martes, septiembre 16


FEDERICO CANTÚ es artista inquieto, audaz, personalísimo, que emplea en sus obras las más diferentes técnicas: dibujo, grabado, escultura, óleo, vitral, relieves, proyectos para mural. A los setenta años es un maestro consumado (cuya ascendencia en la plástica mexicana es difícil de esclarecer y cuya descendencia es asimismo imposible de detectar), un dibujante fuera de serie que lo mismo se preocupa por mostrar la naturaleza humana, sobre todo la femenina, que por infundir vida a animales tan nobles en las artes plásticas como el caballo, así como a otras criaturas cuyo reino no es de este mundo: criaturas cuyo linaje pertenece íntegro a la zoología fantástica. Se le conoce y admira sobre todo como pintor religioso (y en este campo ha dejado efectivamente obras de primera categoría) y no se le ha concedido todavía la importanica que merece al aspecto erótico de su obra: aspecto que surge a partir de sus lienzos, grabados y dibujos juveniles. El erotismo de Federico Cantú de tan hondamente sentido, de tan sobria y bellamente ejecutado, es un punto y aparte aquí y ahora. Ofrecemos a lo largo de esta entrega una breve antología temática de una de las obsesiones de Federico Cantú: la mujer. Álvaro González Mariscal (Director General Revista Cuadernos de Comunicación, junio 1978).


Este pintor, grabador, muralista y escultor nació en Cadereyta en el estado de Nuevo León. En 1922 se unió a la Escuela de Pintura al Aire Libre dirigida por Alfredo Ramos Martínez, cuya ideas originales incrementaron su educación. En contraste con otros artistas, su estilo siguió una línea académica que aplicó también a la pintura mural, la escultura y el grabado, entre otras disciplinas. Por diez años (1924-1934) viajó a Europa y los Estados Unidos. Exhibió por vez primera en el Expostion Park Museum de Los Angeles, California, y tomó parte en diversas exposiciones colectivas en Nueva York. Regresó a México en 1934, y en 1945 empezó a trabajar la punta seca con Carlos Alvarado Lang. En 1986, la exhibición homenaje, Federico Cantú. Ciclos y reencuentros fue presentada en el Palacio de Bellas Artes. Ese mismo año viajó a los Estados Unidos para impartir clases en la Universidad de California. El contenido histórico y religioso de su trabajo fue desarollado a través de una técnica de dibujo de excelente calidad. Diez años después de 1951 se dedicó mayormente a la pintura mural privadamente. En 1960 empezó a producir relieves y escultura emblemática para el Instituto Mexicano del Seguro Social. Creó su último monumento, a la memoria de Alfonso Reyes, en 1988. Federico Cantú murió en la ciudad de México en 1989.

Clásico inmortal: Federico Cantú

De Federico Cantú. Antología temática publicada en Cuadernos de Comunicación, junio 1978

EL MISIONERO

ME LLAMARON TRUENO. Luis Regensburger.  Este que ven aquí nació en Zurich Suiza) el 15 de agosto de 1907. Su padre era austriaco y su madre alemana.  Fue bachiller en otoño de 1926. Estudió filosofía en la Universidad de Innsbruck (Austria) y medicina en Viena. Después ingresó en el seminario del Verbo Divino en San Gabriel, Mödling, cerca de al capital austriaca.
Fue ordenado sacerdote el 25 de mayo de 1933.
Viajó a China, donde vivió por 21 años. Fue testigo del paso de la antigua y tranquila "Tierra del Medio", pasando por la época de las guerrillas, el vaivén de los frentes de los boxers, de los nacionalistas y de los comunistas.
Los comunistas lo llevaron a la cárcel, fue juzgado como un reo y finalmente expulsado como "enemigo número uno del Estado".
Visitó las Filipinas y Sudamérica y trabajó en todas partes para hacer ver su experiencia con el comunismo.
Este libro, ME LLAMARON TRUENO, hace alusión al significado de su nombre en chino. Lo escribió en Inglaterra. La edición alemana fue de 20,000 unidades (se hicieron tres tiradas de esa cantidad = 60,000). Actualmente, está totalmente agotada, aunque se dice que llegaron a 200,000 ejemplares sólo en alemán.
Todos estos datos son de la contraportada del libro en español, a cargo de la Editorial Verbo Divino, Estella (Navarra) España, Colección Destellos 6. Creo que la edición tiene fecha 1º de mayo de 1967.
Posted by PicasaLa cuestión es que este hombre, una vez fuera de China, tomó como misión denunciar al comunismo. Ya en él se lee: "este es un libro que, aparte de absorber el interés del lector, consigue mover el pensamiento hacia un pueblo de 670 millones de hombres que puede llegar a ser dentro de muy poco tiempo una de las primeras potencias mundiales".

Como él, hay miles de escritores que dan su testimonio en contra del capitalismo, de la opresión, del poder. Puedes ser repúblicano o no. Puedes ser católico o no. Puedes ser comunista o no. El asunto no está en el régimen. Hasta del mismo Hitler se hablan cosas positivas; del mismo Trujillo, del mismo Franco... Las pequeñas guerras, las grandes guerras están en la conciencia humana.

Lo traigo a colación, después de releerlo y buscarlo en Internet y no encontrar más que una acotación de una biblioteca en Argentina, porque lo tengo desde los 13 años, prueba de que yo leía todo lo que me caía en las manos. Realmente soy autodidacta y me confirmo descreída desde que tengo uso de conciencia. Dudo de todo. Con una base de este tipo, fui capaz de militar en partidos de izquierda, ergo, fui capaz de no robotizarme. Igual que he sido publicista y no me he cegado ante el consumo.

Dice Silvio Rodríguez en una canción que "nadie sabe qué cosa es el comunismo". Lo único que sé es que hay algo en los hombres y mujeres que llegan al poder que les hace células cancerígenas si no son capaces de luchar contra el mal intrínseco que hay en la capacidad de tener a los demás a merced. 

La convención de los Estados Unidos a mi me sabe a m... es un grandísimo show mediático y no entiendo cómo hay personas que se quedan extasiadas viendo lo que entra por los ojos y oídos. ¿Es importante para nuestro destino? Sólo si nosotros queremos.

No es el comunismo Vs capitalismo, no es el capitalismo Vs Neoliberalismo, no es más que un ser humano enfrentado a sus propias contradicciones. Lo que sé, es que una vez alcanzado el poder se firman tratos con demonios (¿cómo se llaman los que manejan a otros por dinero?)

Hace tiempo ví los rostros de ciertas personas a quienes admiro. Leí en sus rictus las amarguras, las frustraciones, la tensión y el dolor. Hoy, he vuelto a ver a estas personas en la oposición y noto sus semblantes relajados. Ya no tienen el rictus. Le han pasado esa carga a los que tienen que luchar instante tras instante con la elección de no traicionar a sus conciencias.

Sencillamente quiero mantenerme alejada del poder. No me interesa esa carga de angustias. No me interesa el éxito, ni la vanidad de pavonearme entre hipócritas. No me interesa utilizar a la perfección los cubiertos, ni vestirme de marca, ni asistir a recepciones, ni codearme con famosos... 

Cada vez la vida se me parece más a una representación teatral. Yo elegí ser espectadora y moriré siéndolo.

Una boca pálida, por Farah Hallal

Una mano sangrante se me funde en el pecho. La perfección del pétalo tiene este charco de sangre. Una  boca muere gozosa y poseída, ...