miércoles, septiembre 9

De la obligación de tener ideas

http://blogeulate.blogspot.com


La verdadera creatividad es la que hace extraordinario lo habitual, la que provoca constantemente a la fantasía para que todo sea distinto; la que deja la sensación de que lo mejor está por reinventar. De ahí la obligación de idear. Continuamente. Todo empieza en las ideas. A menudo, una idea sólo es una solemne estupidez como, por ejemplo, creer que la luz del relámpago puede meterse en un tarro de cristal. Suficiente, no obstante, para que otro iluminado lo crea y se ponga a pescar en una tormenta con una cometa. Más adelante, otro inventa la bombilla.

No hay comentarios:

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...