobación legislativa, dándole un giro completamente falaz y diciéndoles que se había resuelto la supresión de una serie de derechos conquistados. Lo cierto fue que los mandos y la tropa policial, a primera hora, se declararon en una especie de inmovilización y recibieron al propio Presidente con abucheos y hasta con agresión física. Por suerte, la guardia presidencial y algunos funcionarios que lo acompañaban lograron rescatarle y refugiarse en el propio hospital de la Policía, que está junto al regimiento policial, a fin de que puedan darle los primeros auxilios y ponerle a buen recaudo de los revoltosos.
Mientras, la actitud policial fue inmediatamente respaldada en algunas ciudades del país, especialmente Cuenca, Guayaquil, Manabí. Y el esquema conspirativo quedó al descubierto en el momento que “fuerzas populares”, especialmente de maestros, de burócratas y de estudiantes universitarios de derecha, comenzaron a salir a las calles demandando la sustitución de Correa por una “Junta Militar-Civil” a designarse (¿)
En esta historia adquirían “primer nivel” grupos que se identifican con la Unión Nacional de Educadores (UNE) la FEUE (Federación de Estudiantes Universitarios) y el MPD (Movimiento Popular Democrático) que hasta hace poco estaban con la “revolución ciudadana” pero que cambiaron hacia la derecha desde el instante mismo en que el Gobierno Correa trató de rescatar el magisterio nacional, las universidades, hasta hace un par de años en manos de este partido político que se identifica como “marxista leninista” A ellos hay que agregar la dirigencia del movimiento indígena Pachakutec, que también quiso pescar prebendas a río revuelto, y que se ha ido a la derecha-derecha; y desde luego, sectores de la vieja política doméstica y de universitarios de la academia privada, a quienes la revolución ciudadana trata de obligarles a que, por lo menos, se orienten en el camino del desarrollo económico y social del país, y no como fuente de recursos económicos.
Pero bien, en esta tramoya, no faltaron algunos canales de televisión abiertamente opositores al régimen y estaciones radiales que se identifican desde hace rato con lo que el propio Correa les califica de la “peluconería mediática”.
Para el medio día, el panorama nacional comenzó a despejarse.
El jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (General de ejército Ernesto González) en cadena nacional de radio y televisión, desmintió que las Fuerzas Armadas estén participando de la asonada y proclamó que respetan el orden constituido y sus autoridades libremente elegidas por el pueblo y de acuerdo a normas constitucionales. De Cuenca (la tercera ciudad del país) se presentó el propio jefe policial a desmentir que hay convulsión social y a decir que había tranquilidad y que las fuerzas policiales estaban cumpliendo con sus actividades normales.
Desde muchos países (Colombia, Venezuela, Cuba, México, Argentina, Bolivia, Chile, Perú, Paraguay) comenzaron a llegar mensajes de sus jefes de estado denunciando el golpe de estado y exigiendo respeto al gobierno constitucional de Ecuador, no solo como tal sino en la persona del Jefe de Estado. Inclusive la OEA, tuvo pronunciamientos en ese sentido, no digamos UNASUR de la cual fue su presidente protempore precisamente Correa.
En horas de la tarde se había impuesto en todo el país, especialmente Quito, una “tranquilidad preocupante” ya que no terminaba de saberse el destino final del Presidente Correa, las manifestaciones populares en todo el país, la actitud de los conspiradores policiales y su destino final. Sin ser magos o adivinos, pero se puede prever que este intento de golpe de estado fue fallido y que seguramente se consolidará la institucionalidad en el país.
También había expectativa en torno a una sesión que estaba convocada para las 17:00 hs de Ecuador del pleno de la Asamblea Nacional ya que en horas de la mañana, la guardia legislativa (que también es policial) rodeó el edificio e impidió la entrada de todo asambleista, especialmente de los de Alianza País, que tuvieron que reunirse en otro local para rechazar el golpe de Estado.
Numerosos alcaldes y prefectos provinciales, dirigentes barriales y gremiales, inclusive legisladores de oposición, comenzaron a pronunciarse en contra del golpe de estado y de respeto a la constitucionalidad.
Seguiremos informando conforme vayan dándose los hechos concretos. Desde luego, en una situación como esta nadie puede asegurar a ciencia cierta que va a pasar en los minutos siguientes. Pero presumimos que el golpe ha sido liquidado, que el Presidente Correa sigue en funciones y que los golpistas y los jefes policiales que estuvieron en este suceso, paguen por su actitud.
Alberto Maldonado es periodista.
http://www.argenpress.info/2010/09/se-diluye-golpe-de-estado-en-ecuador.html

viernes, septiembre 24

¡Este es adorable!

A los 90, en pleno dominio de su voz



Más ejemplos en: http://www.viajesconmitia.com/

Me declaro perdedora

Creo que fue en los 80´s cuando conocí a Louise Hay a través de una revista. Recomendaba mirarse en el espejo y encarar lo que veíamos con una verdad aplastante: Uno es responsable de todo lo que le pasa. Esta mujer que dio a conocer los libros de autoayuda poniendo su propia vida como ejemplo, también expresa que la prosperidad es algo que podemos atraer de acuerdo a nuestras actitudes. Y yo la he leído y cogido/dejado lo que me pareció. Es por eso que me he quedado pensando en lo de la Teología de la prosperidad, pues hace tiempo que pienso que las religiones sirven para aplacar la conciencia de la gente dándoles permisos para obrar de determinadas formas.

Una vez tuve la oportunidad de vender algo donde me ganaba un 300% y me di náuseas. No está en mi naturaleza. Quiero respetar al "mal siervo" de la parábola de los talentos, que entierra el jodido talento y se lo devuelve al AMO tal como se lo entregara para que éste lo castigara. ¿Y si a él no le daba la gana de INVERTIR? ¿Es que no hay respeto por la libertad del individuo?

No me vengan con religiones que dan apoyo a la acumulación. Los sinónimos para este verbo llevan al monopolio. almacenar - amontonar - amontonarse - apelotonar - apelotonarse -apeñuscar - apeñuscarse - capitalizar - recargar - recargarse -recoger - recogerse - recolectar - copar - disgregar - hacinar -monopolizar - Es absolutamente asqueroso que acumulemos más de lo que podemos consumir. Que cada día tiremos la comida que sobra o que se pudre en la nevera. Es absolutamente inaceptable que no nos conformemos con una vida digna y limpia. Tenemos que obstentar frente a nuestros vecinos y parientes que tenemos muebles de época, obras de arte, perfumes de miles de pesos, etc.

El gustazo que me doy es la indiferencia hacia lo poquito que tengo. Valoro las emociones que me transmiten los regalos que me han hecho. Las cosas que me he comprado a plazos o en un momento de suerte. Soy feliz con mi café, mis fritos verdes vacíos y un rico vaso de agua (que casi no tomo). Quiero efectivamente llevar a cabo lo dicho por el santo: "Necesito poco para vivir. Y ese poco, lo necesito poco".

Me declaro perdedora en una sociedad que rinde tributo al consumo. Aunque tenga que decir como Patxi Andión: los burmanos son eso que yo no puedo ser con la salvedad de que YO NO QUIERO SER ÉSO.

jueves, septiembre 23

Me acabo de enterar de qué es la teología de la prosperidad entre los evangélicos

Max Weber

Hemos de repetir, cuando nos referimos a la ética protestante, del hecho que los puritanos o los calvinistas no crearon, ni siquiera despertaron el espíritu capitalista. Como bien afirma Weber “en ninguno de ellos se descubre que considerara el deseo de los bienes terrenales como valor ético, es decir, como una finalidad inherente. 

Y debemos hacer hincapié en que ninguno de los reformadores (sin omitir a Menno, George Fox y Wesley) concedió una importancia en grado sumo a los programas de la reforma moral. No hay entre ellos siquiera uno a quien se le pueda considerar como fundador de una sociedad de cultura ética; tampoco puede decirse que alguno representase un anhelo humanitario de reforma social o de aspiraciones culturales. El eje de su vida y su acción se circunscribía totalmente a la salvación del alma. 

Así, de sus ideales éticos y los efectos prácticos de su doctrina no hay otra explicación como no sea por esta otra finalidad esencial de la espiritualidad y eran simples resultados de bases puramente religiosas. De ahí que los efectos de la Reforma en el concierto de la civilización —aun cuando nos empeñemos en darles una importancia capital de acuerdo con nuestro enfoque— eran desenlaces inesperados y naturales de la labor de aquellos reformadores, es decir, consecuencias desviadas y opuestas, inclusive, a su pensamiento y a sus propósitos. 

El capitalismo moderno, añade a los otros anteriores capitalismos además del deseo de ganancia, de rentabilidad y de lucro, el poseer y acaparar todo esfuerzo individual a favor del logro de esa ganancia. El ser humano se convierte no ya en una máquina, sino que además es una máquina cuyos principios éticos están encaminados hacia el lucro y el dinero fácil. 

Ya no hay empresarios aventureros, con riesgos. Ahora es despojo interminable y explotación miserable, bajo el pretexto del bienestar y el progreso. Y no porque haya esclavos como en la antigüedad o en las plantaciones, -que los sigue habiendo en la infinidad de empresas globalizadas-, sino porque la ética es de completa sumisión al dinero. Los grandes estamentos bancarios controlan todas las actividades y hacen que los países pobres se sientan fuertes y en continuo progreso, contrayendo mayores deudas, convirtiéndose en esclavos de por vida. 

La teología de la prosperidad tiene alguna semejanza, pero aquí no es Dios el explotador, sino los ministros sin escrúpulos. Como en los tiempos de las indulgencias, Dios tiene un tesoro en los cielos para nosotros, pero a cambio tenemos que darle algo. El problema que plantea la teología de la prosperidad es el de ¿Quién le va dar a Dios algo para que eso lo obligue a Dios a recompensarnos? La respuesta a esa pregunta es: “nadie” porque Dios promete prosperarnos sin que eso sea referencia estricta a cuestiones terrenales. 

En este contexto cuenta Panasiuk esta historia: “Cuando mis suegros volvieron a Estados Unidos después de haberse pasado 15 a 20 años en el África, su situación económica estaba bastante más pobre de lo que estaba el día que salieron rumbo a Zimbabwe a comienzos de los años 60. Sin embargo, mi suegro traía bajo el poncho una buena cantidad de iglesias plantadas en lugares inhóspitos del continente africano, cientos de convertidos a Cristo y decenas de líderes entrenados para hacer la Obra del Señor. Yo me rehúso a creer que ellos hayan sido “maldecidos” por Dios, simplemente porque su situación económica no era la más brillante”. 

El espíritu del capitalismo se ha infiltrado en la teología y se hace a Dios responsable de tanto mercadeo religioso. Según algunas fuentes los “banqueros de Dios” están extendiendo por América Latina un discurso de apología de la prosperidad de Estados Unidos y vinculada esta a la guerra espiritual. Para estos está claro que la Biblia afirma que Adán con su pecado hizo perder la productividad, que José era un gran empresario maderero y Jesús estaba rodeado de hombres y mujeres con tanto dinero que no necesitaba de dinero. 

Nuestra crítica a esta teología, no es si la teología de la prosperidad es falsa o tiene validez, no es una crítica a la deformación espiritual que promueve, sino a esa crítica ética por el carácter dañino e injusto de las acciones de la teología de la prosperidad. 

Estos días en los que se ha estrenado la película de Lutero, nos damos cuenta del sentido tan engañador de las indulgencias. En cierta medida es la misma problemática, pero en vez de reclamar a Dios un trozo de cielo por unas monedas, se lo pedimos ya para esta tierra. Queremos prosperidad terrenal ya, que no es malo en sí, pero sí lo es que fomente el principio de amor al dinero y al poder, como en el capitalismo actual. 




Pero también se hace necesaria una crítica a la falta de actuación del cristianismo ante el poder del dinero que genera una economía de muerte. En el “Mercader de Venecia” se describe al judío Shylock como malvado usurero, perro y demonio, frente a los venecianos nobles, generosos y cristianos. Estos mantenían la santa doctrina aristotélica y escolástica del la esterilidad del dinero. Además de ser ellos despilfarradores, tramposos, crueles y racistas, observa Shilock que también son propietarios de esclavos y “no piensan liberarlos”. Así, Shilock, además de verdugo es víctima de la villanía de los cristianos, lo cual nos tramite a los cristianos de ahora el mismo sentido de falta de ética frente a un mundo esclavizado en lo material y lo espiritual. 

Manuel de León es escritor e historiador
http://www.protestantedigital.com/new/orbayu.php?436

"Si no fuera porque...

Hace poco leí una nota sobre José Asunción Silva, ese hermoso uruguayo que me marcó con sus poemas desde mi adolescencia. Me revelaba su posible homosexualidad. Cesare Pavese siempre me conmovió y al saber que también era suicida, más; Virginia Woolf, Ernest Hemingway,  Alfonsina Storni, Jack London, Yukio Mishima, Jacques Rigaut, , Anne Sexton, Vladimir Maiakovski, Sandor Marai, Horacio Quiroga... ¡Son tantos! Hoy vemos este escrito de la revista Muy que nos recuerda a estos autores que un día deciden terminar con sus vidas físicas dejando al mundo con la interrogante: ¿Por qué lo hacen?









¡Oh voces silenciosas de los muertos!

Cuando la hora muda

y vestida de fúnebres crespones,

desfilar haga ante mis turbios ojos

sus fantasmas inciertos,

sus pálidas visiones...

¡Oh voces silenciosas de los muertos!

En la hora que aterra

no me llaméis hacia el pasado oscuro,

donde el camino de la vida cruza

los valles de la tierra.

¡Oh voces silenciosas de los muertos!

Llamadme hacia la altura

donde el camino de los astros corta

la gélida negrura;

hacia la playa donde el alma arriba,

llamadme entonces, voces silenciosas,

¡hacia arriba!... ¡hacia arriba!...


J. A. Silva






El primer suicida al que la Historia dedica unas líneas es Periandro (siglo VI a.C.), uno de los Siete Sabios griegos. Diógenes Laercio contó cómo el tirano corintio quería evitar que sus enemigos descuartizaran su cuerpo cuando se quitara la vida, por lo que elaboró un plan digno de Norman Bates. El monarca eligió un lugar apartado en el bosque y encargó a dos jóvenes militares que le asesinaran y enterraran allí mismo. Pero las órdenes del maquiavélico Periandro no acababan ahí: había encargado a otros dos hombres que siguieran a sus asesinos por encargo, les mataran y sepultaran un poco más lejos. A su vez, otros dos hombres debían acabar con los anteriores y enterrarlos algunos metros después, así hasta un número desconocido de muertos. En realidad, el plan para que el cadáver del sabio no fuera descubierto era brillante, pero en lugar de un suicidio tenía visos de masacre colectiva.

Si Periandro creó escuela en el ámbito de la inmolación, el escritor Jacques Rigaut (1898- 1929) fue un auténtico alumno aventajado. “Mi libro de cabecera es un revólver (…) y quizás algún día, al acostarme, en vez de apretar el interruptor de la luz, distraído, me equivoco y aprieto el gatillo”. Joyas como éstas salpicaban los textos del poeta dadaísta, que escribió una obra titulada La Agencia General del Suicidio (AGS). Con este mismo nombre fundó una sociedad real, en la que aleccionaba sobre maneras de matarse; de hecho, llegó a ofrecer a los indigentes 5 francos por ahorcarse. Huelga decir que a pocos sorprendió cuando se metió un tiro entre pecho y espalda un 6 de noviembre de 1929, perfectamente instalado entre almohadas que evitaron que el impacto moviera su cuerpo. Si es que tratábamos con todo un profesional...

Los escritores siempre han tendido a la estética sobreactuada en esto del suicidio y el agua ha servido a menudo como perfecto escenario. El poeta español Ángel Ganivet fue realmente contumaz al lograr el éxito en su segunda intentona. La primera vez que se lanzó al Mar del Norte, junto al puerto de Riga, fue rescatado por un barco pero, según sus salvadores se despistaron volvió a tirarse de nuevo, logrando esta vez su objetivo. Más poético fue el final de Virginia Woolf (1882-1941) que, aquejada de un trastorno de doble personalidad, se llenó los bolsillos de piedras y se ahogó en el río Ouse. De piedras y agua va también el suicido de Alfonsina Storni (1892-1938) que se lanzó desde un acantilado en Mar del Plata (Argentina). Se despidió escribiendo a su hijo “suéñame, que me hace falta” y aunque no la soñemos, sí que le canturreamos “Te vas Alfonsina con tu soledad, ¿qué poemas nuevos fuiste a buscar?”.


Ana Ormaechea
10/09/2010


Y YA QUE ESTAMOS, SUICIDAS QUE FRACASAN EN EL INTENTO (De http://www.letraslibres.com/index.php?art=11529

Enrique Vila Matas, experto en suicidios ajenos y ejemplares, pone en boca de Paul Morand esta reflexión: “Si uno desea quitarse la vida debe hacerlo con prontitud, es decir, cuando es todavía niño; hacerlo más tarde es ligeramente ridículo, pues no se puede seguir siendo tímido cuando ya se tiene más de siete años”. Y es que la timidez tiene que ver con todo esto. Es cierto que el suicido es el acto de mayor extraversión del tímido, pero también es cierto que los tímidos de verdad son consecuentes consigo mismos, y si no sabemos nada de ellos mientras viven, mucho menos sabremos cuando mueren. Algo tan teatral como quitarse la vida no es para tímidos. Un personaje de una novela, no sé si de Himes o de Chandler, quería suicidarse en el interior de un ascensor averiado. El tipo sufría una timidez patológica y recorría viejos edificios del este de Nueva York en busca de un ascensor donde morir en la más completa soledad. Se subía a los ascensores con la esperanza de que alguno se detuviera a medio camino, o se precipitara al vacío. Por supuesto, los ascensores que encontraba estaban completamente averiados, y el hombre apenas lograba abrir la puerta y quedarse en el interior de una cabina inmóvil. Esto cuando no aparecía alguien y le decía: “señor, el ascensor no funciona”, cosa que le producía una vergüenza aterradora.
El mismo Vila Matas cuenta cómo el músico norteamericano Robert Johnson se mató con el asa de una tetera de plata barroca. La historia real dice que Johnson se mató después de beber whisky envenenado, pero eso no importa. Según el relato de Vila Matas, Johnson pulió el asa de la tetera y le sacó intenso brillo antes de propinarse el fatal golpe. Si nos vamos a matar con un objeto, que sea bello y brillante. Esto me recuerda aquel escritor venezolano (la anécdota es de Alfredo Silva Estrada) que en un momento de arrepentimiento o amargura o sensatez, o una mezcla de las tres cosas juntas, quiso matarse con su estilográfica, utilizándola como puñal. Una estilográfica hermosa pero inútil. Al no tener éxito con este procedimiento, fue a un aserradero y se cercenó la mano, la mano con la que escribía, bajo el pretexto de que en el Imperio Romano les cortaban la mano a los suicidas, y con esto pensó que, si bien no había logrado suicidarse, por lo menos iba a parecerlo.

VERBOS EN JUEGO




Si tu signo es jugar, juégalo todo: 
tu camisa, tu patio, tu salud. 
Si tú debes jugar de cualquier modo, 
juega bien, con virtud, 
pero, ay amor, ay amor 
no te juegues el corazón, 
ay amor, ay amor. 
Pon el verbo azul, 
corazón 
Pon el verbo cien, 
corazón 
pon el verbo tú, 
pero pon el verbo que te haga bien. 

Si tu signo es arder, arde con todo: 
tu camisa, tu patio, tu salud. 
Si tú debes arder de cualquier modo 
arde bien, con virtud, 
pero, ay amor, ay amor, 
no te quemes el corazón, 
ay amor, ay amor. 
Pon el verbo azul, 
corazón 
Pon el verbo cien, 
corazón 
pon el verbo tú, 
pero pon el verbo que te haga bien. 

Si tu signo es cantar, cántalo todo: 
tu camisa, tu patio, tu salud. 
Si tú debes cantar de cualquier modo 
canta bien, con virtud, 
pero, ay amor, ay amor, 
canta siempre de corazón, 
ay amor, ay amor. 
Pon el verbo azul, 
corazón 
Pon el verbo cien, 
corazón 
pon el verbo tú, 
pero pon el verbo que te haga bien

martes, septiembre 21

Federico Jóvine Bermúdez pone a circular Pasión de Jesús

ALEJANDRO ARVELO PRESENTARÁ LIBRO

Editorial Santuario invita a la puesta en circulación del libro Pasión de Jesús, de Federico Jóvine Bermúdez, el cual será presentado por Alejandro Arvelo, el martes 21 de septiembre, a las 7:00 p.m., en la Capilla de los Remedios, calle Las Damas esquina Mercedes, Ciudad Colonial.

domingo, septiembre 19

Luis Martín Gómez: Dinorah Coronado: “Hay que colgar un poema en cada...

Luis Martín Gómez: Dinorah Coronado: “Hay que colgar un poema en cada...: "Por Luis Martin Gómez Escritora vegana residente en Estados Unidos. Ha obtenido, entre otros galardones, el Premio Nacional de Literatura ..."

Como luna llena (Poema. Entre mis faldas)


Yo decido la libertad de las sabanas ajadas, el adiós sin despedida,
los abrazos sin amarras.
Que se distraiga la aurora, que muera de sed la cobardía.
Que al arrullarme en tu pecho, un segundo sea tres vidas.

Yo prefiero tu escalada a mi cintura desnuda, a mi piel de azúcar parda
al ámbar blando regado en mis dos copos de dunas.
Que revuelvas mis sabores de canela y limoncillo,
que el ámbar en cada copo despierte duro; erguido.
Que no haya frío en tu boca, que te tiemblen los nudillos,
que se mueran tus dos manos y te renazcan redondas.

Que hagas arder a mis bordes a mis picos de chiquillos,
como frondas o maderas, como secretos antiguos.

Yo me inclino por tu cuerpo, tu cicatriz, tus estrías,
por el aroma a tabaco, la mancha enorme en tus años
y la huella en tu zapato.

Que  la ausencia sea un demente apartado en solitario.
Que se ocupen los silencios de gemidos y  de hallazgos.
Que al enlazarnos muy lentos  como serpientes en celo,
nos torzamos entre risas ante la palabra miedo.

Yo propongo  concluir el juego a las escondidas;
La distancia es una acera amargada y aburrida.

He visto el paño de nieblas que ata tu alma, tus piernas;
Yo lo deshago despacio, yo bordo un nuevo de versos.
Liberado, desatado; sin dolor ni letanías.

Hay un balcón esperando y no llegas todavía.
Su falda esconde panales.
Ya la miel está escondida.

Yo te ofrezco mis alas, si es que perdiste las tuyas;
Y te bautizo de ángel con un sólo beso mío.

Yo te diluyo los años, si son plomos en tu cuello;
Y te canto nanas y velo tu sueño y te vuelvo un niño de peces y rocas.
Una mar pintada de azules y bocas.

El verano entonces es todos mis huecos. Y borro tus negros; y te pinto blanco
y te pinto rosa y pinto de estrellas tu flor en mi boca.
Y estallan fugases todos tus  andamios y al ir sonriendo naces de mis labios.

Mi lengua echada en tus manos de viento te muestra el exacto,
sendero sediento que anhela tus besos.

Y serás la abeja audaz e inquieta que colma el hambre de mis diez planetas.
Y al beber a sorbos todas mis peceras, de mis albas abiertas harás azucenas.

Y seré perdiz y seré cometa cuando al fin me agrandes, cuando al fin me mezas;
Cuando por tu boca, de hombre, de hiedra,
la luna creciente en mi sur dormida al fin se despierte, pálida y hermosa,
como luna mía, como luna tuya.
Como luna llena.



 ©Yesenia Sánchez Prandy

sábado, septiembre 18

La verdadera historia de los tres cerditos

Teatro

Por Koldo Campos Sagaseta


                                        Cuadro 1

Gruñendo su decepción, tres cerditos salen de una oficina de empleo.

-Cerdito 1.- ¡Puerca vida la nuestra, siempre la misma respuesta!
-Cerdito 2.- ¡No hay trabajo! ¡No hay trabajo! ¡No hay trabajo!
-Cerdito 3.- ¡Qué trabajo da encontrar trabajo!
-Cerdito 1.- Y digo yo, ¿de qué nos sirve tener estudios, trabajar como burros cuando aparece algún empleo precario, ser serios y decentes? ¿De qué?
-Cerdito 2.- No hay que perder la esperanza, hermano,  verás como todo es mejor mañana…
-Cerdito 1.- Pero para eso será necesario que hagamos algo hoy… ¿y qué estamos haciendo?
-Cerdito 3.- (luego de una elocuente pausa) Por suerte que en otra vida debimos ser cigarras que aún nos quedan algunos ahorros…
-Cerdito 1.- Sí…algunos  (refiriéndose a sus hermanos)

De improviso, un vendedor de periódicos semioculto tras los mismos, vocea las últimas noticias

-Vendedor.- “¡Extra, extra…!” “¡Anda suelto el lobo! ¡Peligran los cerditos!”
-Cerdito 1.- (con evidente pesar) Parece que nuestras calamidades no se limitan sólo al empleo…
-Cerdito 2.- El lobo anda suelto y nadie como nosotros sabe lo que eso significa…
-Cerdito 3.- Bueno… Caperucita.
-Cerdito 2.- Sí, es verdad, nadie como nosotros y Caperucita sabe lo que eso significa…
-Cerdito 1.- Bueno…y los corderitos…
-Cerdito 2.- (malhumorado) De acuerdo, está bien…nadie como nosotros, Caperucita, los corderitos… (observa a su alrededor en el temor de ser interrumpido) y otros posibles animales, sabe lo que significa que ande un lobo suelto.
-Cerdito 1.- Y ninguno de nosotros tiene casa en la que protegerse de su amenaza.
-Cerdito 3.- En cualquier caso, la casa posible deberá ser lo suficientemente sólida como para resistir los soplidos con que el lobo las tumba.
-Cerdito 1.- Yo hace tiempo que solicité un piso en alquiler a través del Gobierno y sé que las respuestas no las traen las liebres pero confío en que tampoco las tortugas. Por si las moscas, mientras espero, voy a meterme en un piso de alquiler.
-Cerdito 2.- Yo voy a ponerme en manos de una inmobiliaria. No tengo muchos ahorros pero no quiero seguir de colmena en colmena pagando alquileres. He visto por televisión anuncios muy interesantes de viviendas seguras, con abundante tierra, aguas lodazales y barrizales varios, dignas de un verdadero cerdo.  Hasta con troncos en los que rascarte…
-Cerdito 3.- No sé, no sé…  en esos negocios siempre hay sueltos muchos gatos y es bueno tener la vista de águila que tú no tienes. A los puercos nos toman por borregos si no nos amparamos en algún seguro. Y ese seguro, hermanos, es un buen banco.
-Cerdito 2.- ¿Mejor que una inmobiliaria?
-Cerdito 3.- Las inmobiliarias incumplen, defraudan, se declaran en quiebra, nadie las controla, son menos confiables que una víbora. El banco sale un poco más caro, es verdad, pero no tanto como una oferta inmobiliaria. Un banco es otra cosa, un buen banco quiero decir…y  yo soy un lince para elegirlos. Con la garantía de un banco obtendré mi vivienda.
-Cerdito 1.- Lo importante es que por mucho que sople el lobo no nos tumbe la vida.
-Cerdito 2.-Entonces… patas a la obra.

Los tres se van por caminos distintos  en busca de resolver el problema de sus viviendas.



                                            Cuadro 2

El primer cerdito, buscando algún apartamento en alquiler, recorre la ciudad de punta a cabo, sudando como un cerdo. Sube, baja, dobla a la izquierda, tira por la del medio, sale a la otra calle, toma un ascensor, se baja en la quinta, gira a la derecha, cruza el puente, pasa la plaza, da la vuelta a la iglesia…y queda, exhausto,  frente a la Oficina de la Vivienda.

-Cerdito 1.- ¡Nada… ni una sola casa en alquiler…! Sólo casas abandonadas y casas en construcción, edificios vacíos y edificios en obras… ¿Y para qué es que se construyen tantas casas con tantas casas desocupadas?
Se está haciendo de noche y no es prudente seguir en la calle pero, tal vez en la Oficina de la Vivienda ya tengan la respuesta a mi solicitud.

En la puerta de la oficina un burrócrata le sale al paso.

-Burrócrata.-   ¿En qué puedo ayudarle?
-Cerdito 1.- Sólo quería saber si ha salido ya mi vivienda…
-Burrócrata.- Tiene su identificación…
-Cerdito 1.- No…pero soy el  primer cerdito, usted me conoce…
-Burrócrata.- ¿Y cómo sé yo que es usted el primer cerdito  que asegura? En fin, voy a hacerle el favor…dígame su número de solicitud.
-Cerdito 1.- El 22
-Burrócrata.- (Mientras revisa una carpeta con expedientes) Aquí está el 22 pero ¿y cómo sé yo que el 22 es el suyo?
-Cerdito 1.- Pues porque se lo digo yo, y además hemos quedado en que yo era el que soy, el primer cerdito…
-Burrócrata.-  ¿Y cómo sé yo que es usted el primer cerdito y que le corresponde el  número 22? En fin, voy a hacerle un último favor… (cuenta con los dedos) a dos casas por año adjudicadas los años buenos,  y considerando que a usted, si fuese en verdad el primer cerdito que dice ser  y le correspondiera el número 22 que dice usted…dos y dos cuatro, me llevo cinco…  le queda de espera como doce años… si no hay más inconvenientes.
-Cerdito 1.- (Cabizbajo) Gracias por la información…
-Burrócrata.- Y la próxima vez que vuelva  recuerde traer identificación.

Ya es noche cerrada y, aterido de frío, el cerdito busca, todavía, una vivienda en alquiler. Cuando observa a un vecino parado en una esquina se acerca en procura de ayuda.

-Cerdito 1.- Disculpe vecino…¿Conoce por aquí alguna casa en alquiler?

El vecino, que no es otro que el lobo, en lo que canta un gallo da cuenta del confiado cerdito.

-Lobo.- (Mientras se lo come) Pobre cerdito…tanta vida que parecía tenía, pero no hay mal que por bien no venga. Ya no va a tener que preocuparse por el problema de la vivienda porque, desde estos momentos, ha pasado a residir a mi agradecido estómago (eructa)... ¡y no le cobro renta!


                                                   

                                            Cuadro III                           

El segundo cerdito entra en la oficina de la inmobiliaria. Mientras pasa junto a algunas mesas en las que hay algunos zorros trabajando   medita su decisión.

-Cerdito 2.- Una inmobiliaria que se anuncia en televisión tiene que ser una inmobiliaria seria.

Al final de la oficina, tras una mesa, es recibido por  el principal ejecutivo del negocio, un tigre contratista.

-Tigre.- Está usted en su casa…póngase cómodo…
-Cerdito 2.- Buenas tardes…yo quería…
-Tigre.- No, no diga nada… Como gerente de esta empresa debo confesarle que en Tigre & Asociados resolvemos sus problemas antes, incluso, de que los tenga… Usted está buscando una vivienda y nosotros tenemos la casa de sus sueños (mientras le muestra rápidamente varias fotografías de viviendas)
-Cerdito 2.- El problema es que…
-Tigre.- Sí, ya lo sabemos, el problema es que anda suelto el lobo y usted quiere la vivienda con carácter de urgencia, y que sea sólida y confiable… (le enseña más fotografías y planos)
-Cerdito 2.- ¿Y sería posible…
-Tigre.- Por supuesto que sí, ni lo dude. Para Tigre & Asociados no hay imposible que valga cuando se trata de satisfacer las necesidades de nuestros clientes. Una vez firme se le entregan las llaves.
-Cerdito 2.-  Me gustaría que la casa…
-Tigre.- No, no se moleste, no tiene que explicarme nada… (al tiempo que le muestra otra fotografía) Esta es la vivienda que usted necesita, ni cerca ni lejos, ni arriba ni abajo, ni pequeña ni grande… sino todo lo contrario… ¿Qué le parece? La número 8 de esta misma calle. En cuanto al campo de golf que aparece al lado le garantizo que no le va a causar problemas. Es más, los hoyos del campo se los vamos a convertir en charcas.
-Cerdito 2.- (al tiempo que pone los ahorros sobre la mesa) ¿Y además de mis ahorros…?
-Tigre:- ¿Qué más falta? Nada, sólo firmar estas 20 sonrisas a plazo fijo, los intereses correspondientes y la letra pequeña, y (mostrándoselas) las llaves son suyas.

El cerdito se despide y sale de la oficina. Está anocheciendo. Tras comprobar la dirección de la casa  en el recibo que le han dado en la inmobiliaria, echa a andar. Lo interrumpe el vendedor de periódicos.

-Vendedor.- “¡Extra, extra…el lobo se come al primer cerdito!” “¡No se lo pierda, banquete de tocineta!”

El segundo cerdito solloza al escuchar la amarga noticia.

-Cerdito 2.- ¡Oh no… el lobo se comió a mi hermano! ¡Tanta ilusión que tenía por llegar vivo a Navidad! ¡Que porquería de vida la nuestra! Pero hay que seguir adelante que la casa número 8 no debe estar muy lejos…cuatro…seis…¡Por San Martín, esta es! ¿Y qué es esto?

Delante del cerdito se levanta precariamente una casucha de la que cuelga el número 8, rodeada de matorrales y basura. Por si no fuera suficiente, una pelota de golf  cae sobre la casucha abriendo un hoyo en el techo.

-Cerdito 2.- ¡Cómo quisiera aullar como perro para consolar mi vergüenza! ¡Mi hermano me lo dijo, no le hice caso y estas son las consecuencias…

Otra pelota de golf cruza el cielo y se estrella contra la casucha.

-Cerdito 2.- (resignado) Cuando llegue el lobo no tendrá ni que soplar. Le bastará con respirar al lado de la casucha... (recuperando el ánimo) pero yo no soy un conejo como para salir corriendo o un avestruz que esconda la cabeza. Ahora mismo vuelvo a la inmobiliaria y pongo a ese felino en su lugar.

El cerdito regresa sobre sus pasos.

-Cerdito 2.- La verdad es que no debiera andar en la calle con el lobo suelto, pero más que la prudencia me empuja la indignación que siento al saberme estafado por ese tigre. Me va a oír.

El cerdito entra de nuevo en la inmobiliaria, como elefante en cacharrería, alborotando el avispero y con las llaves de su casa en la pata.

-Cerdito 2.- ¿Y dónde es que se esconde el que se quedó con mis ahorros? ¡Que salga que quiero verlo, que aquí es donde la puerca retuerce el rabo!

Inconscientemente, el propio cerdito se mete en la boca del lobo al entrar en la oficina del felino ejecutivo. No le dio tiempo ni de arrepentirse. El gerente de Tigre & Asociados, que no era otro que el lobo, se sirvió a dos carrillos su menú preferido y del segundo cerdito sólo quedaron las llaves.




                                         Cuadro IV


El tercer cerdito llega a la quinta planta de un gigantesco banco buscando hacerse con un préstamo para su vivienda.

-Cerdito 3.- De los bancos dirán muchas cosas pero la verdad es que me siento un león. Desde que he entrado ha sido el centro de todas las miradas. Aquí hay eso que se dice “clase”, clase animal pero, clase al fin. Y una organización extraordinaria y eficiente: Ratas confirmando pagarés, cocodrilos consultando balances, buitres revisando arqueos, hienas notificando desahucios… incluso abogatos, equipos de abogatos al servicio de la empresa. Una verdadera fauna en la que no faltan algunos grandes cerdos que, muy amables, desde la puerta, se me han acercado interesados en mi solicitud.

Se detiene junto a una mesa ocupada por un elegante león  a quien estrecha la zarpa.

-León.- Así que está usted interesado en nuestros servicios de vivienda con gestión bancaria… ¿Y de qué patrimonio dispone?
-Cerdito 3.- Bueno…yo tengo una vieja pocilga que cubriría el préstamo…(mientras alarga un título de propiedad que desaparece inmediatamente en las alas de un búho)

Confirmada la legitimidad del título, el león pone sobre la mesa algunos documentos que el cerdito firma sin leer.

-León:- No se preocupe, no es nada, papeleos sin importancia, sólo tiene que firmar estas 20 sonrisas a plazo fijo, los intereses correspondientes y la letra pequeña.
-Búho.- Y le hacemos entrega, además, como un detalle que solemos tener con ciertos distinguidos clientes, de un edredón y dos kilos de estiércol.

Tras los naturales abrazos que sellan la relación, muy orondo, el cerdito se despide y comienza a bajar las escaleras con su edredón y su estiércol.
En la cuarta planta es interrumpido por un lagarto.

-Lagarto.- Perdón, ¿es usted el tercer cerdito?
-Cerdito 3.- Bueno, lo era hasta hace un rato…
-Lagarto.- Soy de Asuntos Legales, de este banco (mientras le da un documento) es para notificarle que debe ponerse al día con el rédito subsiguiente al interés total del neutro.
-Cerdito 3.- ¿Y eso qué es?
-Lagarto.- Su mismo nombre lo dice…el rédito neutro al total subsiguiente interés, lo que hace un total de dos mil…si lo paga ahora.
-Cerdito 3.- Pero de eso no se habló…
-Lagarto.- Está en los papeles y usted lo firmó. ¿Va a pagar ahora o prefiere que le cobre compulsivamente en su casa?
-Cerdito 3.- (sorprendido) Tenga, tenga usted…

El cerdito sigue bajando, siempre cargando su edredón y su estiércol. En la tercera planta le sale al paso un loro.

-Loro.- Disculpe, soy del Departamento de Asuntos Fiscales de este banco y tengo que recordarle que todavía no ha abonado el interés indirecto de aplicación automática
-Cerdito 3.- ¿Cómo? ¿De qué está hablando?
-Loro.- No se me haga el burro señor cerdo, hablo de que usted ha triplicado el valor gregario de su cuenta adjunta…y eso le sale por otros 2 mil.
-Cerdito 3.- Pero a mí no me hablaron de eso…
-Loro.- Está en los papeles y usted lo firmó. ¿Verdad que usted no quiere que mande un alguacil a su casa?
-Cerdito 3.- (Cariacontecido) Tenga…mil y dos mil…

El cerdito llega a la segunda planta. Lo interrumpe una culebra.

-Culebra.- Vamos a hacer esto fácil. Mira cerdito,  el  impuesto agregado a la conservación del inmueble usufructuado acaba de elevarse a un 75%”… y ya sé que no lo entiendes pero debes al banco cinco mil y el plazo acaba de cumplirse.
-Cerdito 3.- Pero yo…
-Culebra.- Está en los papeles y usted los firmó.
-Cerdito 3.- (triste) De acuerdo, lo pagaré… (revisa en su cartera pero no tiene tanto dinero) Sólo tengo tres mil…
-Culebra.- Si no paga ahora los cinco, temo que para cuando llegue a la primera planta, la deuda va a ser mayor…y  el banco se quede con la porqueriza.
-Cerdito 3.- Si esperan hasta mañana tal vez podría…ahora no tengo dinero.
-Culebra.- (maliciosamente) ¿No tiene dinero? ¿Y no ha pensado acudir a un banco?

El cerdito llega a la puerta del banco absolutamente desolado. Dos gorilas de uniforme se abalanzan sobre él y lo dejan a solas con su deuda.

-Gorila 1.- ¡Son órdenes superiores!
-Gorila 2.- ¡El edredón se queda…! (a gorila 1) ¿Y el estiércol?
-Gorila 1.- El estiércol… también.

Es noche cerrada y el tercer cerdito camina sin rumbo, a ninguna parte, sin pocilga en la que revolcarse, ni casa en la que defenderse del lobo.
En una esquina de la desierta calle, el vendedor de periódicos sale a su encuentro anunciando su siniestra nueva:

-Vendedor.- “¡El lobo se zampa al segundo cerdito!” “¡Gobierno lamenta hecho pero insiste en que el cerdo no es una especie en vías de extinción!”

El cerdito escucha con pesar la triste suerte que, también,  ha corrido su otro hermano.

-Cerdito 3.- ¡Oh no…el lobo se ha comido a los dos! Es duro perder a un hermano por más cerdo que fuese, pero aún es más duro perder a los dos cuando en su puerca vida, los tres marranos que somos apenas hemos tenido tiempo de disfrutar de unas ricas bellotas, de un buen pienso. Así, en la flor de la vida, tan lejos todavía de su San Martín, han ido a morir mis dos cerditos hermanos en los dientes de un insaciable lobo… Y con tantas porquerías que les quedaban por hacer.

-Vendedor.- “¡Ya sólo queda un cerdo!” ¡Ya sólo queda un cerdo”! (mientras se acerca al tercer cerdito)  ¿Quiere un ejemplar?
-Cerdito 3.- Sí, dame uno,  que no quiero leerlo pero me ayudará a protegerme del frío.
-Vendedor.- No te preocupes cerdito que a donde tú vas no se pasa frío…

El vendedor, que no es otro que el lobo, rápido como banco, se abalanza sobre el tercer cerdito y se come hasta los intereses.
Después se va voceando titulares  por la desierta calle.

-Lobo.- “¡Extra extra, trasladan el cáncer de la ballena de hospital !” “¡No se pierda las fotos exclusivas del cachalote tras su divorcio!” “¿Es realmente el mico hijo del macaco?”

Suena la música mientras cae el telón

Con los primeros aplausos (caso de que los haya) vuelven al escenario el lobo y todos sus acólitos, haciendo espacio en el centro para la llegada de los tres cerditos. Mientras espera el público la presencia de los tres cerditos, que sigue sin producirse, algo extraño ocurre tras bastidores, algo que el público no acierta a comprender hasta que, finalmente, hacen su entrada los puercos hijos de los tres cerditos, seguidos de algunos puerquitos más y otros tantos animales que, inmediatamente, toman posesión del escenario y se dirigen al público.

(Cantando)

-Puerquito 1, 2 y 3.-  Y colorín colorado…
-Puerquito 1.-… este cuento habría acabado…
-Puerquito 2.-… que así es que nos lo han contado…
-Puerquito 3.-… Tres cerditos devorados
-Puerquito 1.-…por un lobo desgraciado…
Puerquitos 1,2 y 3.- Colorín colorado…
-Puerquito 1.- …el cuento no ha terminado
-Puerquito 2.-…ya no son los tres cerditos…
-Puerquito 3.-…hoy somos muchos marranos…
-Puerquito 1.-… y no somos tan pendejos…
-Puerquito 2.- ¡La vivienda es un derecho!
-Puerquito 1, 2 y 3.-… Colorín, colorado…                                 
-Puerquito 3.-…la vivienda que queremos
-Puerquito 1.-…la más sólida y segura…
-Puerquito 2.-…la que no nos tumbe el lobo…
-Puerquito 3.-…es la que vamos haciendo…
-Puerquito 1.-…entre todas y entre todos.
-Puerquito 1, 2 y 3.- Colorín colorado…
-Todos.- La vivienda es un derecho…
                 Colorín colorado…
                 no hay que darle tregua al lobo...
                 Colorín colorado…
      
                   La vivienda es un derecho…
                   Colorín colorado
                   no hay que darle tregua al lobo…


Este estribillo se repite hasta que el Estado adjudique y abarate las viviendas, los constructores construyan como si hicieran sus propias casas, los intermediarios se suiciden, los lobos vuelvan a los montes y el resto de las fieras a la selva, y vayan presos todos los especuladores, defraudadores inmobiliarios y demás delincuentes de tan surtida fauna de canallas, empezando por los banqueros.
Caso de que estas medidas se demorasen más de lo prudente, puede usted dar por terminada la función.

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...